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Crítica serie: Outcasts, BBC (2011)

Outcasts_posterBueno, después de un par de críticas sobre espectáculos escénicos, volvemos en Culturalia a hablar un poco de ciencia-ficción, de una serie y más concretamente de Outcasts, una serie del año 2011 producida por la BBC que no llegó a superar el filtro de emisión de una temporada pero que tenía argumentos suficientes para haber llegado algo más allá.

“Con la Tierra convirtiéndose rápidamente en inhabitable, los humanos han colonizado el planeta Carpatia. 10 años después, la ciudad de Forthaven se enfrenta a continuos peligros a medida que se revelan los oscuros secretos del planeta”.

Tenemos aquí una serie de ciencia-ficción que apuntaba maneras pero que no convenció a la audiencia, y como consecuencia de ello, tampoco a la cadena que la producía. La acción se sitúa en el planeta Carpatia, que ha sido colonizado por los humanos a medida que la Tierra se ha ido convirtiendo en un planeta muerto. Los colonos humanos se han instalado en la ciudad-fuerte de Forthaven, en la que tratan de vencer todas las dificultades que la vida en el nuevo planeta representa.

La serie tiene toques de ciencia-ficción aunque también de misterio y de drama intimista. Nunca sabremos exactamente por qué la humanidad ha abandonado la Tierra. Si bien en lo que se centra la serie es en la convivencia en la colonia humana en Carpatia y en todos los problemas de gestión humana, política y de seguridad que comporta, a lo que se sumarán poco a poco los misterios que el planeta depara a los humanos, incluida la existencia de parias (outcasts en inglés) externos a la colonia adaptados genéticamente para la supervivencia en el nuevo planeta que tienen, además, asuntos serios que solucionar con los habitantes de Forthaven.

Y sobrevolando sobre todo ello aparece la cuestión principal sobre la que reflexiona la serie, que no es otra que el de las segundas oportunidades: Después de destruir la Tierra y de huir de ella, ¿es capaz la humanidad de aprender de sus errores y crear una nueva sociedad justa y armoniosa con su nuevo planeta huésped?

Ya os puedo avanzar que los problemas en Carpatia serán continuos, sino no habría serie, y que las tramas se irán concretando a medida que avanzan los capítulos. Interesante al respecto son las tramas políticas y los continuos enigmas que planteará el planeta, que hará que la serie se haga cada vez más interesante.

Outcasts está rodada en Sudáfrica en localizaciones que evidencian la dureza de la adaptación de la humanidad al nuevo planeta, con exteriores que muestran un territorio áspero y rocoso y con interiores en los que predominan los sets metálicos e industriales.

Las interpretaciones están, creo, muy bien, lo que te permite al espectador hacerse rápidamente con la trama y con los personajes. Entre ellos destaca el del presidente de la colonia humana en el nuevo planeta Richard Tate (Liam Cunningham) y Stella Isen (Hermione Norris) la responsable de seguridad, a la que se suman Cass Cromwell (Daniel Mays) y Fleur Morgan (Amy Manson) dos de los agentes de policía o PAS y Jack Holt (Ashley Walters) el jefe de los expedicionarios, la fuerza que se encarga del reconocimiento del planeta. A ellos se suma Julius Berguer (Eric Mabius), que encarna lo peor de la codicia humana trasladada al planeta Carpatia, Tipper Malone (Michael Legge) el experto con alta inteligencia desaprovechada y Rudi (Langley Kirkwood), el líder de la comunidad de parias que dan nombre en inglés a la serie.

Como os decía, a mi la serie me gustó. Es cierto que a los primeros capítulos les falta algo de ritmo, pero también lo es que la serie va ganando enteros a medida que el relato y las tramas avanzan. Otro elemento que beneficia a la serie es su apariencia, que recuerda a la mítica Battlestar Galactica, tanto en su formato como en la trama (la supervivencia de los restos de la humanidad, en este caso amenazada por los parias exteriores y por los “habitantes” del planeta mismo. El toque Galactica se potencia, además, con la presencia en el capítulo piloto de Jamie Bamber, uno de los actores principales de aquella serie, que daba vida al capitán Apollo Adama.

Outcasts no superó el filtro de la audiencia, si bien no es una mala serie. Toca temas interesantes como son el futuro de la humanidad y del planeta Tierra, las ansias de poder, el misterio del universo, y como ya os he comentado, el tema de las segundas oportunidades. Una lástima porqué la serie prometía…

Título: Outcasts
Año: 2011
Duración: 8 capítulos
País: Reino Unido
Dirección: Ben Richards (Creador), Bharat Nalluri, Omar Madha, Andy Goddard, Jamie Payne
Guión: Ben Richards, Jack Lothian, David Farr, Simon Block, Jimmy Gardner
Música: Paul Englishby
Fotografía: Adam Suschitzky, Giulio Biccari, Ivan Strasburg
Reparto: Liam Cunningham, Hermione Norris, Amy Manson, Daniel Mays, Jamie Bamber, Ashley Walters, Eric Mabius, Michael Legge, Langley Kirkwood, Jeanne Kietzmann, Jessica Haines, Rory Acton Burnell, Juliet Aubrey, Gary Lewis, Nonso Anozie, Claire Keelan, Patrick Lyster, Jamie Sives, Moshidi Motshegwa, Adrian Bower, Laura Greenwood, Bo Petersen, Mélodie Abad, Darron Meyer, Fiona Button, Sean Michael
Productora: BBC, Kudos Productions Ltd, BBC, ApolloMovie Beteiligungs, BBC, Film Afrika Worldwide
Género: Serie de TV | Ciencia ficción | Drama

