A menudo los medios de comunicación dejan en segundo plano todo aquello que tenga que ver con la poesía, quizás por considerarla un producto para minorías; por esta razón, y salvo contadas excepciones, no resulta sencillo encontrar información sobre este género. Sin embargo, los poetas existen y esa aparente marginación no les hace desistir en su intento por darnos a conocer su producción; así, la suya es una labor tenaz y silenciosa, escritores siempre pacientes y con sus versos como auténtica forma de vida mientras profesionalmente se dedican a otras actividades, en ocasiones sin conexión directa con la poesía, para seguir adelante. Rosmarí Torrens es una de esas figuras incansables, una profesora de la Universidad de Barcelona especializada en Lengua Italiana que combina con habilidad su trabajo en la universidad con una verdadera pasión, la poesía y su difusión en recitales por todo el país.
El pasado mes de diciembre conocimos la faceta creativa de Rosmarí Torrens en el recital del taller de escritura de “Tens la Paraula”, del que ella también forma parte. Allí comprobamos su talento a la hora de escribir poemas y relatos: en su opinión no importa el género utilizado para expresar sus ideas, lo realmente importante es sugerir al espectador una imagen, un detalle, algo que consiga acercarle a su imaginario personal. Aquella tarde compartió con el público sus últimas creaciones, poemas cortos que ella considera como su “poesía más espontánea”, versos especialmente creados para mostrar en este tipo de eventos y que, quizás, nunca verán la luz en forma de libro.
Torrens empezó a recitar sus poesías, en castellano y catalán, siguiendo un impulso, sin haber publicado previamente ninguno de sus poemas; en realidad, quizás sus textos no se hubieran compilado nunca si el público no hubiera aplaudido sus creaciones con entusiasmo. Pero el buen recibimiento que tuvo entre los asistentes a sus espectáculos la animó a editar su primer poemario, Cuando el arco está tensado, dentro de la colección de poesía “El Bardo” (Libros de la Frontera), colección en la que también encontramos a grandes autores como Pablo Neruda, Pere Gimferrer o José Agustín Goytisolo, entre otros. En él, Rosmarí exhibe una selección de los textos (cincuenta y uno en total) que ha escrito en los últimos veinte años, una muestra de poesía íntima y surrealista que trata principalmente sobre el amor y la escritura, y que ha recibido encendidos elogios de artistas tan destacados como Perejaume, quien define la producción de esta barcelonesa como “buena poesía, muy buena: es muy incisiva y genera atención y expectativa”. El libro se puede encontrar en casi todas las grandes librerías de Barcelona: La Central, Laie, Abacus, Casa del Libro, entre otras.
Con todo, la poesía no es la única pasión que la emparenta con el arte, ya que destaca también su faceta como pintora –Torrens confiesa que la pintura y los collages “constituyen en cambio una forma de expresión mucho más reciente, en la que busco nuevas técnicas y me siento literalmente como una esponja”– y narradora oral –el año pasado fundó, junto a otros compañeros, el grupo de narración oral “Las cinco menos cuento”, formado artísticamente en La Casa de los Cuentos (Barcelona)–, dos instrumentos más con los que dar rienda suelta a toda su creatividad.
Sus recitales son mucho más que una mera sucesión de poemas: habitualmente la acompaña la guitarrista Gemma Massanas, quien se encarga de crear especialmente la música que suena en esas intervenciones a partir de los poemas de Torrens; en ocasiones también cuenta con Marga Mingote (arpa y percusión) o Estel Villaronga (violín), –también compositoras de la música– según haya planteado previamente su propio espectáculo. Así, próximamente Rosmarí Torrens tiene previsto presentar su poemario Cuando el arco está tensado así como mostrar sus creaciones en recitales por toda Cataluña, como en el Cafè del Teatre Metropol (Tarragona, el 16 de enero a las 20:30 horas), en el Bar la Guita (Berga, el 16 de febrero a las 20:00 horas), en La Casa del Libro (Barcelona, el 5 de marzo a las 19:00 horas) o en La Casa de los Cuentos (Barcelona, 9 de marzo, a las 21:00 horas), así como en Madrid, Valencia y Andalucía, donde las fechas aún están por confirmar.
