Crítica literaria: El asesino hipocondríaco, de Juan Jacinto Muñoz Rengel

¿Es posible ganarse las simpatías del lector con un protagonista que ejerce de asesino a sueldo? Probablemente Juan Jacinto Muñoz Rengel (Málaga, 1974) se planteó este reto antes de escribir los esbozos de su primera novela, una pregunta a la que respondió afirmativamente cuando eligió al señor Y. como personaje principal de El asesino hipocondríaco, una novela de marcado tono humorístico a pesar de su dramático planteamiento inicial: el protagonista –un profesional de moral kantiana aquejado de innumerables males, reales o imaginarios– es contratado para asesinar al señor Eduardo Blaisten, un argentino que vive en el barrio de Salamanca de Madrid.

Muñoz Rengel construye su novela alrededor de un personaje cuanto menos pintoresco: el señor Y. no solo es un profesional del asesinato, también padece de hipocondría, una enfermedad psicológica que le sugestiona de tal forma que cualquier mal le afecta profundamente, una cualidad que le emparenta con algunos de los más famosos escritores de todos los tiempos –personas perseguidas por su mala suerte, igual que él–, y es aquí cuando el autor se revela también como un fantástico erudito literario, un escritor que hace que su protagonista padezca los mismos males que sufrieron siglos atrás nombres tan conocidos como Edgar Allan Poe, Immanuel Kant, los hermanos Goncourt, René Descartes, Lord Byron, Molière, León Tolstói

Juan Jacinto Muñoz Rengel, autor de El asesino hipocondríaco

El asesino hipocondríaco es una novela de difícil definición: si bien la trama principal podría entroncarla con la novela policíaca, Muñoz Rengel tan solo utiliza las características de ese tipo de obras para desarrollar una historia en la que el humor –como no podía ser de otra manera, tratándose de un autor que ha hecho de él una de sus principales señas de identidad– y la pasión por la literatura (y por sus autores más hipocondríacos) se revelan auténticos protagonistas del libro. Así, el autor nos hará sonreír al mismo tiempo que nos instruirá sobre la historia de la literatura gracias a las anécdotas que protagonizaron célebres escritores, como cuál fue el germen de Frankenstein de Mary Shelley, qué nombre se esconde detrás de El Hombre Elefante o cómo perdió Voltaire sus dientes, además de explicar cómo murieron esos intelectuales, aquejados en vida del mismo mal que el señor Y.: la hipocondría.

El protagonista, con una torpeza que recuerda al Coyote intentando atrapar al Correcaminos, logra arrancar las carcajadas del lector sin que esta sea su pretensión real: sus intentos por lograr su cometido de forma exitosa harán que se produzcan situaciones inverosímiles de las que la víctima escapará sin apenas esfuerzo.

Con todo, el infatigable señor Y. es todo un profesional del asesinato, un trabajador tenaz que, por principios, se muestra incapaz de abandonar su tarea a medias, y por ello, a pesar de vivir atormentado por infinidad de enfermedades –desde la maldición de Ondina al síndrome de Proteos, desde el síndrome del acento extranjero al síndrome del espasmo profesional, entre otras–, utilizará todos esos males en su beneficio para burlar la justicia: quizás los microsueños que padece le eximirían de su responsabilidad en el asesinato, o mejor una alteración psíquico-perceptiva transitoria sería una buena excusa ante el juez, incluso podría alegar que mató en legítima defensa, cualquier modo es bueno si así consigue asesinar al señor Eduardo Blaisten.

¿Será capaz el protagonista de lograr su objetivo? Para conocer la respuesta deberán leer El asesino hipocondríaco, una divertida historia, elaborada con mucha ironía y algo de humor negro, sobre un asesino a sueldo algo inepto en su trabajo, un hombre solitario que ha hecho suyas las enfermedades imaginarias que afectaron a los grandes nombres de la literatura mundial.



Título:
El asesino hipocondríaco
Autor: Juan Jacinto Muñoz Rengel
Editorial: PLAZA & JANÉS
Páginas: 224 páginas
Fecha de publicación: Enero 2012
ISBN: 9788401352256
Precio: 16,90 €

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Escrito por: Robert Martínez Colomé

Estreno cinematográfico: Extraterrestre, de Nacho Vigalondo

 

El próximo 23 de marzo se estrena Extraterrestre, la historia de una pareja que, al despertar, descubre aterrorizada que un gigantesco OVNI flota amenazador sobre su ciudad, una comedia delirante que fue presentada en el pasado Festival de San Sebastián, dirigida por Nacho Vigalondo y protagonizada por Michelle Jenner, Julián Villagrán y Carlos Areces.

Fotograma de la película

Tras una noche de borrachera Julio se despierta en la cama de Julia, una desconocida que no recuerda haberlo invitado a su apartamento en ningún momento. Superados los primeros instantes de desconcierto, ella pretende que se largue del piso, pero ambos descubren con terror que un OVNI sobrevuela la ciudad, la excusa perfecta para que el muchacho pueda quedarse junto a ella. Sin embargo, la llegada del marido de Julia complicará aún más, si cabe, la esperpéntica situación.

