Siempre vale la pena ver una obra de teatro de Joan Pera. Y Junior es una buena ocasión si uno quiere disfrutar con el humor blanco Ā«made in PeraĀ» en una comedia que mezcla fantasĆa, polĆtica y un rejuvenecimiento inesperado.
Como veis una premisa que asegura las risas y las carcajadas. Podremos ver a Pera en unas circunstancias muy diferentes a las habituales, con una mente de 80 aƱos en un cuerpo de un treintaƱero, que ademĆ”s estĆ” vinculado con la familia. Y sĆ, una premisa muy trillada pero a la que Joel Joan y HĆØctor Claramunt le han sabido dar un toque especial.
La obra se representa en diversos actos que nos trasladan de la oficina del expresident a la vivienda en la que Pera/Junior tendrÔ que exprimir al mÔximo sus últimos seis meses de vida en un cuerpo mÔs joven y con unas circunstancias mÔs actuales.
Hasta el próximo 5 de junio el Teatre Lliure de GrĆ cia programa Maria Estuard, una de las obras escritas por el dramaturgo e historiador alemĆ”n Friedrich Schiller, que repasa los Ćŗltimos dĆas de la vida de la reina de Escocia Maria Estuardo y el entramado de intrigas e intereses polĆticos que llevaron a su muerte.
La propuesta del Lliure, liderada por Sergi Belbel, nos plantea un entorno polĆtico-histórico clĆ”sico, que no es otro que el de la lucha por el poder, en el caso de la obra de Schiller, el disputado por dos grandes reinas, la escocesa MarĆa Estuardo y la inglesa Isabel I.
La obra, que posee una marcada influencia shakesperiana, estĆ” planteada en una nueva lectura que contempla tan solo la presencia de siete de los personajes originales. De esta forma Maria Estuard, nos lleva des del principio a la raĆz del conflicto polĆtico y humano que se vierte sobre el escenario, y que no es otro que el enfrentamiento entre dos reinas, y dos mujeres, por laĀ idea del poder y de la legalidad, en un momento, el siglo XVI, en el que la lucha por la imposición de la autoridad real y la disputa religiosa entre católicos y protestantes se extendĆa por Inglaterra y por gran parte de Europa.
Este conflicto entre reinas desatado sobre el escenario nos permite, asĆmismo, reflexionar sobre el contexto polĆtico que vivimos actualmente tanto en CataluƱa como a nivel nacional, ya sea la situación que ha llevado a la repetición de las elecciones en el Parlamento espaƱol, como sobre la tentativa en CataluƱa de crear un nuevo estado independiente, desacreditada desde su mismo inicio por su propia naturaleza claramente partidista.
Maria Estuard es una nueva muestra de lo acertado, a veces, de la programación del Teatre Lliure, y de la capacidad de los clÔsicos de proporcionarnos elementos y cavilaciones vÔlidas para interpretar la realidad que rodea nuestras existencias.
Cada uno de los barrios de una ciudad tiene una personalidad y un carĆ”cter propios, parecidos a los que posee una persona cualquiera. AsĆ, pues, si nos preguntaran por alguno de los barrios con mĆ”s personalidad de Barcelona, uno pensarĆa rĆ”pidamente en el Raval. El TNC nos propone un pequeƱo homenaje a este barrio con la programación de Una vella, coneguda olor de Josep M. Benet y Jornet, la primera parte de una trilogĆa que nos habla de Barcelona o mĆ”s concretamente de una de las posibles Barcelonas, una ciudad y un barrio con un olor inconfundible.
Benet i Jornet escribió Una vella, coneguda olor en el aƱo 1962 con la pretensión de realizar una fotografĆa teatral del barrio en el que habĆa nacido y crecido, de aquĆ el āsentido de realidadā que posee la obra. Un retrato de un barrio popular y de sus habitantes que nos muestra el dĆa a dĆa de un grupo de vecinos que comparten sus vidas y los espacios comunes, los patios interiores de sus viviendas.