Bueno, os dejamos aquí información de la que parece que va a ser la serie del verano, El colapso, producida por Canal+ y emitida en España por Filmin, 8 episodios filmados en plano secuencia.
Un suceso, del que desconocemos las causas y el origen, ha provocado el colapso (el «effondrement» del título original) de la sociedad francesa, y es la espoleta que provoca una serie de historias independientes en diferentes localizaciones, que comparten la desesperación y la huida de las personas que intentan sobrevivir.
Una propuesta del año pasado que, según las críticas que podéis consultar en internet y en las redes sociales, es todo un fenómeno visual y de entretenimiento. En breve la crítica en Culturalia!!
Título:El colapso Año: 2019 Duración: 8 capítulos País: Francia Dirección: Jérémy Bernard, Guillaume Desjardins, Bastien Ughetto Guión: Jérémy Bernard, Guillaume Desjardins, Bastien Ughetto Música: Edouard Joguet Reparto: Bellamine Abdelmalek, Lubna Azabal, Lola Burbail, Thibault de Montalembert, Audrey Fleurot, Samir Guesmi, Claire Guillon, Caroline Piette, Philippe Rebbot, Pierre Rousselet, Bastien Ughetto Producción: Canal+ Distribución España: Filmin Género: Serie de TV | Thriller | Drama | Supervivencia
Ya sabéis que durante este periodo de confinamiento hemos potenciado en Culturalia la información y crítica de películas y series que hemos podido ver en casa. Este es el caso de Devs, serie ofrecida en España por HBO y que podríamos definir como un thriller de ciencia-ficción, creada y dirigida por Alex Garland e interpretada por Sonoya Mizuno, Nick Offerman, Jin Ha, Cailee Spaeny, Stephen McKinley Henderson y Alison Pill.
“Lily, una ingeniera informática investiga los secretos del departamento de desarrollo de su empresa, puesto que cree que es responsable de la desaparición de su novio”.
Aunque esta sinopsis pueda pareceros breve y algo convencional, Devs nos propone una reflexión profunda y actual sobre el mundo en el que vivimos, algo, como sabéis, muy propio de la mejor ciencia-ficción. Todo comienza con la desaparición de un trabajador de la empresa de programación Amaya. Su pareja extrañada iniciará una investigación que la llevará a conocer qué es exactamente lo que se está desarrollando en su departamento más secreto llamado Devs.
La serie de 8 capítulos está pensada para ir creciendo poco a poco en intensidad y para alcanzar su clímax en el momento adecuado. No os creáis, sin embargo, que la trama se reduce a un thriller corporativo. A partir de que Lily inicie sus pesquisas el espectador se irá introduciendo en el mundo de la programación informática, la gestión de la información y el Big Data, para hacernos reflexionar sobre la propia existencia del ser humano: ¿Se puede llegar a predecir cualquier evento que se produzca? O lo que es lo mismo, ¿Existe el libre albedrío? ¿Cómo afecta a este el Big Data?
La serie está construida a partir de pocos personajes, la mayoría de ellos relacionados con la empresa Amaya, dirigida por Forest (Nick Offerman) que aporta a la trama un aspecto no habitual y una interpretación demacrada e intensa. A Forest le acompaña Katie (Alison Pill) su mano derecha, que suma a la serie una interpretación a veces gélida a la que ya nos tiene acostumbrados. El personaje principal y sobre el que gira toda la trama es el de Lily (Sonoya Mizuno) que junto con su ex Jamie (Jin Ha) intentarán descubrir qué es lo que realmente está pasando.
La dirección y el toque de su director Alex Garland se observa a lo largo de toda la serie a la que ha proveído de un ritmo reposado pero intenso, con continuas sorpresas y escenas que provocan desconcierto en el espectador, para mantenerlo enganchado a la trama. La serie destaca también por lo ceñido de las actuaciones y por una puesta en escena en algunos momentos glacial.
Seguramente el único handicap de la serie es su final. Todo avanza correctamente, el argumento se va complicando progresivamente, las expectativas del espectador aumentan y, como pasa en mucha de la ficción televisiva actual, la resolución final decepciona por lo simple que puede llegar a ser. Por desgracia los guionistas saben crear premisas interesantes y complicarlas, a veces en exceso, pero en más de una ocasión el problema está en finalizarlas a la altura de las expectativas creadas.
La banda sonora, realizada por Geoff Barrow, The Insects y Ben Salisbury mezcla música con toques espirituales, muy adecuados para el tema que trata la serie, con otros más convencionales, que proveen a la ficción de un estilo místico que le va muy bien. Otro elemento también muy cuidado es el del aspecto de las escenas. La gigantesca estatua de Amaya, la hija de Forest, que preside los laboratorios ya nos avanza que algo grande y extraño se está tramando en ellos. El set que nos muestra el interior del departamento Devs está muy conseguido y la representación de los alrededores casi nos lo muestran como un santuario.