Extraterrestre es la segunda película de Nacho Vigalondo (Los Cronocrímenes), un film que narra una invasión extraterrestre desde el punto de vista de un grupo de gente “normal”, unos personajes alejados de los héroes épicos habituales en este tipo de producciones. Para los papeles protagonistas Vigalondo ha contado con Michelle Jenner (No tengas miedo) y Julián Villagrán (Bajo las estrellas), a quienes acompañan Carlos Areces (Balada triste de trompeta) y los humoristas Raúl Cimas y Miguel Noguera.

Extraterrestre se estrenará en nuestros cines el 23 de marzo de 2012.

Título: Extraterrestre
Género: Comedia, Ciencia Ficción
Nacionalidad: España
Año: 2011
Director: Nacho Vigalondo
Guión: Nacho Vigalondo
Intérpretes: Michelle Jenner, Julián Villagrán, Carlos Areces, Raúl Cimas, Miguel Noguera

Crítica literaria: La venganza del asesino par, de Reyes Calderón, ed. Planeta.

Reyes Calderón retoma este año en La venganza del asesino par las aventuras policiales de uno de sus personajes más representativos, la jueza Lola MacHor, que se tendrá que enfrentar a sus miedos del pasado para poner fin a una nueva serie de asesinatos relacionados con el doctor Wilson, criminal obsesionado con la con la realización del crimen perfecto.

Calderón nos vuelve a introducir con su nueva publicación, en el mundo ficticio de la jueza MacHor y el inspector de la Interpol Juan Iturri, para seguir la huella de una nueva ola de asesinatos. Lo extraño del caso es que la fuente de información con la que cuentan la jueza y el inspector son las cartas que les envía Santiago, la personalidad psicópata del antiguo psiquiatra Marc Ros i Roví, desde su internamiento en el psiquiátrico federal, criminal atrapado e internado gracias al esfuerzo conjunto de MacHor e Iturri.

El tiempo, sin embargo, ha pasado desde su captura. La jueza ha dado un paso importante en su carrera judicial al ser nombrada magistrada del Tribunal Supremo. Sin embargo, no se puede decir lo mismo de su vida familiar. Si bien Jaime, su marido, se ha puesto al frente del CSIC, parece que la relación entre ambos se ha debilitado en los últimos tiempos, un problema que traerá a la jueza de cabeza. La situación toca fondo cuando Jaime, que lleva meses viviendo solo en un hotel, informa a Lola de que no podrá asistir a su ceremonia de nombramiento como jueza del Tribunal Supremo, ya que tiene que partir, sin demora, para los EE.UU., donde el trabajo le reclama.

En medio de todo este embrollo personal, Iturri, el inspector de la Interpol y colega de Lola, se pone en contacto con ella para informarle de que Santiago, la personalidad del doctor Wilson artífice de una larga serie de asesinatos, ha comenzado a escribirle cartas en las que habla de una nueva serie de asesinatos que se están realizando a nivel mundial, demasiado descriptivos para que todo sea una simple coincidencia. Tras la insistencia de Iturri, la jueza McHor y el inspector marcharán hacia Estados Unidos. El objetivo de Lola es únicamente el de recuperar a Jaime, aunque la insistencia del inspector y la necesidad de su marido, metido en un lío relacionado con la investigación de un nuevo fármaco, le obligarán a implicarse en el caso muy a pesar suyo.

Calderón nos presenta una trama de investigación policial, un argumento de novela negra que, aunque ambientado en parte en EE.UU. y con una trama de carácter mundial, posee un marcado ingrediente hispano, centrado específicamente en el dibujo del carácter de sus protagonistas, y en su comportamiento. Una jueza del Tribunal Supremo, escogida por necesidad (por porcentajes de igualdad de género y la presión de la prensa) con dificultades familiares; un inspector de policía con problemas con el alcohol, enamorado perdidamente de Lola, y que aprovechará la ausencia de su marido para conquistar el corazón de la jueza; Jaime, la pareja de Lola, que como director de una de las instituciones de investigación científica más importantes del país, se está viendo superado por los problemas y las presiones de las grandes empresas farmacéuticas; y Joe Lombardo, un eficiente agente del FBI y contrapunto oficioso al «equipo» español.

Con todo este cóctel de por medio, Lola, su marido Jaime, Iturri y Lombardo iniciarán la investigación sobre las muertes de las que les informa Santiago, relacionadas con algunos de los hombres y mujeres más ricos del mundo. El quid de la trama será, pues, dilucidar si estas muertes son meros accidentes, o existe una mano negra detrás de ellos relacionada, de una forma u otra, con Santiago.

Reyes Calderón Cuadrado

La obra de Calderón transita por la cotidianeidad de unos protagonistas muy humanos (y me atrevería a decir que muy hispanos) que han de hacer frente a una realidad y a una mente criminal que se muestra muy superior a ellos. La heroicidad y los comportamientos lícitos se ven arrinconados por unos personajes que arrastran problemas y obsesiones que serán los verdaderos protagonistas de gran parte de las páginas del libro, dejando de tanto en tanto, y sobre todo en la parte final de la novela, que nos podamos centrar en la trama meramente policial. De ahí que el libro de Calderón sea mucho más que una novela negra, y nos acerque en gran medida a los entresijos de la vida de los personajes que han de investigar el caso, donde el huimor también tendrá cabida.