NOTA CULTURALIA: 7,5
NOTA IMDB: 6,6
NOTA FILMAFFINITY: 5,8
NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 14%
• Audiencia: 50%
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Jorge Pisa 

 

Crónica concierto: Paco Ibáñez, Festival Jardins de Pedralbes

Llegó el verano y con él los festivales de música, al menos aquellos que han podido superar los condicionantes provocados por la persistente pandemia de Covid-19. Uno de ellos es el Festival Jardins de Pedralbes, que mantiene su actividad musical en este periodo de nueva normalidad hasta el próximo 16 de agosto.

Y fue el pasado 29 de julio cuando programó el concierto de Paco Ibáñez, cantautor de referencia en nuestro país vinculado a la canción protesta. En Culturalia teníamos muchas ganas de asistir a uno de sus conciertos y tener la oportunidad de publicar su crítica en nuestro site, hecho este que nos facilitó la organización del Festival este año algo especial.

Todo comenzó, como siempre, con la salida al escenario de Paco Ibáñez a sus 85 años, vestido de negro, con su guitarra en alto y con todo dispuesto para hacer un repaso de sus temas más carismáticos y también de otros no tan habituales en su repertorio.

El concierto dio inicio con versos grabados de Juan Agustín Goytisolo a los que siguieron la interpretación de canciones como Es amarga la verdad, Un español habla de su tierra, Soldadito boliviano y otros temas de Machado, el Arcipreste de Hita, García Lorca, Storni, Damia y Yupanqui. Fiel a su concepción multicultural, Ibáñez interpretó además de en castellano canciones en gallego, vasco y catalán, para dejar constancia de la gran riqueza que atesoran las lenguas de nuestro país y lo diverso que es nuestro patrimonio.

Ibáñez reservó la artillería musical para la recta final del concierto, en la que interpretó Andaluces de Jaén, El lobito bueno y Palabras para Julia, temas con los que animó al público a cantar y que tuvieron su culmen final con el A galopar de Alberti.

Ibáñez estuvo, como siempre muy cercano con el público, con el que conversó entre canción y canción y al que permitió incidir en la elección de los temas que interpretó acompañado del guitarrista Mario Mas, que proporcionó al concierto un valioso contrapunto musical.

La música de Paco Ibáñez es historia y poesía. Historia porqué enraíza en el pasado muchas veces trágico de nuestro país. Poesía porqué se sustenta en la obra de algunos de los poetas más destacados en lengua hispana. Y digo esto porque el propio Ibáñez reflexionó en pleno concierto sobre la creación poética y de como esta se nutre de la magia que surge de la hábil concatenación de las palabras. A esto se debe sumar, o eso creo, la magia de la musicalidad del propio Ibáñez, que ha conseguido mudar las palabras en música, creando algunos de los temas más bellos que uno puede recordar.

Felicidades al Festival Jardins de Pedralbes por su empeño en mantener su actividad cultural aplicando las medidas de seguridad necesarias para ello; por haber confeccionado en estos tiempos de pandemia una programación atractiva y cercana y por haber apostado por Paco Ibáñez para iluminar con su magia musical una de las noches calurosas y desafiantes del verano en Barcelona.

Concierto: Paco Ibáñez
Cuándo: 29 de julio de 2020
Hora: 22:00 h
Dónde: Festival Jardins de Pedralbes
Organiza: Concert Studio
NOTA CULTURALIA: 9,5

 

Crítica cine: Little Monsters, Abe Forsythe (2019)

Llega el mes de agosto y con él la primera crítica cinematográfica de estreno en Culturalia tras el Covid-19. Y como los momentos actuales requieren de un enfoque positivo, que mejor que hacerlo con la crítica de Little Monsters, una comedia negra sobre zombis, niños pequeños y, cómo no, algo de superación personal.

«Dave ha decidido superar su reciente ruptura sentimental refugiándose en su hermana y su sobrino Felix, al que acompaña en una excursión escolar, entre otras cosas, para poder acercarse a una de las maestras, la señorita Caroline. Todo parece normal, al menos hasta que se desate una invasión zombi que amenazará los planes de Dave«.

La película, dirigida por el joven Abe Forsythe, responsable de la comedia negra Down Under (2016) e interpretada por Lupita Nyong’o (Black Panther (2018), Nosotros, (2019), Alexander England (Dioses de Egipto (2015) Alien: Covenant (2017) y Josh Gad, la voz del muñeco de nieve de Frozen, nos sitúa en una crisis zombi en clave de comedia, o zombedia, en un contexto inusual, una granja de animales en Australia visitada por los alumnos de cinco años de la clase de la señorita Caroline (Lupita Nyong’o), a la que ha acompañado Dave (Alexander England) atraído por los encantos de la entusiasta profesora de su sobrino Felix.