Devs nos presenta un aspecto de la programación informática que cada vez está más en cuestión en la sociedad tecnificada y globalizada en la que vivimos, y no es otra que qué se hace con todos esos datos que emanan de nuestra vida digital y que las grandes corporaciones están dispuestas a utilizar para redirigir su actividad y, parece que también, para redirigir nuestras vidas. Vale la pena dedicarle un poco de nuestra atención a la serie, no creo que salgan decepcionados.
Título original: Devs Año: 2020 Duración: 8 capítulos País: Estados Unidos Dirección: Alex Garland Guión: Alex Garland Reparto: Sonoya Mizuno, Nick Offerman, Alison Pill, Jin-ha Oh, Zach Grenier, Stephen Henderson, Cailee Spaeny Música: Geoff Barrow, The Insects y Ben Salisbury Fotografía: Rob Hardy Producción: FX Productions, Scott Rudin Productions y DNA Films Distribución: HBO en España Género: Serie de TV | Ciencia ficción | Thriller | Miniserie
NOTA CULTURALIA: 8 FILMAFFINITY:7,3 NOTA IMDB: 7,8 NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 81%
• Audiencia: 76%
Una vez más Star Trek regresa. Una vez más la franquicia asalta la parrilla de televisión con una nueva propuesta, Star Trek Picard, una serie con un enfoque que la enlaza plenamente con el mundo de Star Trek, algo que no es de extrañar ya que el personaje principal y que da nombre a la serie es Picard, el capitán de la USS Enterprise (NCC-1701-D) de La Nueva Generación.
«Star Trek Picard está ambientada 20 años después de la última aventura del capitán del Enterprise. Una joven perseguida por los romulanos se pone en contacto con Picard en busca de ayuda. Su vinculación con Data le obligará a iniciar una nueva aventura que le enfrentará a los romulanos, a una raza prohibida de sintéticos y a una profecía que amenaza el futuro de toda la galaxia».
Star Trek Picard es un guiño a los fans de Star Trek. Un guiño que puede que llegue tarde pero que recoge la esencia de una franquicia que había perdido parte de su identidad en sus últimas propuestas. Si es verdad que la nueva saga de películas producida por J.J. Abrams y protagonizada por Chris Pine, Zachary Quinto y Karl Urban ha adquirido poco a poco un tono más acorde con la idea original de Gene Roddenberry, la serie Star Trek Discoveryrepresentó un giro total del planteamiento de la franquicia, con el objetivo de adaptarse a los nuevos públicos más jóvenes y acostumbrados a series mucho más impetuosas. La nueva serie, sin embargo, retoma el protagonismo del capitán Picard dos décadas más tarde de su despedida de las pantallas de cine y representa una propuesta que hace referencia a las tramas y a los personajes de La Nueva Generación al mismo tiempo que intenta actualizarse a los nuevos tiempos.
Star Trek Picard tiene varios punto a favor pero también tiene elementos en su contra. Empecemos por los primeros. La serie hace una apuesta por el canon y el fandom clásico de la franquicia, de ahí que tanto el tema musical original, los protagonistas como las continuas referencias al pasado estén muy presentes en la serie, hecho este que agradará sin duda a los trekkiesde toda la vida. Por lo que respecta a la interpretación destaca, como no podría ser de otra forma, la de Patrick Stewart, que vuelve a sus 80 años a encarnar al capitán del Enterprise en un contexto diferente pero ligado a su etapa anterior. La trama también se vincula a la acción de Star Trek Némesis, la última película de la saga anterior y con los protagonistas de La Nueva Generación. De ahí que sea un auténtico gozo volver a ver a Brent Spiner, Jonathan Frakes, y Marina Sirtis interpretando a sus personajes clásicos, eso sí, algo más mayores. A ellos se suma la que podríamos considerar la nueva tripulación de la serie, interpretada por Alison Pill, Isa Briones, Michelle Hurd, Santiago Cabrera y Evan Evagora, este último algo desangelado en esta primera temporada.
La calidad de la producción de la serie es alta y en ella se nota la transformación que ha sufrido la industria televisiva en los últimos años. Buenos y variados efectos especiales, sets de rodaje diversos y a la altura, una dirección a cargo de varios directores, entre ellos dos episodios dirigidos por el propio Jonathan Frakes e interpretaciones más que correctas.
En la parte no tan conseguida está la trama. La historia que se nos narra en los diez capítulos de la serie es algo compleja y a veces demasiado ligada al canon de la franquicia, hecho este que hace perderse un poco al espectador en la trama. Y el global del argumento no acaba de funcionar del todo. La trama se pierde a veces en trasfondos que no aportan demasiado a la serie, a la que por cierto, le cuesta algo arrancar. Una trama, por otra parte, que vuelve a transitar por algunos de los temas clásicos de la serie, uno principalmente, que no es otro que el derecho a la vida de las máquinas / androides altamente evolucionados, en la serie denominados sintéticos, algo que los más veteranos recordarán como uno de los temas principales asociados al personaje de Data (Brent Spiner).
Star Trek Picard es, así, una alegría a medias. Un regreso a la esencia de Star Trek con el protagonismo de uno de sus personajes más característicos, un formato de serie que recuerda a los clásicos y de la que se ha anunciado una segunda temporada, pero una ejecución que podría haber sido mucho mejor . Aún así es Star Trek, un sello de garantía para todos aquellos que disfrutaron y disfrutan con las aventuras de la/s tripulación/nes de la/s nave/s que exploran intrépidamente el espacio para hacerlo algo más humano, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva.