Calderón acierta, también, a la hora de mantener el misterio hasta muy avanzada la obra, casi hasta el final de la novela, hecho que mantiene la tensión y las dudas del lector hasta el último minuto. Si bien, la resolución del caso, que adquiere con cada capítulo un carácter más sanguinario, no llega a la altura del resto de la trama. Un hecho, que puede dejar a más de un lector con una sensación de decepción.

Uno de los puntos fuertes de la novela lo compone la perspectiva desde la cual la autora compone el texto. Ésta no se centrará en una figura única, sino que irá saltando de uno a otro de los cuatro protagonistas a lo largo de la trama: Dolores MacHor, Jaime Garache, Juan Iturri y Joe Lombardo, encargado éste último de poner fin al texto como si se dispusiera a cerrar y archivar un expediente. Una fórmula novelística que provee al lector de una referencia diversa y global de la trama, llevada a cabo con una gran maestría y composición por Calderón.

La venganza del asesino par es, así, la continuación de la historia de unos personajes creados por Calderón hace ya siete años años, y que nos proporciona un cierre, un “the end” a una trama policiaca que nos llevará a seguir las peripecias del grupo de investigadores encabezados por la jueza MacHor con el objetivo de vencer y acabar de forma definitiva con la carrera delictiva de una de las mentes más retorcida e implacables de la narrativa policiaca española.

Título: La venganza del asesino par
Autora: Reyes Calderón
Colección: Autores Españoles e Iberoamericanos
Fecha de publicación: 2 de febrero de 2012
448 páginas
Idioma: Español
Formato: 15 x 22,9 cm.
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
Precio: 20,50 €
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Deflacionable, en la Nau Ivanow.


El pasado jueves 15 de marzo se estrenó en el espacio escénico de la Nau Ivanow Deflacionable, la nueva reflexión teatral que Daniel J. Meyer realiza sobre las consecuencias sociales y económicas de una ruptura amorosa.

Meyer presenta lo que se podría considerar la secuela de Descartable, obra que se estrenó el año pasado también en la Nau Ivanow y que fue representada por los componentes de la compañía Descartable Teatre. Si en su anterior trabajo éramos testigos del día a día de una joven pareja vencida por la inercia y las imposiciones propias de nuestros tiempos, en Deflacionable asistimos a la ruptura de la relación, y más concretamente a la «fiesta del divorcio» de la pareja formada por Víctor y Ana. Y como buena fiesta de divorcio, el espectáculo se representará en un espacio poco convencional que no es otro que el bar de la Nau Ivanow, en donde los propios integrantes de la compañía nos invitan a tomar una copa (recuerden, estamos en una fiesta!!) y nos animan a fotografiarnos (recuerden, estamos en una celebración familiar).

Una vez que cada uno de nosotros ocupa su asiento, da inicio la fiesta-representación. En ella los rituales sociales se invierten. Estarán presentes Ana y su madre, Víctor y su nueva pareja, Fernando, y un showman-presentador que dirigirá todo el cotarro. Es en este momento en el que se mostrarán las voluntades y los objetivos de todos los asistentes a la fiesta: Ana quiere quedarse con la casa que compartió con Víctor, pero para ello ha de pagar la mitad de su valor a su ex-pareja. Víctor necesita el dinero para entregárselo a Fernando para que éste pague la hipoteca de la vivienda donde vivirán juntos. Todo un dominó dinerario que se rompe cuando el banco deniega a Ana el préstamo que ha solicitado, a pesar de los altos ingresos generados de su profesión como arquitecta (una clara referencia a la impune crisis económica en la que vivimos). Esta denegación pondrá en marcha las ambiciones y la codicia de todos los asistentes a la fiesta, en un combate entre todos por hacerse con los recursos necesarios para materializar sus deseos cueste lo que cueste.

Meyer nos proporciona con Deflacionable más material para el debate socio-teatral y disecciona, de nuevo, el mundo de la pareja, de la familia y el papel del hombre y la mujer en el mundo actual. Para ello nos presenta su nueva obra como si fuera un reality show, un formato al que estamos más que acostumbrados gracias a la programación de muchos canales de televisión. El espectador se comporta como un voyeur contemplando todo lo que pasa en la fiesta de divorcio de Víctor y Ana, y como cada uno de los personajes se mueve con el único objetivo de realizar sus deseos egoístas, una clara crítica al sistema capitalista en el que vivimos sumergidos. En escena se nos mostrarán la avaricia y el deseo generado por el dinero; la incapacidad de amar realmente al otro y por lo tanto la facilidad con la que cambiamos de pareja o lo devaluado de conceptos como el amor o el compromiso; el consumo de alcohol como substitutivo y medicina ante nuestros fracasos impuestos por el propio sistema, que necesita de fracasados para su normal funcionamiento; y como no, la dependencia que cada vez más tenemos de la omnipresente tecnología, materializada con el formato de reality show televisivo que adquiere la obra.

El objetivo de cada uno de los protagonistas les llevará, incluso, a traicionarse a sí mismos y a los otros, aunque para ello se vean obligados, en una de las escenas más despiadadas de la obra, a vender en porciones al hijo fruto de la relación «in extremis» entre Víctor y Ana, llamado oportunamente Provecho. Una cruel metáfora del capitalismo llevado hasta sus últimas consecuencias.