Título: Cuando el arco está tensado
Autora: Rosmarí Torrens Guerrini
Editorial: Libros de la Frontera
Colección: El Bardo
Páginas: 118 páginas
Fecha de publicación: Junio 2012
ISBN: 9788482551166
Precio: 18,00 €
Más información: http://rosmaritorrens.wordpress.com/
http://www.facebook.com/rosmaritorrenslibros
http://www.youtube.com/user/rosmaritorrens
http://cincomenoscuento.wordpress.com/








El jove Alexis és un romàntic empedreït que creu fermament en l’amor com la solució a tots els mals. Ell és feliç, està a punt de comprometre’s amb la seva estimada Aline, però desitja que tots els qui l’envolten també puguin gaudir d’un amor com el seu. Així, i per aconseguir que els seus progenitors revifin la passió que la convivència ha arraconat, convoca les dues famílies a un bar dels baixos fons, on un peculiar cambrer anomenat John Wellington Wells els oferirà un filtre d’amor que els farà enamorar de la primera persona que vegin en despertar-se. La intenció és bona, però els resultats potser no seran els esperats…



Con Alfred Crespo, editor de 66 rpm, como maestro de ceremonia del acto, por la Antiga Fàbrica d’Estrella Damm desfilaron buena parte de los escritores que estrenaban obra. Los primeros en aparecer fueron Susi Anechina y Manuel L. Poy, autores de Los días azules. Ficciones del blues, una compilación de relatos de ficción protagonizada por los grandes nombres del blues. El origen del proyecto hay que buscarlo en una exposición que se hizo en el 2006 por iniciativa de la Sociedad de Blues de Barcelona, en la que se invitó a tres pintoras a retratar algunos músicos clave en la consolidación del blues; Anechina era una de ellas, y realizó una serie de retratos en monocroma centrándose en sus caras y sus miradas. Tras ver su trabajo, Manuel L. Poy creyó que cada una de esas imágenes contaba una historia concreta, así que se ofreció a escribir lo que le sugerían, esto es: que Gertrude “Ma” Rainey descubrió el blues gracias a una chica que encontró en un pueblo perdido de Mississippi; que Willie Dixon abandonó el boxeo después de enfadarse con su promotor, y encontró su refugio en la música; o cómo Bessie Smith llegó a ser la cantante mejor pagada de su tiempo. Etta James, el Reverendo Gary Davis, Louis Armstrong o Koko Taylor son otros de los iconos del blues protagonistas del volumen, en el que Poy se permite la licencia de incluirse como un personaje más en uno de sus textos para explicar cómo descubrió el blues en 1991, durante una visita a Mississippi. De esta manera, en Los días azules. Ficciones del blues el aficionado a este género musical encontrará las ilustraciones de Susi Anechina y los relatos imaginados por Manuel L. Poy sobre personajes reales en historias de ficción.
Tras pasear por los orígenes del blues llegó el momento del rock: pronto se cumplirán cuatro décadas de la aparición de Berlin, el disco incomprendido que Lou Reed gravó en 1973 para contar, en diez canciones, la tortuosa relación entre Jim (un yonqui estadounidense) y Caroline (una prostituta alemana), una obra de ficción parcialmente autobiográfica en la que Reed unió sus dos pasiones principales, el rock y la literatura. Para Carlos Zanón, Berlin supuso toda una revelación, “me decidí a ser un tipo de escritor determinado cuando cayó en mis manos ese disco”, así que propuso a 66 rpm reunir a una serie de escritores para quienes aquel trabajo también tuviera un significado especial, y el resultado es Berlin Capital Alaska. Doce miradas al Berlin de Lou Reed, un libro de relatos a partir de los temas de aquel enigmático disco que ha contado con la participación de un auténtico Dream Team: Ignacio Julià –“Berlin es una obra importante, de aquellas que no se quedan en si mismas, sino que se reproducen generación tras generación”–, Roger Wolfe, Javier Pérez Andújar, Alfred Crespo –para quien el valor del álbum radica en que “sigue reinventándose cada vez que lo escuchas”–, David Castillo, Cristina Fallarás –“cuando descubrí el disco me di cuenta de que las dos cosas que más me gustan en mi vida son los chicos malos y el amor feroz, y este trabajo es el disco que lo tiene más a lo bestia”–, Dogo, Josele Santiago –“es un disco que marca muchísimo, después de escucharlo te deja con la sensación de que el infierno está aquí al lado, es solo una cuestión de detalles”–, Sabino Méndez y Oriol Llopis, además del mismo Zanón, y con ilustraciones de Rai Escalé sobre Lou Reed.