Título:Star Trek: Picard Año: 2020 Duración: 10 capítulos (1ª temporada) País: Estados Unidos Dirección: Alex Kurtzman (creador), Hanelle M. Culpepper, Jonathan Frakes, Maja Vrvilo, Akiva Goldsman, Douglas Aarniokoski Guión: Gene Roddenberry (creador), Michael Chabon, Alex Kurtzman, Kirsten Beyer Música: Jeff Russo Fotografía: Philip Lanyon y Darran Tiernan Reparto: Patrick Stewart, Santiago Cabrera, Isa Briones, Alison Pill, Harry Treadaway, Evan Evagora, Jonathan Frakes, Marina Sirtis, Brent Spiner… Productora: CBS Television Studios, Roddenberry Entertainment, Secret Hideout Distribuida (España): Amazon Prime Video Género: Serie de TV | Ciencia-ficción
NOTA CULTURALIA: 7,5 FILMAFFINITY: 6,6 NOTA IMDB: 7,6 NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 87%
• Audiencia: 58%
Ya sabéis el peso que tiene la ciencia-ficción en este blog, que no deja de aumentar entrada a entrada. Hoy nos proponemos analizar la miniserie El fin de la infancia, estrenada por el canal Syfy en el año 2015 y que adaptaba una de las novelas más famosas de Arthur C. Clark publicada en el año 1953 de la que hace algún tiempo publicamos la crítica.
«Unos alienígenas pacíficos conocidos como ‘los amos’ invaden la Tierra e imponen un nuevo orden mundial que acaba con todas las guerras. Llevan al planeta hacia la utopía y durante décadas los humanos conviven en paz bajo la influencia indirecta de los extraterrestres a cambio de perder su energía e identidad humana hasta que los visitantes descubren sus auténticas intenciones».
La miniserie dirigida por Nick Hurran, responsable de capítulos de series como Devils (2020), Altered Carbon (2018), Viajeros (2016) o Minority report (2015) y con guión de Matthew Graham (The Spanish Princess (2019), Electric Dreams (2017) o Eternal Law (2012)), intenta adaptar una novela ya en un principio difícil por su estructura argumental y por las tramas y relatos que se desarrollan en ella.
Evidentemente el argumento se sitúa temporalmente en la actualidad (de 2015). Además los guionistas le han dado a la serie, como no podía ser de otra forma, más peso sentimental que el contenido en la novela original, sumando toda una serie de cambios y modificaciones en los personajes y su relación con la trama con el objetivo de adaptar para el público televisivo el material original de Clarke. Una opción que ha motivado un exceso de metraje que pesa en el ritmo de la acción.
El resultado es una miniserie de tres capítulos de cerca de hora y media de duración cada uno, en el que veremos la llegada de los amos a la tierra, sus consecuencias positivas para la humanidad y las reacciones contrarias al dominio alienígena. De ahí pasaremos al desarrollo de las tramas secundarias que llevan a la serie, poco a poco, al final evolutivo tan propio de la producción Clarke.
Por desgracia uno nota a faltar algo en la serie que le permita impactar como es debido. Posiblemente la elaboración y desarrollo del guión por parte de Graham ha hecho que la historia pierda parte de la fuerza y la originalidad de la novela, ya que el interés por las relaciones sentimentales de los principales protagonistas o el desarrollo de la trama religiosa hace que la serie no avance realmente hasta el capítulo final, en donde se plasma la clave de toda la miniserie.
Está claro que la novela necesitaba una actualización, pero esta debía incrementar el interés de la trama, algo que la serie no ha conseguido. El casting y las actuaciones son las correctas. Un aspecto a tener en cuenta son los efectos especiales y de maquillaje que están muy bien. Entre los primeros destacan el diseño de las naves extraterrestres y la breve plasmación del planeta de los amos; entre los segundos el maquillaje de los alienígenas, que está muy conseguido.
La serie sigue la estructuración de la novela en capítulos, aunque los ha intentado unificar a través de dos de los personajes principales, Ricky Stormgren (Mike Vogel) como el delegado humano de los extraterrestres en la Tierra y Milo Rodricks (Osy Ikhile) como el joven decidido que se dispone a conocer la realidad sobre los alienígenas. A ellos se suman Daisy Betts, Georgina Haig, Charles Dance, Ashley Zukerman, Hayley Magnus y Charlotte Nicdao. Digna de mención es la espectacular caracterización de Charles Dance como Karellen, el supervisor alienígena.
Sin embargo, y teniendo en cuenta que la novela de Clarke es un hueso duro de roer, El fin de la infancia no acaba de explotar como producto televisivo y se queda en una nota media. La serie está bien, sí; es original es su propuesta, sí, pero no acaba de convencer.