El espectáculo diseñado por Meyer y la compañía Descartable Teatre se propone objetivos ambiciosos, si bien se queda a medio camino en su consecución. La obra es arriesgada aunque su materialización escénica no llega a las cotas que alcanzó su anterior trabajo Descartable. Si en aquélla la realización y el lenguaje teatral mantenían una delicada puesta en escena, en Deflacionable el formato está menos «pulido» y el avance de la representación es algo más disparatado, hecho éste que descoloca al espectador en más de una ocasión.

La obra posee un destacable componente de interacción con el público, al que saca del espacio escénico habitual para ubicarlo en un bar/cantina, un lugar más próximo y cotidiano para la mayoría de espectadores. Aunque esta ganancia se desvanece con las dificultades de visualización desde algunos sectores de la improvisada platea. Por lo que respecta a las interpretaciones de los jóvenes integrantes de la compañía, parece que les falta algo más de pulimento en general, algo que no ha de extrañar debido al poco rodaje del espectáculo. No obstante cabe destacar la interpretación como showman-presentador de Marc Pociello, que nos guiará a lo largo de la representación ejerciendo como anfitrión del espectáculo, y la comicidad de Sónia López, que le da a la obra un toque de humor muy sui generis!!

Deflacionable es un buen ejercicio de crítica social manufacturado por una compañía y un director familiarizados con el género, aunque su composición final no alcanza las cotas esperadas. Aún así se convierte en un producto necesario en una época como la nuestra en la que el compromiso, el amor, la buena voluntad y la amistad se agrian día a día contaminadas por la hediondez resultante de una forma de organización económica, política y social que nos embrutece día a día, y que de momento, por desgracia, parece no tener fecha de caducidad.

Deflacionable” se representa en el Espacio Guillot la Nau Ivanow del 15 al 25 de marzo de 2012.

Dramaturgia y dirección: Daniel J. Meyer
Intérpretes: Laia Pellejà, Oscar Jarque, Sonia López, Rafa Delacroix y Marc Pociello
Iluminación: Natalia Ramos
Vestuario: Gimena González
Escenografía: AUS3
Diseño Gráfico: AUS3
Producción: DESCARTABLE TEATRE

Duración de la obra:70 minutos
Idioma:
castellano y catalán
Género:
comedia
Especificaciones:
Fiesta de divorcio con copas incluidas
Entradas:
A la venta en Atrapalo, Telentrada o en taquilla (con o sin copa)

Nueva publicación: La caída del emperador Nerón y su ciudad, de Stephen Dando-Collins.

La caída del emperador Nerón y su ciudad, de Stephen Dando-Collins, editorial Ariel.

El 19 de julio del año 64 d.C., mientras la ciudad de Roma se preparaba para la celebración de los Juegos, se desató un pequeño incendio en una tienda situada a espaldas del Circo Máximo. A lo largo de más de cinco días, el incendió arrasó una parte importante de la capital del imperio, hecho que soliviantó a sus ciudadanos contra el emperador Nerón.

Con rigor y desde las evidencias y la documentación que de aquel importante acontecimiento histórico aún se conservan, gracias a historiadores como Suetonio o Tácito, Dando-Collins narra de forma brillante el minuto a minuto el incendio, así como el posterior y monumental trabajo de reconstrucción que se llevó a cabo y la retahíla de conspiraciones que se suscitaron para acabar con Nerón.

Una obra de histórica de gran valor que se lee como una fascinante novela de héroes cotidianos e intrigas políticas.

El autor acompaña al lector a través de la Roma Antigua y las intrigas políticas que se desarrollaron en medio de un trascendental drama humano.” The Washington Post

Stephen Dando-Collins es autor de más de una docena de libros sobre la Roma antigua, la historia de Inglaterra, Estados Unidos y su Australia natal. En España se han publicado dos de sus libros, La maldición de los césares y El informe de Judea, que con Arde Roma, son fruto de un profundo conocimiento y años de documentación histórica.

Título: La caída del emperador Nerón y su ciudad
Autor: Stephen Dando-Collins
Traductor: Ana Herrera Ferrer
Fecha de publicación: 01/03/2012
Nº de páginas: 328
Idioma: Español
Formato: 14,4 x 23 cm.
Presentación: Rústica con solapas
Colección: Ariel
ISBN: 978-84-344-7057-6
Precio: 21,90 €

Nueva exposición: Instantes privados. La nueva fotografía japonesa, en Fnac Diagonal Mar

 

Décadas después de que llegaran los primeros manga a nuestros televisores, la cultura japonesa se ha convertido en un fenómeno perfectamente conocido en nuestro país; así, en la actualidad la literatura nipona está bien representada en nuestras librerías, cenar sushi ya no se considera una excentricidad propia de esnobs, e incluso el cine manufacturado en Japón es bien recibido por los espectadores. Sin embargo, aún queda mucho por descubrir, y por eso la asociación Gotanda producciones, en colaboración con Fnac, ha organizado “Instantes privados. La nueva fotografía japonesa”, una exposición en la que se incluyen imágenes tomadas por doce profesionales japoneses, una muestra que se inaugurará el próximo 5 de abril en Fnac Diagonal Mar (Barcelona).