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Lo primero que sorprende del film es la propuesta. Si bien el combinado comedia + negra + zombis ya se ha explotado con anterioridad en películas como Zombies Party (Una noche… de muerte) (2004) o Bienvenidos a Zombieland (2009), el hecho de llevarlo a un contexto infantil hace que la película sea algo diferente. A las típicas escenas de acoso zombi y lucha por la supervivencia se suman en Little Monsters toda una serie de momentos en los que el mundo y el humor infantil están presentes. De ahí que la película, con este combinado a veces difícil de encajar, sea una propuesta fresca para este verano diferente cinematográfica y vivencialmente hablando.

Little Monsters también nos hace reflexionar, aunque sea en clave de comedia, sobre cómo la vida nos conduce hacia destinos no imaginados y de cómo nuestros planes y objetivos de juventud se truncan a veces y nos redirigen hacia espacios y situaciones no buscadas. Un ejemplo de ello no deja de ser que una visita escolar de primaria a una granja de animales se convierta en una cacería zombi.

No os esperéis grandes interpretaciones ni escenas apabullantes, pues en lo que se centra el film es en la contradicción entre la amenaza zombi y los esfuerzos de la profesora Caroline para proteger a los alumnos que han puesto bajo su custodia. De ahí que Lupita Nyong’o nos muestre una cara diferente de aquella tan tenebrosa de Nosotros. Por su parte Alexander England está aceptablemente correcto encarnando al músico de banda heavy venido a menos coladito por la profesora. A destacar en este trío de adultos la presencia de Josh Gad, más que acertado en su rol de presentador de programa de televisión infantil asqueado de su profesión y de su vida.

Little Monsters es una zombedia que no pretende revolucionar el género, tan solo aspira a hacernos sufrir un poco, a hacernos reír un poco y a hacernos pensar un poco en estos momentos de la vida en los que el entretenimiento es más que necesario. Así que no esperéis más que eso, y seréis recompensados.

Título: Little Monsters
Año: 2019
Fecha de estreno: 14 de agosto de 2020
Duración: 94 min.
País: Australia, Reino Unido, EE.UU.
Dirección: Abe Forsythe
Reparto: Lupita Nyong’o, Josh Gad, Alexander England, Nadia Townsend, Stephen Peacocke, Rahel Romahn, Kat Stewart, Henry Nixon, Saskia Burmeister, Diesel La Torraca, Marshall Napier, Felix Williamson, Kristy S. Brooks
Guión: Abe Forsythe
Música: Piers Burbrook de Vere
Fotografía: Lachlan Milne
Producción: Screen Australia, Snoot Entertainment, Create NSW, Protagonist Pictures, Made Up Stories
Género: Comedia | Terror | Zombis

NOTA CULTURALIA: 6
NOTA ABANDOMOVIEZ: 6,07
NOTA IMDB: 6,2
NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 80%
• Audiencia: 100%

Crítica teatro: ‘La morta’ de Pompeu Crehuet, en la Sala Beckett

Bueno, vamos avanzando en esa Nueva Normalidad que, evidentemente, también afecta a las artes escénicas. Si la semana pasada os hablamos de The Scarlet Letter programado en el Lliure en el marco del Festival Grec, hoy lo hacemos de ‘La morta’ de Pompeu Crehuet en la Sala Beckett, espacio que retomó el pasado 1 de julio las representaciones de esta obra estrenada en marzo y suspendida poco después debido a la crisis provocada por el COVID-19.

«Marc Crehuet, dramaturgo en plena crisis creativa después del éxito de su obra El rei borni, recibe la visita del espectro de su bisabuelo, Pompeu Crehuet, que también era dramaturgo. Pompeu le pide que dirija su obra más exitosa para que la gente lo reconozca, por fin, como un autor canónico de las letras catalanas. Marc intenta esquivar la propuesta, pero la determinación de su bisabuelo es muy fuerte y se verá obligado a luchar para levantar una obra de principios del siglo pasado que parece no interesar a nadie, bajo la supervisión constante del fantasma de su bisabuelo».

La Beckett nos ofrece una tragicomedia que trata sobre el teatro y de aquellos que se dedican al teatro, en este caso un dramaturgo en horas bajas, que no consigue retomar el camino del éxito, hecho este que le vincula con la carrera de su bisabuelo, que no superó nunca el éxito de su primera obra de teatro.

La morta de Pompeu Crehuet

La obra se organiza, pues, en diferentes tiempos en los que se nos relata el día a día del dramaturgo Marc Crehuet y su crisis profesional y familiar. Por otra parte la representación incluye la puesta en escena de diversas escenas de La morta de Pompeu Crehuet, personaje no ficticio, que conste, lo que nos permite contemplar una obra de teatro catalán de principios del siglo XX.

El resultado de todo ello es una obra algo confusa en el relato que no acaba de exprimir toda su potencialidad, que la tiene. Y si no piensen: dramaturgo en crisis, fantasma de un antepasado desorientado y con ganas de revancha y un juego constante entre dramaturgia y metadramaturgia. El espectáculo se basa en una buena idea que enlaza con la historia familiar de los Crehuet, aunque no acaba de explotar la comicidad de las situaciones y de las actuaciones. En lo que respecta a las interpretaciones, tenemos a tres «bombas» cómicas, Xavier Bertran, Francesc Ferrer y Betsy Túrnez que no acaban de coger el tono humorístico que reclama la obra. Algo entendible debido al parón que ha sufrido la obra y las situaciones que todos hemos vivido, pero que le roba intensidad cómica a la representación.