Título:El fin de la infancia Canal:Syfy Año: 2015 Duración: 3 capítulos País: Estados Unidos Dirección: Nick Hurran Guión: Matthew Graham (Novela: Arthur C. Clarke) Música: Charlie Clouser Fotografía: Neville Kidd Reparto: Mike Vogel, Osy Ikhile, Daisy Betts, Charles Dance, Ashley Zukerman, Yael Stone, Hayley Magnus, Julian McMahon, Colm Meaney, Charlotte Nicdao, Georgina Haig, Darius Amarfio, Don Hany, Tanc Sade Productora: Syfy / Universal Cable Productions Género: Ciencia ficción | Drama | Miniserie NOTA CULTURALIA: 6,2 NOTA ABANDOMOVIEZ: 6,84 NOTA IMDB: 6,9 NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 70%
• Audiencia: 72%
Mucho antes que los populares Glee o Billy Elliot, la película Famecautivó a millones de personas por todo el mundo con las historias de los jóvenes artistas que ansiaban ser admitidos en la reputada High School of Performing Artsde Nueva York.
La televisiva institución de enseñanza se llama hoy «Fiorello H. LaGuardia High School», tras haberse unido con otra institución en el año 1984. Con más de 3.000 estudiantes, el centro ha sido descrito como un «salvavidas» o «el mejor sitio en la faz de la tierra» por las personas que pasaron buena parte de su adolescencia en sus aulas, aprendiendo a bailar, cantar, actuar, pintar, esculpir o fotografiar.
Es el mismo colegio que inspiró al productor estadounidense David De Silva para crear el film Fame, que llegó a las salas de cine por primera vez el 12 de mayo de 1980 con una trama dinámica y una banda sonora pegadiza y que, con el éxito cosechado, se transformó luego en una serie de seis temporadas que en los años 80 arrasó en la pequeña pantalla.
La cinta contaba los estragos de los aspirantes a bailarines y actores Coco Hernández (Irene Cara), Bruno Martelli (Lee Curreri), Lisa Monroe (Laura Dean) o Leroy Johnson (Gene Anthony Ray), entre otros, en un intento de reflejar la cruda realidad de las decenas de miles de personas que han pasado por las aulas de LaGuardia y que se mueven en un mundo extremadamente competitivo.
Entre sus pupilos en la vida real, el colegio se muestra orgulloso de haber formado a figuras de la talla de Jennifer Aniston, Adrien Brody, Nicki Minaj o Sarah Michelle Gellar, junto con estrellas más recientes como Timothée Chalamet, Ansel Elgort, Azealia Banks, Awkwafina o Zazie Beetz.
Durante los 40 años que han pasado desde que el «LaGuardia» se convirtiera, gracias a la cinta, en el centro de secundaria «más famoso de EE.UU.», el colegio no ha tenido ningún miedo en aceptar su asociación con «Fame», como atestigua la banda sonora de la película que se puede escuchar al llamar por teléfono al centro educativo.
Para celebrar este 40 aniversario de «Fame», «LaGuardia Arts» había programado toda una serie de eventos y espectáculos durante el 2020, pero hasta el momento sólo se pudo proyectar en enero la película a todos los estudiantes, antes de la llegada del coronavirus.
Ahora, señala Schneider, siguen preparando una «celebración muy especial» con una gran producción teatral, quizá para julio o agosto, aunque dada la situación en Nueva York, es complicado darle una fecha exacta a la festividad.
A pesar de que haya dado comienzo la desescalada, la televisión pública sigue apostando por amenizar culturalmente el día a día del de sus espectadores. Así La 2 ofrece a partir de este jueves 7 de mayo La 2 es teatro, un programa donde emitirá las obras con más éxito producidas en España en los últimos años. Todas ellas contarán con una breve presentación para informar al espectador del contexto y las características de la obra. El horario de retransmisión de las obras de teatro tendrá inicio a las 23:00 horas.
La programación de La 2 es teatro comienza hoy misnmo con la obra La Ternura de Alfredo Sanzol, ganadora del premio al Mejor Espectáculo de Teatro en la última edición de los Premios Max.
La programación completa del espacio incluye:
7 de mayo:La Ternura, de Alfredo Sanzol
14 de mayo:Cervantina, una aproximación al universo de Miguel de Cervantes de la compañía Ron Lalá.
21 de mayo:Páncreas, una tragicomedia de Patxo Tellería dirigida por Juan Carlos Rubio que ganó el Premio Ercilla a la Mejor Creación Dramática en el 2015
28 de mayo:La viuda valenciana de Lope de Vega uno de los últimos ‘Estudio 1’ grabados en TVE protagonizado por Aitana Sánchez-Gijón y Fran Perea.
La 2 es teatro Canal TV: La 2 Horario: Alrededor de las 23:00 horas
El pasado 6 de marzo se estrenó en HBO España la serie de ciencia-ficción Devs, dirigida por Alex Garland e interpretada por Sonoya Mizuno, Nick Offerman y Karl Glusman, uno de los títulos más esperados de 2020.
Devs es la primera producción de Garland para la televisión con la que explora conceptos como la inteligencia artificial y el libre albedrío a través de la ciencia ficción.