Imagen tomada por Junku Nishimura

En los últimos tiempos, Japón ha experimentado varios periodos de inestabilidad: ahora todos tenemos presente el tsunami y la posterior crisis nuclear de 2011, pero debemos recordar que, ya a principios de los 90, la población nipona empezó a sufrir esos momentos delicados con el estallido de la burbuja económica. Todos estos cambios han planteado a la sociedad japonesa la necesidad de reformularse, y de ese deseo surge “Instantes privados. La nueva fotografía japonesa”, una muestra que significa la interpretación que los nuevos fotógrafos orientales tienen de esta situación especial.

De esta manera en Fnac Diagonal Mar se exhibirá una selección de fotografías que nos permitirán descubrir, por ejemplo, la parte menos conocida de Tokio, aquellas callejuelas poco transitadas, la relación de los japoneses con su entorno inmediato, la forma en que los jóvenes de la gran ciudad intentan huir del estrés diario, incluso hay tiempo para conocer los temores y sentimientos de la sociedad nipona tras el desastre nuclear de 2011. Y todo ello a través de las miradas de doce fotógrafos, algunos ya consagrados, otros totalmente desconocidos: Shinya Arimoto, Hiroshi Nomura, Maki Miyashita, Junku Nishimura, Ken Hayafune, Takeshi Sumi, Suwa Minoru, Paula Fujiwara, Hazuki Natuno, Saito Harumichi, Sawako Obara y Kana Park Takeda.

Imagen tomada por Paula Fujiwara

La exposición se podrá ver en nuestro país gracias a los esfuerzos de Gotanda producciones, una asociación cultural que toma el nombre de uno de los barrios de Tokio, y que se muestra interesada en las diversas manifestaciones artísticas y culturales de Japón; además, Gotanda producciones pretende dar voz a los creadores más importantes de ese país, artistas que son unos perfectos desconocidos para el público europeo.

Una vez más Fnac acoge en sus instalaciones una exposición fotográfica, algo que ya no es noticia para los aficionados: en su empeño por contribuir a la difusión de esta disciplina artística, en los últimos años Fnac ha programado con acierto exposiciones de reconocidos artistas, como Man Ray, Marc Riboud o Francesc Catalá Roca, entre otros, además de mostrar las imágenes tomadas por los cineastas Pedro Almodóvar, Bigas Luna y Carlos Saura, o los escritores Tom Sharpe y Gonzalo Torrente Ballester.

“Instantes privados. La nueva fotografía japonesa” se podrá ver de forma gratuita en la tienda Fnac Diagonal Mar (Barcelona) hasta el 4 de junio. Después viajará a A Coruña (Fnac A Coruña, del 21 de junio al 31 de julio), Asturias (Fnac Parque Principado, del 15 de septiembre al 30 de noviembre), Alicante (Fnac Alicante, del 1 de diciembre al 15 de enero de 2013) y Donostia (Fnac Donostia, del 20 de enero al 15 de marzo de 2013).

Más información: www.gotandaproducciones.com

Crítica: El día de los bárbaros, de Alessandro Barbero, editorial Ariel.

Existen pocas fechas o pocos acontecimientos a lo largo de la historia que puedan condensar en ellos mismo el cúmulo de experiencias, tendencias y contradicciones que marcan el destino de un país, de un pueblo o de un imperio. Una de estas fechas singulares es el año 378 (el 9 de agosto, para ser más exactos) y uno de estos acontecimientos es, sin duda, la batalla que enfrentó en las cercanías de la ciudad de Adrianópolis, al ejército romano con las fuerzas visigodas y que, en más de una ocasión, se ha presentado como un hecho crucial, un acontecimiento que marcaría, para peor, la historia del imperio creado por los romanos.

Alessandro Barbero presentó en mayo de 2007, de la mano de la editorial Ariel, el libro El día de los bárbaros, la batalla de Adrianópolis, 9 de agosto de 378, una clara apuesta por la difusión histórica sobre uno de los episodios militares más destacables del Bajo Imperio romano.

La obra de Barbero analiza desde una perspectiva histórica y desde un conocimiento exhaustivo de las fuentes antiguas, la batalla en la que fue derrotado el ejército de la parte oriental del Imperio romano y que acabó con la vida del emperador Valente y con gran parte de su alto mando. Un lastre del que costaría recuperarse al Estado romano y que muchos han considerado como el verdadero inicio del fin del poderío romano.

Barbero, en un tono ameno y didáctico, nos provee de todos los datos para entender las causas de este enfrentamiento, su desarrollo y las consecuencias que la derrota romana comportó. De ahí que su análisis comience presentando a los dos rivales en los años y los momentos previos a la batalla. Primero la situación del Imperio romano tras la época de la Anarquía militar del siglo III d.C. y las reformas llevadas a cabo por los emperadores Diocleciano y Constantino. Después, y para tener una visión completa del conflicto, el autor nos presenta al pueblo visigodo y las circunstancias que lo llevaron primero a solicitar su admisión en territorio romano, acosados por el avance de los hunos, y más tarde a rebelarse por el trato que los romanos les dieron una vez instalados en el interior de sus fronteras.