Por otra parte destacamos la escenografía digital de la obra, un campo este que ofrece unas posibilidades espectaculares, tal y como podemos contemplar en la representación de la obra. Todo un acierto en la puesta de escena que permite a la obra jugar con el tiempo de representación y con los personajes y meter al espectador en la trama de una forma inesperada.

‘La morta’ de Pompeu Crehuet es una propuesta que aunque no alcanza el ritmo y la intensidad necesaria, se convierte en una opción fresca y en una comedia, algo trágica por momentos, que nos alegrará los calurosos días de julio. Una cierta recuperación de la normalidad que vale la pena.

Y recuerden, llegada y salida escalonada, gel hidroalcohólico y mascarilla en el interior de la sala. Algo que no debemos olvidar…

‘La morta’ de Pompeu Crehuet se representa en la Sala Beckett del 1 al 26 de julio de 2020.

Autoría y dirección: Marc Crehuet
Reparto: Anna Bertran, Xavier Bertran, Francesc Ferrer y Betsy Túrnez
Con la colaboración especial de: Laura Fernández y Eric Crehuet
Escenografía: Sebastià Brosa
Iluminación: David Bofarull (aai)
Caracterización: Mercè Sánchez
Audiovisuales: Francesc Isern
Producción: Sala Beckett

Horarios: de miércoles a sábado a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: 15€
Duración: 1 hora y 30 minutos
Idioma: catalán y castellano
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Jorge Pisa

Muere el compositor Ennio Morricone

La semana no podía comenzar de peor forma. El compositor Ennio Morricone ha fallecido hoy a los 91 años en Roma, su ciudad natal, a consecuencia de las complicaciones derivadas de una caída reciente en la que se rompió el fémur.

Una muy mala noticia para todos aquellos apasionados, como nosotros, por las bandas sonoras y que han disfrutado de las joyas que el compositor italiano ha dejado a lo largo de más de 60 años de carrera y más de 500 composiciones, que han dado forma musical a géneros del cine italiano e internacional como el spaghetti western, el giallo o el drama, entre muchos otros.

Las últimas noticias que referenciamos aquí en Culturalia sobre Morricone fueron su concierto de despedida celebrado en Madrid y Bilbao el año pasado y la consecución el mes pasado junto a John Williams del premio Princesa de Asturias de las Artes 2020.

Una despedida de uno de los grandes de las bandas sonoras que recordaremos por dar vida musical a películas como El bueno, el feo y el malo, Hasta que llegó su hora, La Misión, Los intocables de Eliot Ness, Novecento, Cinema Paradiso o Érase una vez en América.

Os dejamos aquí, en honor del gran maestro, el enlace a la crónica del concierto Ennio Morricone ‘The Final Concerts World Tour’ que tuvo lugar en el Wizink Center de Madrid en mayo del año pasado y con un video recopilatorio de algunas de sus mejores bandas sonoras.

Una gran pérdida para el cine, para la música y, también, pare el alma humana, tan necesaria en estos tiempos…

Crítica teatral: The Scarlet Letter, en el Teatre Lliure

Bueno, pues ha llegado la nueva normalidad también al teatro, lo que nos ha permitido en Culturalia volver por fin al patio de butacas de la mano del Festival Grec de Barcelona y el Teatre Lliure, para ver The Scarlet Letter de Angélica Liddell, una reflexión escénica sobre la represión de la mujer.

La autora e intérprete se basa en La letra escarlata, obra del siglo XIX escrita por Nathaniel Hawthorne que narra la opresión sufrida por la protagonista al saltarse las normas vigentes en la sociedad puritana de Nueva Inglaterra de principios del siglo XVII. Este pretexto le sirve a Liddell para hacer un recorrido por la represión que ha sufrido la mujer a manos de una sociedad de profunda raigambre y dominio masculino. Este repaso escénico se construye a través de una gran belleza visual que atañe a todos los elementos de la producción: un escenario vacío en el que predomina la coloración escarlata y en el que la masculinidad, materializada en el cuerpo desnudo de ocho hombres, intenta dominar y dar forma a la vida de la protagonista de la novela.

Liddell nos presenta una propuesta atrevida por lo que nos dice y por cómo nos lo dice. La obra mezcla texto recitado con movimientos de danza contemporánea al son de un hilo musical que evoluciona desde los cantos místicos religiosos iniciales a temas más actuales, que nos indican que la reflexión de la autora se extiende más allá de la época en la que se ambienta la novela de Hawthorne.

¿Qué papel ha jugado y juega la mujer en la sociedad occidental? ¿En qué medida la sexualidad ha dado forma a los roles y los espacios sociales ocupados por hombres y mujeres? ¿Cómo la religión y la justicia en el pasado y la ideología en la actualidad aprisionan a la mujer? ¿Qué es el feminismo?