Lily y Sergei son novios y trabajan para Amaya, la empresa tecnológica liderada por el enigmático Forest. Sergei es reclutado para el equipo “Devs”, encargado de trabajar en un proyecto secreto llamado “The Machine”. Un día él no regresa a casa y Lily, que cree que hay algo más detrás de la versión oficial que le da la empresa sobre su desaparición, empezará a investigar qué es lo que se oculta detrás de la fachada de Amaya y cuál es el verdadero objetivo de sus proyectos clandestinos.
La serie está planteada como un thriller de conspiración ambientado en un entorno de tecnología de vanguardia, que explora conceptos de determinismo, libre albedrío, ingeniería cuánticay la intersección entre lo que nos hace humanos y la inteligencia artificial.
Los ocho episodios de la miniserie están escritos y dirigidos por Alex Garland, que cuenta en su equipo con algunos de los colaboradores de sus anteriores películas, como Rob Hardy (dirección de fotografía) y Mark Digby (diseño de producción).
Entre los protagonistas encontramos a Sonoya Mizuno (Ex Machina), Nick Offerman (Parks and Recreation), Karl Glusman (Animales nocturnos), Jin Ha (Jesus Christ Superstar Live), Zach Grenier (The Good Wife), Stephen McKinley Henderson (Ladybird) y Alison Pill (The Newsroom).
Título:Devs Año: 2020 Canal / Plataforma: HBO España Duración: 8 capítulos País: Estados Unidos Dirección: Alex Garland Guión: Alex Garland Música: Geoff Barrow, The Insects, Ben Salisbury Fotografía: Rob Hardy Reparto: Sonoya Mizuno, Nick Offerman, Alison Pill, Jin-ha Oh, Zach Grenier, Stephen Henderson, Cailee Spaeny Productora: DNA Films, FX Productions, Scott Rudin Productions Género: Ciencia ficción | Thriller | Miniserie de TV
El pasado 9 de abril TVE estrenaba la miniserie El nombre de la rosa, adaptación de la más famosa de las novelas de Umberto Eco, una coproducción italo-alemana dirigida por Giacomo Battiato e interpretada por John Turturro, Rupert Everett, Damian Hardung, Michael Emerson, James Cosmo y Nina Fotaras.
La miniserie, que consta de 8 capítulos de unos 50 minutos cada uno, nos traslada a una abadía benedictina del siglo XIV en la que se están produciendo misteriosos asesinatos en los días previos al inicio de un debate que ha de tratar de la Iglesia como institución y del futuro de la orden de los franciscanos. Uno de ellos, Guillermo de Baskerville (John Turturro), tendrá que descubrir qué mente criminal está detrás de los extraños asesinatos ayudado por el novivio Adso (Damian Hardung), un joven que se enfrenta por primera vez a las realidades de la vida más allá de las puertas de su convento.
Es todo un reto versionar un doble clásico como El nombre de la rosa, por lo destacado de la novela original, una masterpiece de Eco y por la versión cinematográfica dirigida en el año 1986 por Jean-Jacques Annaud e interpretada en el rol principal por Sean Connery. Un reto que, desgraciadamente, no ha logrado aquello que pretendía.
La miniserie, con más tiempo narrativo que la versión fílmica, expande la trama de la novela y del libro con resultados poco prometedores. Sí la mayoría de la audiencia recuerda, seguro, la trama principal de las pesquisas de Guillermo de Baskerville y Adso de Melk para descubrir la causa y al causante de los diversos asesinatos que se van produciendo en la abadía, la serie intenta actualizar el relato y ampliarlo tratando con mayor profundidad el contexto histórico y la subtrama de la joven campesina occitana (Nina Fotaras) vinculada con Adso de Melk.
En verdad las jóvenes, ya que en la voluntad de actualización de la serie se crea una nueva subtrama protagonizada por Ana (Greta Scarano), la hija de los líderes de la heregía dulcinista, que acechará al inquisidor Bernardo Gui (Rupert Everett). Una ampliación bastante incongruente con la temática de la novela y de la película, en las cuales el protagonismo es ampliamente masculino. El acrecentamiento de las «tramas femeninas» ensancha a su vez el protagonismo del joven Adso de Melk, que vivirá una breve pero intensa historia de amor con la joven occitana.
Interesante, por otra parte, ha sido la escenificación del debate eclesiástico en la abadía y la posterior investigación criminal liderada por Bernardo Gui, que aunque con algunos exabruptos, ha permitido crear algunas de las escenas y de los diálogos más intensos de la serie.
Por desgracia, la ampliación de las tramas femenina y dulcinista provoca que el avance de la investigación de los asesinatos por parte de Baskerville pierda concreción y constancia, y el hecho de que TVE programara dos capítulos por semana, hace que sea difícil de seguir, perdiéndose así, por desgracia, el tuétano de toda la historia.
Por lo que respecta al guión y dirección, Battiato ha caído en algunos clichés muy habituales en las ficciones históricas ambientadas en la Edad Media. Uno de ellos ha sido potenciar la corrupción y los vicios del clero y los miembros de la Iglesia, presentándonoslo de la forma más negativa posible, menos en el caso de los franciscanos y de Guillermo de Baskerville. De ahí que el personaje de Guy sea muy oscuro y pérfido, contraponiéndolo así a la honradez de los franciscanos y de los personajes más humildes y, especialmente, a Baskerville. Eso explica el tono tan sombrío de la interpretación de Rupert Everett.