Tras la presentación de los contendientes Barbero inicia el análisis de los hechos que llevaron al enfrentamiento entre romanos y visigodos y que finalizaría con la batalla de Adrianópolis. Lo curioso del tema, y también lo más admirable, es que Barbero realiza un análisis si bien no minuto a minuto, si día a día de los acontecimientos ligados con este conflicto, hecho que solo se puede llevar a cabo cuando el autor conoce, casi al dedillo, la historia, las fuentes y el periodo en cuestión.

Barbero nos muestra de esta forma su maestría en lo que se refiere al conocimiento del período, la Antigüedad tardía, ya sea desde la perspectiva romana como desde el punto de vista visigodo, escribiendo un texto que se acerca más a una novela histórica que a una obra propiamente académica. Pero no se preocupen, El día de los bárbaros no es ni mucho menos ficción, ni la novelización de unos hechos históricos. Babero nos presenta una intensa y documentada monografía y demuestra un gran dominio de la narrativa, lo que le lleva a construir un texto con una gran riqueza en detalles y un alto grado de veracidad histórica, todo ello, como les decía, de una forma amena que permite al lector entender fácilmente el contexto histórico y la descripción de las diferentes fases del conflicto y le impulsa a devorar la obra hora tras hora y en cualquier momento. Y para aquellos a los que el volumen o número de páginas de algunos libros de historia les pueda echar atrás, aún después de leer estas líneas, decirles que Barbero necesita tan solo 239 páginas para llevar a cabo todo lo indicado en esta reseña, de las cuales tan solo 208 pertenecen al relato propiamente histórico. El resto son notas y lecturas recomendadas para aquellos que quieran profundizar algo más en la batalla misma o en la época en la que ésta se produjo.

Alessandro Barbero

Por si fuera poco la obra nos permite conocer no solo el desenlace de la batalla, recuerden, uno de esos combates que marcan un antes y un después en la historia, sino las consecuencias de la derrota romana, y los esfuerzos de las autoridad imperial para recuperar el control de la situación.

No nos ha de extrañar la destreza literaria de Alessandro Barbero, que además de su ocupación como profesor de historia medieval en la Universidad del Piamonte Oriental, tiene experiencia en la ámbito de las publicaciones históricas, entre las que destacan Carlomagno, también editada en Ariel, o La batalla. Historia de Waterloo. Barbero es autor, también, de la novela Diario de Mr. Pybe: aventuras y desventuras de un gentilhombre americano en las guerras napoleónicas.

El libro de Barbero es, y aquí daré, si me permiten, mi opinión personal, una gozada de lectura, no solo por el tema analizado en ella, sino por la forma en la que es tratado (recuerden ameno, ágil y asequible) y por la capacidad del autor a la hora de relacionar hechos, datos y fuentes históricas con el objetivo de proveernos de un relato global y exhaustivo de un episodio histórico que algunos autores han considerado como uno de los acontecimientos clave para entender la posterior historia y el final del Imperio romano. Una pequeña joya del análisis y la difusión histórica que es al mismo tiempo un goce literario y que, además, y este es otro de sus aciertos, no requiere de grandes conocimientos previos por parte del lector, algo que la diferencia de muchas de las publicaciones históricas que podemos hallar en los abigarrados anaqueles de nuestras librerías.

En definitiva, una oportunidad ineludible para aquellos que disfrutan con la historia y que sienten curiosidad por aquellos hechos que, aunque muchas veces desconocidos o poco tratados, se erigen como hitos significativos del devenir de la historia de la humanidad.

Título: El día de los bárbaros, la batalla de Adrianópolis, 9 de agosto de 378
Autor: Alessandro Barbero
Editorial: Ariel
Colección: Grandes batallas
Páginas: 240
Fecha de publicación: 22/05/2007
ISBN: 978-84-344-5321-0
Formato: 15 x 22 cm.
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta
Precio: 19,50 €
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Crítica teatral: Violines y trompetas, en el Teatro Borràs.

El pasado 5 de marzo se estrenó en el Teatre BorràsViolines y trompetas, una de las obras de más éxito del teatro español contemporáneo y un “sentimental” recuerdo a Paco Morán, que interpretó uno de los papeles protagonistas de la misma en la década de los setenta. La pieza analiza, en clave de humor, las peripecias y las componendas sentimentales de los tres integrantes de un trío de música de cámara, encarnados por Joan Pera, Ferrán Rañé y Lloll Bertran.

El re-estreno del pasado lunes tuvo un alto componente de recuerdo y homenaje al dramaturgo Santiago Moncada, autor de la obra (que estuvo presente en el teatro) y a Paco Morán, uno de los grandes cómicos teatrales españoles y una de las claves del éxito de Violines y trompetas allá en el año 1977.

Y no era para menos ya que la ocasión se lo merecía, no solo por aquellos que formaron parte del elenco original sino por aquellos que integran el reparto en esta ocasión: Pera, Lloll (siempre Lloll) y Rañé, a los que acompaña la joven actriz Anna Gras.

La trama de la comedia puede parecer convencional si le echamos un rápido y superficial vistazo, aunque esconde en el texto y en su representación un juego de ideas y una riqueza de matices que la individualizan y le dan esos “puntos positivos” que la convierten en una comedia de éxito y humor asegurado.