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The Scarlet Letter no deja impasible a nadie. Afirmación que se evidencia en los monólogos que la propia Liddell se encarga de interpretar de forma espléndida y de una dureza implacable, y que se completa con una serie de escenas en las que el movimiento y la desnudez de los actores-bailarines nos permite elevar la mirada y visualizar el peso de la sexualidad en la estructuración de la sociedad del pasado y, también, en la nuestra.

El espectáculo, principalmente en castellano, comparte pátina idiomática con otros idiomas, hecho que nos sugiere la universalidad de la reflexión, siempre claro está, basándose en los temas y los personajes de la obra de Nathaniel Hawthorne.

The Scarlet Letter es una propuesta original e híbrida, ya saben que esto último está muy en boga en la actualidad, y aunque demasiado larga en extensión, nos ofrece una reflexión escénica y visual de impacto, en la que la desnudez, del escenario, de los intérpretes y de la realidad que refleja les dejará en algún momento helados en sus asientos.

El Teatre Lliure, por cierto, se ha adaptado concienzudamente a esta nueva normalidad con gestión online de la venta de entradas, presencia de gel hidroalcohólico, reducción del aforo, uso de mascarillas en el interior y con un sistema de salida del público ordenado y escalonado. Algo a lo que nos tendremos que ir acostumbrando…

The Scarlet Letter se representa en el Teatre Lliure del 2 al 4 de julio de 2020.

Texto, escenografía, vestuario y dirección: Angélica Liddell
Inspirado en: The Scarlet Letter, de Nathaniel Hawthorne
Interpretación: Pietro Quadrino, Tiago Costa, Julian Isenia, Angélica Liddell, Borja López, Tiago Mansilha, Daniel Matos, Thomas Conor Doherty , Nuno Nolasco, Antonio Pauletta, Antonio L. Pedraza, Sindo Puche. Con la participación de: Valeri Bernat, Thomas Sgarra, Philomène Troullier
Diseño de la iluminación: Jean Huleu
Diseño del sonido y del vídeo: Antonio Navarro

Horarios: de jueves a sábado a las 20:30 horas
Precio: 15€
Idioma: castellano e inglés, portugués, italiano (con subtítulos en castellano)
Duración: 105 minutos

Crítica serie TV: Devs, HBO (2020)

Ya sabéis que durante este periodo de confinamiento hemos potenciado en Culturalia la información y crítica de películas y series que hemos podido ver en casa. Este es el caso de Devs, serie ofrecida en España por HBO y que podríamos definir como un thriller de ciencia-ficción, creada y dirigida por Alex Garland e interpretada por Sonoya Mizuno, Nick Offerman, Jin Ha, Cailee Spaeny, Stephen McKinley Henderson y Alison Pill.

Lily, una ingeniera informática investiga los secretos del departamento de desarrollo de su empresa, puesto que cree que es responsable de la desaparición de su novio”.

Aunque esta sinopsis pueda pareceros breve y algo convencional, Devs nos propone una reflexión profunda y actual sobre el mundo en el que vivimos, algo, como sabéis, muy propio de la mejor ciencia-ficción. Todo comienza con la desaparición de un trabajador de la empresa de programación Amaya. Su pareja extrañada iniciará una investigación que la llevará a conocer qué es exactamente lo que se está desarrollando en su departamento más secreto llamado Devs.

La serie de 8 capítulos está pensada para ir creciendo poco a poco en intensidad y para alcanzar su clímax en el momento adecuado. No os creáis, sin embargo, que la trama se reduce a un thriller corporativo. A partir de que Lily inicie sus pesquisas el espectador se irá introduciendo en el mundo de la programación informática, la gestión de la información y el Big Data, para hacernos reflexionar sobre la propia existencia del ser humano: ¿Se puede llegar a predecir cualquier evento que se produzca? O lo que es lo mismo, ¿Existe el libre albedrío? ¿Cómo afecta a este el Big Data?

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La serie está construida a partir de pocos personajes, la mayoría de ellos relacionados con la empresa Amaya, dirigida por Forest (Nick Offerman) que aporta a la trama un aspecto no habitual y una interpretación demacrada e intensa. A Forest le acompaña Katie (Alison Pill) su mano derecha, que suma a la serie una interpretación a veces gélida a la que ya nos tiene acostumbrados. El personaje principal y sobre el que gira toda la trama es el de Lily (Sonoya Mizuno) que junto con su ex Jamie (Jin Ha) intentarán descubrir qué es lo que realmente está pasando.

La dirección y el toque de su director Alex Garland se observa a lo largo de toda la serie a la que ha proveído de un ritmo reposado pero intenso, con continuas sorpresas y escenas que provocan desconcierto en el espectador, para mantenerlo enganchado a la trama. La serie destaca también por lo ceñido de las actuaciones y por una puesta en escena en algunos momentos glacial.

Seguramente el único handicap de la serie es su final. Todo avanza correctamente, el argumento se va complicando progresivamente, las expectativas del espectador aumentan y, como pasa en mucha de la ficción televisiva actual, la resolución final decepciona por lo simple que puede llegar a ser. Por desgracia los guionistas saben crear premisas interesantes y complicarlas, a veces en exceso, pero en más de una ocasión el problema está en finalizarlas a la altura de las expectativas creadas.