Por otra parte la interpretación de Turturro supera, sin duda alguna, a la mayoría de las otras actuaciones. Turturro ha sabido transmitir veracidad al personaje central de la ficción. Por el contrario Damian Hardung no acaba de hacerse creíble en su papel de Adso, sobre todo si tenemos en cuenta la pretendida historicidad de la ficción. Es cierto, sin embargo, que la ampliación presentista y romántica de las subtramas relacionadas con él no le han ayudado en mucho. El resto de las actuaciones son correctas en las que destacan, por su peculiaridad, la de Remigio (Fabrizio Bentivoglio) y la del afectado Salvatore (Stefano Fresi).
Como no podía ser de otra forma, los decorados, la escenografía y la ambientación de la trama son de lo más impactante de la serie. La abadía mostrada con tonos oscuros y fríos, en donde la nieve es omnipresente, transmite la sensación de retiro religioso y de misterio. Sin embaro, la biblioteca, que es uno de los escenarios destacados de la trama, está muy bien conseguida en su apariencia externa, pero poco en su distribución interior. Si bien, este era el elemento más difícil y exigente a la hora de plasmarlo visualmente, una dificultad ya existente en la novela y en la versión cinematográfica.
El nombre de la rosa es una pequeña gran decepción, ya que la producción ítalo-alemana se permite unas licencias que, aunque habituales en estos géneros y en estas ápocas, hacen un flaco favor la ficción y a su comprensión por parte de los telespectadores, lo que explica la descendente audiencia que ha tenido en TVE, que pasó del 7,5% de audiencia en la primera emisión el 9 de abril, al 5% en la segunda el 16 de abril y al 4.1% en la tercera el 23 de abril, pasando en esa jornada a horario late night.
Título:El nombre de la rosa Año: 2019 Duración: 8 capítulos País: Italia y Alemania Dirección: Giacomo Battiato Guión: Giacomo Battiato, Andrea Porporati, Nigel Williams (Novela: Umberto Eco) Reparto: John Turturro, Rupert Everett, Damian Hardung, Michael Emerson, James Cosmo, Nina Fotaras, Rinat Khismatouline, Max Malatesta, Richard Sammel, Greta Scarano, Benjamin Stender, Piotr Adamczyk, Roberto Herlitzka, Claudio Bigagli, Alessio Boni, David Brandon, Corrado Invernizzi, Fausto Maria Sciarappa, Guglielmo Favilla, Andrea Bruschi, Fabrizio Bentivoglio, Stefano Fresi, Sebastian Koch, Maurizio Lombardi, Tchéky Karyo Fotografía: John Conroy Música: Volker Bertelmann Producción: 11 Marzo Film / Palomar / TMG / Radiotelevisione Italiana (RAI) Género: Intriga | Drama | Miniserie TV | Edad Media | Crimen | Religión
NOTA CULTURALIA: 5,8 NOTA ABANDOMOVIEZ: Sin valoración NOTA IMDB:6,9 NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 57%
• Audiencia: 50%
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Como ya sabéis en BlogCulturaliahemos potenciado la sección de crítica de series de televisión, con especial atención a los géneros de terror, ciencia-ficción o afines. Hoy nos decidimos por Helix, serie de dos temporadas que emitió en España el canal Syfy entre los años 2014 y 2015 dirigida, entre otros, por Cameron Porsandeh, responsable también de la idea y el guión.
Helix es una serie con un planteamiento interesante y contundente en el que el riesgo de un virus letal inicia su propagación en una base de investigación en el Ártico, algo que como podéis imaginar, puede generar interés en una época de confinamiento como la actual provocada por el COVID-19.
La serie con dos temporadas emitidas se ambienta en cada una de ellas en lugares recónditos del planeta, ya sea una estación en el Ártico o en una isla remota en la que habita una extraña secta desde hace generaciones. En ambos casos los miembros de CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) serán enviados para identificar el virus, contenerlo y encontrar una cura. En su trabajo, sin embargo, se encontrarán con diversos obstáculos, ya sea la gravedad de la alerta, los secretos que ocultan los personajes o los intereses de la extraña corporación Ilaria.
La ficción posee elementos iniciales interesantes ya sea en la idea, en la originalidad o en la tensión argumental, enmarcada en un contexto que une el thriller, el misterio, el terror y la ciencia-ficción e intenta avanzar en el relato de una forma científica o técnica. Sin embargo a medida que avanzan los capítulos la fantasía conspirativa se apodera de la serie, siendo el elemento más destacado de esta evolución la aparición de un grupo de inmortales, principales culpables de las tragedias que se vivirán en ambas temporadas.
Tanto la primera temporada como la segunda, de trece capítulos cada una, avanzan día a día, es decir, cada capítulo relata los sucesos acaecidos en una jornada dentro del microcosmos en el que está ambientada la serie, con lo que la trama está concentrada. Si bien, en la segunda temporada el argumento se bifurca en dos tramas temporales, aprovechando la realidad inmortal de algunos de sus protagonistas.