Todo el entramado comienza en la casa de Gabriel (Ferran Rañé) e Irene (Lloll Bertran), dos de los componentes de un trió de música de cámara, en donde somos testigos de uno de los últimos momentos de pasión de la pareja. Parece que la magia se ha acabado y que la relación toca a su fin. La ruptura lleva a Irene a marcharse, no sin que se haya producido la inevitable discusión. Todo esto que les explico sería un episodio bastante cotidiano y normal, si me apuran, si no fuera porque Irene es la mujer de Rafael (Joan Pera), el tercer integrante del trío musical y Gabriel su mejor amigo y, por si esto fuera poco, la relación amorosa mantenida entre Gabriel e Irene tiene el visto bueno de Rafael.

Pero el lio no acaba aquí. Gabriel ha provocado la discusión con Irene con el objetivo de iniciar una nueva relación amorosa con una joven (Anna Gras) a la que conoció en un percance ocurrido en el metro, y de la que está rabiosamente enamorado. El objetivo de Gabriel será, pues, conseguir que Irene y Rafael vuelvan a retomar su relación de pareja “oficial”, y conseguir, así, vía libre para su nueva conquista.

Como ven la historia, de la que no se preocupen que no explicaré el final, es una suma de contradicciones humorísticas con las que Santiago Moncada habla de la amistad, del amor y de las relaciones sexuales de un trío, compuesto por dos hombres y una mujer de edad adulta, y de la relación que se establece entre ellos.

Gabriel e Irene que son “la pareja”, en realidad son amantes; Rafael que es el esposo legítimo no solo “bendice” la relación de su esposa y su amigo, sino que la fomenta y la cuida como si fuera la suya propia. Gabriel se dispone a ser infiel con su pareja, asimismo infiel a su marido, y ha de conseguir que Rafael e Irene vuelvan de nuevo a estar juntos, para tener así el camino libre para consolidar su relación con María. Bueno… si les he de ser sincero, no sé si me he perdido yo mismo a la hora de explicar el argumento… Todo un lío, pero revestido con una capa de fino e inteligente humor y de unas interpretaciones magistrales repletas de humor y comicidad.

El epicentro de todo la trama no es otro que Joan Pera, que reinterpreta, de nuevo, su personaje favorito: Joan Pera. En Violines y trompetas, Pera interpreta al miembro más débil del trío musical, en el aspecto físico (altamente hipocondríaco) y en el aspecto anímico. Su actuación y su devaneo por el escenario le dan a su carácter la credibilidad necesaria para que nos creamos la situación en la que vive. Como no podía ser de otra forma, Pera deleita al público presente con su forma de actuar, con sus tics y con su humor “natural”, que inunda cada una de las obras de teatro (léase, comedias) que interpreta. Aunque en esta ocasión Pera cuenta con la asistencia de dos colaboradores de lujo: Lloll Beltrán, que interpreta a su ex esposa y actual amante de su mejor amigo, una mujer con carácter, temple y con unas necesidades sexuales difíciles de cubrir por un único compañero sentimental. Para cerrar este triángulo Rañé interpreta al amigo aprovechado y sin escrúpulos en lo que respecta a la pasión, que solo tiene en cuenta sus intereses, los cuales pondrán en marcha la representación. A este núcleo central se suma la actuación de Anna Gras que interpreta a María, la joven apasionada y enamoradiza que abre su corazón y su cuerpo a un solicito Rañé, al que rechazará cuando éste le pida una relación con algo más de consistencia.

Como se pueden imaginar el trío principal (Pera, Bertran y Rañé) es una “apuesta teatral” que asegura un sinfín de risas y carcajadas, no solo las contenidas en el texto original, sino las provocadas por los pluses de humor que aportan cada uno de ellos. Es necesario, aquí, advertir a aquellos que no digieren bien el humor “a lo Pera”. En este reestreno la obra se construye en base a la actuación y al humor del actor catalán. O sea, que ya saben…

A los demás, que sin duda son mayoría, les recomiendo el visionado de la obra. Una buena excusa para reír y pasárselo en grande con un humor que, desde la blancura y la inocencia de la época en la que fue creado y el “saber hacer” de su autor y, claro está, de su director, Miquel Gorriz, y de su reparto, hará las delicias de todos aquellos que quieran pasárselo bien con las desgracias y tribulaciones de los componentes de un trío musical que además de estar unido por la música, compartirán la amistad, el amor, las decepciones y las experiencias sexuales, todo ello en un orden estricto, claro está. No se olviden de que la obra fue escrita en la espléndida y libertadora década de los setenta…

Violines y trompetas” se representa en el Teatre Borràs desde el 25 de febrero de 2012.

Autor: Santiago Moncada
Dirección: Miquel Gorriz
Reparto: Joan Pera, Lloll Bertran, Ferran Rañé y Anna Gras
Escenografía: Elisabet Castells
Iluminación: Nani Valls
Vestuario: Miriam Compte
Caracterización: Toni Santos
Espacio sonoro: Pau de Nut / Alejandro Vera
Producción: Focus

Horarios: miércoles y viernes a las 21:00 horas; jueves a las 18:00 y a las 21:00 horas; sábado a las 18:00 y a las 21:30 horas y domingo a las 18:00 horas.
Precios: de 20 a 29 euros
Idioma: catalán
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Estreno cinematográfico: Tenemos que hablar de Kevin, de Lynne Ramsay

El próximo 16 de marzo se estrena la película Tenemos que hablar de Kevin, una historia dramática centrada en la conflictiva relación entre una madre y su hijo adolescente, un film basado en la novela homónima de Lionel Shriver que ya se pudo ver en el pasado Festival de Cannes, dirigido por Lynne Ramsay y protagonizado por Tilda Swinton, John C. Reilly y Ezra Miller.