La banda sonora, realizada por Geoff Barrow, The Insects y Ben Salisbury mezcla música con toques espirituales, muy adecuados para el tema que trata la serie, con otros más convencionales, que proveen a la ficción de un estilo místico que le va muy bien. Otro elemento también muy cuidado es el del aspecto de las escenas. La gigantesca estatua de Amaya, la hija de Forest, que preside los laboratorios ya nos avanza que algo grande y extraño se está tramando en ellos. El set que nos muestra el interior del departamento Devs está muy conseguido y la representación de los alrededores casi nos lo muestran como un santuario.

Devs nos presenta un aspecto de la programación informática que cada vez está más en cuestión en la sociedad tecnificada y globalizada en la que vivimos, y no es otra que qué se hace con todos esos datos que emanan de nuestra vida digital y que las grandes corporaciones están dispuestas a utilizar para redirigir su actividad y, parece que también, para redirigir nuestras vidas. Vale la pena dedicarle un poco de nuestra atención a la serie, no creo que salgan decepcionados.

Título original: Devs
Año: 2020
Duración: 8 capítulos
País: Estados Unidos
Dirección: Alex Garland
Guión: Alex Garland
Reparto: Sonoya Mizuno, Nick Offerman, Alison Pill, Jin-ha Oh, Zach Grenier, Stephen Henderson, Cailee Spaeny
Música: Geoff Barrow, The Insects y Ben Salisbury
Fotografía: Rob Hardy
Producción: FX Productions, Scott Rudin Productions y DNA Films
Distribución: HBO en España
Género: Serie de TV | Ciencia ficción | Thriller | Miniserie

NOTA CULTURALIA: 8
FILMAFFINITY: 7,3
NOTA IMDB: 7,8
NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 81%
• Audiencia: 76%

Crítica serie TV: Star Trek Picard, Amazon Prime Video (2020)

Star Trek Picard_cartelUna vez más Star Trek regresa. Una vez más la franquicia asalta la parrilla de televisión con una nueva propuesta, Star Trek Picard, una serie con un enfoque que la enlaza plenamente con el mundo de Star Trek, algo que no es de extrañar ya que el personaje principal y que da nombre a la serie es Picard, el capitán de la USS Enterprise (NCC-1701-D) de La Nueva Generación.

«Star Trek Picard está ambientada 20 años después de la última aventura del capitán del Enterprise. Una joven perseguida por los romulanos se pone en contacto con Picard en busca de ayuda. Su vinculación con Data le obligará a iniciar una nueva aventura que le enfrentará a los romulanos, a una raza prohibida de sintéticos y a una profecía que amenaza el futuro de toda la galaxia».

Star Trek Picard es un guiño a los fans de Star Trek. Un guiño que puede que llegue tarde pero que recoge la esencia de una franquicia que había perdido parte de su identidad en sus últimas propuestas. Si es verdad que la nueva saga de películas producida por J.J. Abrams y protagonizada por Chris Pine, Zachary Quinto y Karl Urban ha adquirido poco a poco un tono más acorde con la idea original de Gene Roddenberry, la serie Star Trek Discovery representó un giro total del planteamiento de la franquicia, con el objetivo de adaptarse a los nuevos públicos más jóvenes y acostumbrados a series mucho más impetuosas. La nueva serie, sin embargo, retoma el protagonismo del capitán Picard dos décadas más tarde de su despedida de las pantallas de cine y representa una propuesta que hace referencia a las tramas y a los personajes de La Nueva Generación al mismo tiempo que intenta actualizarse a los nuevos tiempos.

Star Trek Picard_2Star Trek Picard tiene varios punto a favor pero también tiene elementos en su contra. Empecemos por los primeros. La serie hace una apuesta por el canon y el fandom clásico de la franquicia, de ahí que tanto el tema musical original, los protagonistas como las continuas referencias al pasado estén muy presentes en la serie, hecho este que agradará sin duda a los trekkies de toda la vida. Por lo que respecta a la interpretación destaca, como no podría ser de otra forma, la de Patrick Stewart, que vuelve a sus 80 años a encarnar al capitán del Enterprise en un contexto diferente pero ligado a su etapa anterior. La trama también se vincula a la acción de Star Trek Némesis, la última película de la saga anterior y con los protagonistas de La Nueva Generación. De ahí que sea un auténtico gozo volver a ver a Brent Spiner, Jonathan Frakes, y Marina Sirtis interpretando a sus personajes clásicos, eso sí, algo más mayores. A ellos se suma la que podríamos considerar la nueva tripulación de la serie, interpretada por Alison Pill, Isa Briones, Michelle Hurd, Santiago Cabrera y Evan Evagora, este último algo desangelado en esta primera temporada.

La calidad de la producción de la serie es alta y en ella se nota la transformación que ha sufrido la industria televisiva en los últimos años. Buenos y variados efectos especiales, sets de rodaje diversos y a la altura, una dirección a cargo de varios directores, entre ellos dos episodios dirigidos por el propio Jonathan Frakes e interpretaciones más que correctas.