Por desgracia la evolución de la acción no ha sido la esperada ni ha mantenido la altura y si bien uno esperaba, como parecía al principio, una buena base científica de la ficción, a medida que avanza la serie esta se erosiona y se convierte más en un relato de terror gótico que otra cosa, sobre todo la trama de la segunda temporada, lo que afecta sin duda, al interés de la audiencia, que se ha ido reduciendo a marchas forzadas y que explica la cancelación de la serie.
Por lo que respecta a las actuaciones, la serie tiene de un grupo de personajes que se mantienen tanto en la primera como en la segunda temporada, aunque con una evolución algo singular. Entre ellos tenemos a los miembros del grupo del CDC capitaneados por el doctor Alan Farragut (Billy Campbell), recordado seguro por The Rocketeer (1991), y las doctoras Julia Walker (Kyra Zagorsky) y Sarah Jordan (Jordan Hayes). A ellos les acompañan el mayor Sergio Balleseros (Mark Ghanimé) y los doctores Peter Farragut (Neil Napier) yKyle Sommer (Matt Long), este último en la segunda temporada. Una mención aparte merecen los villanos de las dos tramas, el paternalista director del centro de investigación en el Ártico Hiroshi Hatake (Hiroyuki Sanada) y el hermano Michael (Steven Weber), el líder de la secta en la segunda temporada.
Unos personajes y una relaciones entre ellos que si bien se delimitan fácilmente al inicio de la trama, se irán desnaturalizando y haciendo cada vez más artificiosas a medida que la situación se descontrole y hará que muchas veces los personajes o sus acciones sean poco creíbles, incluyendo aquí también el comportamiento de los infectados. Hay que dedir al respecto que algunos de los personajes de la primera temporada son desperdiciados argumentalmente en la segunda. ¡Una lástima!
Una última referencia al apartado musical a cargo de Reinhold Heil, que incluye toda una serie de temas poco convencionales en una serie de este tipo, pero que ayudan a darle un toque de intensidad a que sorprende.
Helix es una serie con un planteamiento inicial interesante pero que va perdiendo enteros a medida que la trama avanza, para acabar enloqueciendo en la segunda temporada. Aún así trata un tema actual, la propagación de un virus mortal, aunque el aspecto científico se diluye en una trama más fantasiosa y gótica por momentos que va haciendo que el espectador vaya perdiendo el interés sobre todo el asunto. Una serie para seguir en una época de confinamiento como la que vivimos actualmente aunque sin demasiadas expectativas.
Título:Helix Año: 2014 – 2015 Duración: 2 temporadas (36 capítulos) País: Estados Unidos y Canadá Dirección: Cameron Porsandeh, Jeffrey Reiner, Duane Clark, Brad Turner, Jeremiah Chechik, Mike Rohl, Steven A. Adelson Guión: Cameron Porsandeh Música: Reinhold Heil Fotografía: Stephen McNutt Reparto: Bill Campbell, Hiroyuki Sanada, Kyra Zagorsky, Jordan Hayes, Neil Napier, Mark Ghanimé, Meegwun Fairbrother, Luciana Carro, Amber Goldfarb, Catherine Lemieux Producción: Lynda Obst Productions, Sony Pictures Television, Tall Ship Productions, Muse Entertainment Emitida por Syfy Género: Serie de TV | Ciencia ficción | Thriller | Enfermedad | Pandemia NOTA CULTURALIA: 6,5 NOTA ABANDOMOVIEZ: 5,62 NOTA IMDB:6,8 NOTA ROTTEN TOMATOES:
• Crítica: 81%
• Audiencia: 67%
—— Jorge Pisa
La resaca de la Semana Santa televisiva extiende su sombra sobre BlogCulturalia con la crítica de la miniserie San Agustín, otra de las producciones ambientadas en la antigua Roma que pueblan innumerables canales durante este periodo festivo.
San Agustín es la quinta entrega de una serie titulada Imperium, que consta de otros capítulos dedicados a Augusto, el primer emperador (2003), Nerón (2004), San Pedro (2005) y Pompeya (20. La miniserie dedicada a san Agustín está dirigida por el canadiense Christian Duguay con experiencia en biopics como Juana de Arco (1999), Hitler: El reinado del mal (2003), Pío XII, bajo el cielo de Roma (2010), Anna Karenina (2013) o Los Medici: Señores de Florencia (2016 -2019).
La miniserie se centra tan solo en algunos episodios de la biografía de san Agustín ya que esta es muy amplia, de ahí que se divida en tres tramas. La primera está ambientada en el año 430 d.C., cuando la ciudad de Hipona es asediada por los vándalos de Geiserico; la segunda se ubica en la juventud de Agustín y su aprendizaje como abogado en Cartago, su posterior actividad política y su conversión al cristianismo de la mano de San Ambrosio en Milán, capital en aquel momento del Imperio romano; la tercera se sitúa también en Cartago y relata, de una forma más breve, el debate público que se lleva a cabo entre cristianos y los (considerados) herejes donatistas.