Fotograma de la película

Al llegar a los cuarenta años, la ilusión por ser madre hace que Eva, felizmente casada con Franklin, decida aparcar su exitosa carrera como autora y editora de guías de viaje para dar a luz a Kevin. Lejos de ser idílica, la relación entre madre e hijo será difícil ya desde los primeros años del niño. El conflicto entre ambos será constante, y vivirá su momento más dramático cuando Kevin, pocos días antes de cumplir los dieciséis, protagonizará un acto inexplicable, irracional e imperdonable; desde ese mismo instante, Eva vivirá la situación con dolor, de la que se culpará hasta tal punto que, incluso, hará que se cuestione si alguna vez amó de veras a su hijo.

Dirigido por Lynne Ramsay (El viaje de Morvern), Tenemos que hablar de Kevin muestra las difíciles relaciones entre una madre y su hijo, un relato para el que Ramsay ha contado con Tilda Swinton (Los límites del control), John C. Reilly (Un dios salvaje) y Ezra Miller (Asuntos de familia) en los papeles protagonistas, a quienes acompañan los actores Siobhan Fallon (Funny games), Jasper Newell, Rock Duer y Ashley Gerasimovich, entre otros.

Tenemos que hablar de Kevin se estrenará en nuestros cines el 16 de marzo de 2012.

Título: Tenemos que hablar de Kevin
Título Original: We need to talk about Kevin
Género: Drama
Nacionalidad: USA, Reino Unido
Año: 2011
Director: Lynne Ramsay
Guión: Lynne Ramsay, Rory Stewart
Intérpretes: Tilda Swinton, John C. Reilly, Ezra Miller, Jasper Newell, Rock Duer, Ashley Gerasimovich, Siobhan Fallon, Alex Manette, Kenneth Franklin, Leslie Lyles, Paul Diomede, Michael Campbell, Jamal Mallory-McCree, Mark Elliot Wilson, James Chen

Publicación: El Imperio grecorromano, de Paul Veyne.

El imperio grecorromano, de Paul Veyne, de editorial AKAL.

La separación de las cátedras de griego y de latín en el seno de la universidad perpetúa el mito de una distinción, incluso de una oposición, entre «Grecia» y «Roma». Sin embargo, el Imperio llamado «romano» fue en realidad grecorromano por más de una razón. En primer lugar por la lengua: sin duda la lengua vehicular que se practicaba en su mitad occidental era el latín, pero lo era el griego alrededor del Mediterráneo oriental y en el Próximo Oriente. Igualmente, la cultura material y moral de Roma surgió de un proceso de asimilación de esa civilización helénica que comunicaba Afganistán con Marruecos. Por último, el Imperio era grecorromano en un tercer sentido: la cultura era helénica y el poder romano; ésa es la razón por la cual los romanos helenizados pudieron continuar creyéndose tan romanos como lo habían sido siempre. El presente volumen sugiere una visión de conjunto y un análisis certero de esa primera «universalización» que constituye los cimientos de la Europa actual.

Paul Veyne nació en 1930 en Aix-en-Provence. Alumno de l’École Normal Supérieure y más tarde la l’École Française de Rome, fue nombrado profesor de Historia romana en el Collège de France en 1975. Ha publicado, entre otras obras, Cómo se escribe la historia (1972), ¿Creyeron los griegos en sus mitos? (1987), La sociedad romana (1991) y El sueño de Constantino (2008). En Akal ha publicado Los misterios del gineceo (2003) con Françoise Frontisi-Ducroux y François Lissarrague.

Índice de materias:

Prólogo
I. ¿Qué era un emperador romano?
II. Los presupuestos de la ciudad griega o por qué Sócrates se negó a huir
III. ¿Existía una clase media en aquellos tiempos lejanos?
IV.  La identidad griega contra y con Roma: «colaboración» y vocación superior
V. Palmira y Zenobia entre Oriente, Grecia y Roma
VI. El arte de Palmira: «universalización», semejanza, frontalidad, ojos alucinados
VII. Objetivos del arte, propaganda y fasto monárquico
VIII. Culto, piedad y moral en el paganismo grecorromano
IX. Paganos y caridad cristiana ante los gladiadores
X. Los problemas religiosos de un pagano inteligente: Plutarco
XI. Pasión, perfección y alma material en la utopía estoica y en san Agustín
XII. La toma de Roma en el año 410 y las grandes invasiones
XIII. ¿Por qué el arte grecorromano llegó a su fin?

Título: El imperio grecorromano
Autor: Paul Veyne
Editorial: Akal
Colección: Universitaria
Traductor: Elena Del Amo
Materia: Historia
Dimensiones: 13,5×22
N.° páginas: 816
Año edición: 2009
Precio: 60 €
ISBN: 978-84-460-2465-1