Star Trek Picard_1En la parte no tan conseguida está la trama. La historia que se nos narra en los diez capítulos de la serie es algo compleja y a veces demasiado ligada al canon de la franquicia, hecho este que hace perderse un poco al espectador en la trama. Y el global del argumento no acaba de funcionar del todo. La trama se pierde a veces en trasfondos que no aportan demasiado a la serie, a la que por cierto, le cuesta algo arrancar. Una trama, por otra parte, que vuelve a transitar por algunos de los temas clásicos de la serie, uno principalmente, que no es otro que el derecho a la vida de las máquinas / androides altamente evolucionados, en la serie denominados sintéticos, algo que los más veteranos recordarán como uno de los temas principales asociados al personaje de Data (Brent Spiner).

Star Trek Picard es, así, una alegría a medias. Un regreso a la esencia de Star Trek con el protagonismo de uno de sus personajes más característicos, un formato de serie que recuerda a los clásicos y de la que se ha anunciado una segunda temporada, pero una ejecución que podría haber sido mucho mejor . Aún así es Star Trek, un sello de garantía para todos aquellos que disfrutaron y disfrutan con las aventuras de la/s tripulación/nes de la/s nave/s que exploran intrépidamente el espacio para hacerlo algo más humano, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva.

Título: Star Trek: Picard
Año: 2020
Duración: 10 capítulos (1ª temporada)
País: Estados Unidos
Dirección: Alex Kurtzman (creador), Hanelle M. Culpepper, Jonathan Frakes, Maja Vrvilo, Akiva Goldsman, Douglas Aarniokoski
Guión: Gene Roddenberry (creador), Michael Chabon, Alex Kurtzman, Kirsten Beyer
Música: Jeff Russo
Fotografía: Philip Lanyon y Darran Tiernan
Reparto: Patrick Stewart, Santiago Cabrera, Isa Briones, Alison Pill, Harry Treadaway, Evan Evagora, Jonathan Frakes, Marina Sirtis, Brent Spiner…
Productora: CBS Television Studios, Roddenberry Entertainment, Secret Hideout
Distribuida (España): Amazon Prime Video
Género: Serie de TV | Ciencia-ficción

NOTA CULTURALIA: 7,5
FILMAFFINITY: 6,6
NOTA IMDB: 7,6
NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 87%
• Audiencia: 58%

 

 

Crítica cine: El congreso, Ari Folman (2013)

Hoy criticamos en Culturalia El congreso, una película de ciencia-ficción diferente dirigida por Ari Folman, basada en parte en la novela El congreso de Futurología (1971) de Stanislaw Lem e interpretada por Robin Wright, Harvey Keitel, Danny Huston, Paul Giamatti, Kodi Smit-McPhee.

«La necesidad de dinero, lleva a la actriz Robin Wright a firmar un contrato según el cual los estudios harán una copia digital de ella y la utilizarán para hacer películas. Años más tarde, Wright es invitada a un congreso de futurología, que se desarrolla en un mundo que ha cambiado completamente».

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El congreso es, como decía, una película diferente porque Stanislaw Lem es diferente, a lo que se suma la visión propia del director Ari Folman que da forma a un film de reflexión sobre el futuro dividido en dos partes: la primera se centra en la comercialización de la imagen digital de una actriz para su posterior explotación comercial, un debate este que puede ser real en un futuro no muy lejano. La segunda parte especula sobre la quimización de la sociedad, un medio para conseguir la libertad del individuo y algo que podría vincularse en la actualidad con la fabricación de realidades paralelas en el ámbito de internet y las nuevas tecnologías.

Como veis, dos temas de reflexión futurológica en un mundo, el nuestro, que avanza a un ritmo cada vez más vertiginoso. Dos reflexiones que se plasman en la pantalla de dos formas diferentes: la comercialización de la imagen digital de la actriz se realiza con personajes de carne y hueso y con un aspecto que mezcla la decadencia y la tecnificación, mostrándonos, además, imágenes muy bellas en la escena de la digitalización. En esta parte los personajes que destacan son los interpretados por Robin Wright y Harvey Keitel, que da vida a su manager.

En la segunda parte del film la realidad de carne y hueso se transforma en animación y es en esta parte donde el adn Lem se reconoce mucho más claramente. Un formato que se adapta muy bien al surrealismo de la novela de autor polaco y que nos muestra un futuro en el que la contaminación química ha hecho posible que todos vivamos en un mundo de libertad y posibilidades cumplidas. Todo se puede hacer y todo se puede ser, tan solo hacen falta la serie de reacciones químicas apropiada que produzca en el individuo la alucinación adecuada.

El Congreso_2

Folman nos presenta una pequeña joya del cine de fantasía y ciencia-ficción que sirve de entretenimiento visual, con especial atención a la animación tan sui genereis de la segunda parte del film que hace notar de forma fastuosa el grado de alucinación al que se somete a la población.

En el apartado de la actuación el registro es positivo. En las escenas de ficción real destacan de nuevo las interpretaciones de Robin Wright y Harvey Keitel, a tener en cuenta el discurso de este último en la escena de la conversión digital.

El congreso es una muy correcta propuesta de reflexión cinematográfica sobre el futuro y, por qué no, sobre el presente. Y no os penséis que es una película lenta o aburrida, al contrario. Incluso la parte animada de la cinta es una explosión de luz y de color poco habitual en el cine comercial. Y qué decir de la base de todo, la novela de Lem, una obra complicada, compleja pero también una crítica afilada a un posible futuro en el que la apariencia y la voluntad de saciar las expectativas y los deseos de cada uno de nosotros pueden llevar a la autodestrucción de la sociedad y del mundo en el que habita.