Lo primero que destaca de la serie es la época en la que está ambientada. Salimos del Alto Imperio romano y de la omnipresente dinastía Julio-Claudia y nos trasladamos a los siglos IV y V d.C., al Bajo Imperio. Ya solo por eso la serie tiene mérito y más si pensamos que aspira a un relato realista e histórico del período, aunque a veces no lo consiga del todo.
Como la serie relata varias etapas de la vida de san Agustín, el personaje está interpretado por diversos actores. Matteo Urzia encarna a un joven Agustín; Alessandro Preziosi da vida a un Agustín más maduro y finalmente el gran Franco Nero interpreta a un Agustín de avanzada edad.
Como os decía, la miniserie se interesa por la juventud de San Agustín y sobre todo por su evolución personal y espiritual, o lo que es lo mismo, su progreso desde creencias paganas hasta su conversión al cristianismo. En este relato el papel de su madre Mónica (Monica Guerritore) es el contrapunto intensamente cristiano al personaje principal, una relación que marcó profundamente la vida de san Agustín. La serie también muestra la relación de este con la esclava Khalida, interpretada por la atractiva Serena Rossi. Entre estos dos personajes femeninos se construye la vida personal de Agustín.
La segunda trama importante de la serie es la que nos sitúa en la ciudad norteafricana de Hipona, de la que Agustín era obispo en el año 430, en el momento de la llegada de los invasores vándalos. Esta es seguramente la trama más imaginativa de la serie. Del enfrentamiento militar entre romanos y vándalos casi no se nos muestra nada, debido esto seguramente a la falta de presupuesto de la producción. Pero es que además la historia de amor entre Lucila (Katy Louise Saunders), sobrina de Agustín y Fabio Domicio (Sebastian Ströbel), centurión romano a cargo de las defensas de Hipona además de ser poco creíble y algo presentista, hace tensionar la trama de forma poco realista. Tampoco es demasiado creíble la defensa de Agustín de la colaboración entre romanos y vándalos, motivada, seguramente, por el énfasis de la serie en la idea de la multiculturalidaden la Antigua Roma (hemos de pensar que es una serie europea). En esta segunda trama destaca, también, la actuación de Alexander Held, que interpreta a Valerio, el gobernador de la provincia que mantiene una relación de amistad y odio con San Agustín.
La propuesta es, sin embargo, demasiado extensa en su duración y el ritmo no es el más adecuado, si bien, es entendible ya que la serie se interesa por la evolución íntima y espiritual de san Agustín, un tema que requiere un tempo propio de narración algo más lento. Por esa razón los diálogos adquieren relevancia, ya que nos permiten entender la evolución del pensamiento de san Agustín. Sin embargo, sobra, por ejemplo, el episodio del debate entre cristianos y donatistas, ya que no aporta nada a la serie, tan solo el motivo del enfrentamiento entreAgustín y el centurión Fabio Domicio y aumenta la tensión dramática en la relación entre este y Lucila.
Como decía, la serie hace un esfuerzo por mostrarnos la época de forma realista, en la que no aparecen las escenas con tintes de decadencia moral y espiritual a las que estamos tan acostumbrados cuando el cine y la televisión tratan estas épocas, por lo que se ha de felicitar a la producción. De ahí que la serie no haga excesivo hincapié en las omnipresentes escenas de orgías y bacanales para mostrarnos la decadencia romana. Aparecen, sí, en la época de juventud de san Agustín, pero parece que el aspirante a santo y Padre de la Iglesia llevó una vida algo disoluta en esa etapa de su vida.
También destaca la magnificencia de la ambientación con escenarios que, si bien no son muy variados, sí que están muy conseguidos y un vestuario que ayuda al espectador a introducirse bien en la época.
San Agustín es una mini-serie que vale la pena ver si te interesa este género y la época en la que transcurre su relato, es decir, la historia del Bajo Imperio y los primeros tiempos del cristianismo. San Agustín narra al espectador la vida de un santo destacadísimo de la Iglesia Cristiana de aquella época sin vapulear la historia y sin fantasear en demasía. Una buena oportunidad, y las hay más bien pocas, de disfrutar de una historia ubicada temporalmente en la tardo antigüedad que nos permite conocer una época muy desconocida por el amplio público.
Título:San Agustín Año: 2010 Duración: 200 min (2 capítulos) País: Italia, Alemania, Polonia Dirección: Christian Duguay Guión: Francesco Arlanch, Sebastian Henckel-Donnersmarck Música: Andrea Guerra Fotografía: Fabrizio Lucci Reparto: Alessandro Preziosi, Monica Guerritore, Gerald Alexander Held, Johannes Brandrup, Wenanty Nosul, Katy Louise Saunders, Serena Rossi, Sebastian Ströbel, Dietrich Hollinderbäumer, Aglaia Szyszkowitz, Götz Otto, Franco Nero, Vincenzo Alfieri, Sonia Aquino, Dominic Atherton Producción: Lux Vide, Rai Fiction, EOS Entertainment, Grupa Filmowa Baltmedia Género: Mini-serie de TV | Drama | Antigua Roma | Cristianismo NOTA CULTURALIA: 6,9 —— Jorge Pisa