El congreso es una coproducción europea en la que han participado Francia, Israel, Bégica, Polonia, Luxemburgo, Alemania.

Título: El congreso
Año: 2013
Duración: 122 minutos
País: Francia, Israel, Bégica, Polonia, Luxemburgo y Alemania
Dirección: Ari Folman
Guión: Ari Folman (Novela: Stanislaw Lem)
Música: Max Richter
Fotografía: Michal Englert
Reparto: Robin Wright, Harvey Keitel, Danny Huston, Paul Giamatti, Kodi Smit-McPhee, Michael Landes, Sami Gayle, Matthew Wolf, Jon Hamm, Michael Stahl-David
Producción: Bridgit Folman Film Gang, Pandora, Filmproduktion, Opus Film, Paul Thiltges Distributions, Entre Chien et Loup y Liverpool
Género: Ciencia ficción | Drama | Animación

NOTA CULTURALIA: 7
NOTA ABANDOMOVIEZ: 6,94
NOTA IMDB: 6,5
NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 73%
• Audiencia: 53%

 

Reflexiones de un emperador romano sobre la pérdida de un ser querido

Cuando estaba estudiando la carrera de Historia allá a finales del siglo XX, una de las cosas con las que más disfrutaba era con la lectura de textos de autores antiguos griegos y romanos. Mi especialización estaba entre la Edad Antigua (Imperio romano) y la Edad Media (Antigüedad Tardía). De ahí mi disfrutre al leer directamente a autores como Séneca, Suetonio, Herodiano, Orosio…

Uno de ellos fue Flavio Claudio Juliano, conocido también como Juliano el Apóstata, emperador romano del siglo IV del cual han llegado a nosotros por suerte varias obras, entre ellas diversas cartas. Y una de estas cartas me afectó hondamente al tratar el emperador de la pérdida y de la muerte a través de la historia del sabio Demócrito de Abdera, conocido como el filósofo «sonriente».

Un relato que hoy os presentamos en Culturalia y que nos ofrece una reflexión muy adecuada para los tiempos de pandemia que vivimos en la actualidad.

Reflexiones de un emperador romano sobre la pérdida de un ser querido_1

Al prefecto de Egipto Himerio sobre su mujer

No sin lágrimas leí tu carta en la que me escribías sobre la muerte de tu compañera y me comunicabas tu extremo dolor. Pues, además de que lo sucedido sea en sí mismo penoso, que una mujer joven, recatada, encantadora para su esposo y, además, madre de unos hijos admirables sea arrebatada antes de tiempo, como una antorcha brillantemente alumbrada que pierde su llama de improviso, no me parece menos penoso el que precisamente este dolor haya caído sobre ti. Pues nuestro buen Himerio era el hombre de todos que menos merecía probar un dolor así, él que es un hábil orador y el más querido con mucho de nuestros amigos.

Sin embargo, si fuera otro hombre a quien tuviese que escribir en estas circunstancias, necesitaría mayores discursos para hacerle ver que lo sucedido es humano, que es necesario soportarlo y que nada puede conseguirse con un dolor excesivo […]. Aguanta, pues, que te cuente la historia de un sabio, o a lo mejor es un relato auténtico, que quizá no te sea extraño, pero que para la mayoría, como es natural, es desconocido, y, valiéndote sólo de él como de un remedio que hace olvidar la aflicción, puedas encontrar una solución a tu dolor […]

Se dice, en efecto, que Demócrito de Abdera, cuando el rey persa Darío estaba afligido por la muerte de su bella esposa, no pudo encontrar palabras que le bastasen de consuelo, y le prometió volver a traer a la luz a la desaparecida con tal de que quisiera procurarle los medios necesarios para el caso. Él le ordenó no ahorrar nada que pudiese impedirle mantener su promesa y, tras aguardar un momento, dijo Demócrito que tenía todos los medios para la realización de su tarea, pero que le faltaba una sola cosa, que él no sabía cómo hacerse con ella, pero que Darío, como rey de toda Asia, seguramente podría encontrarla sin dificultad. Al preguntarle éste qué podía ser aquello que le estaba sólo a un rey permitido conocer, Demócrito respondió que, si inscribía en la tumba de su mujer los nombres de tres personas que no hubieran soportado una aflicción, al instante su esposa resucitaría, emocionada por la ley de este rito.

Como Darío estuviese en grandes dificultades y no pudiese encontrar ningún hombre que no hubiera tenido que soportar algo penoso, Demócrito, echándose a reír según su costumbre, dijo: «¿Por qué, pues, oh el más absurdo de todos los hombres, te lamentas sin medida como si fueses el único golpeado por semejante dolor, tú que no has podido encontrar ni un solo hombre de los que han vivido en cualquier época que no haya tenido su parte en un dolor familiar?».

Como veis, una buena reflexión sobre el mundo en el que vivimos y sobre la gestión de las emociones y de la aflicción que todos hemos de superar en algún momento de nuestra vida.