A poco más de un año de su fallecimiento, el Palau Martorell acoge la más completa exposición de pintura jamás celebrada en España con la cual rinde homenaje a Fernando Botero, uno de los artistas más importantes del siglo XX que ya forma parte de la Historia del Arte. Su propuesta creativa, original y novedosa, a través de un lenguaje de volúmenes monumentales y vibrante color, dio lugar a un estilo propio, el boterismo, que hace que su obra sea inmediatamente reconocida.
La exposición, comisariada por Lina Botero y Cristina Carrillo de Albornoz, explora la extraordinaria versatilidad de Fernando Botero en el uso de las distintas técnicas pictóricas y la riqueza que esto significó para su obra. Para ello, se ha reunido un conjunto de más de 110 obras, gran parte inéditas, procedentes de colecciones privadas, que incluye esculturas, óleos, acuarelas, sanguinas, carboncillos y dibujo a lápiz.
“Fernando Botero. Un Maestro universal”también analiza la importante relación del artista colombiano con España e Italia, así como la influencia crucial que ambos países tuvieron en su obra. Por este motivo, se podrán ver por primera vez en nuestro país dos obras excepcionales: una versión de “Las Meninas” de Velázquez, que siempre estuvo colgada en su estudio parisino, y “Homenaje a Mantegna”, un préstamo extraordinario procedente de una colección privada de Estados Unidos, y recientemente descubierto por Lina Botero a través de Christie´s. A estas piezas se suman, entre otras, sus series icónicas con los temas clásicos más queridos por él, como los dedicados a Latinoamérica, el circo, la religión, la mitología, la naturaleza muerta y sus versiones de obras maestras de la historia del arte.
“Fernando Botero. Un Maestro universal” está producida y organizada por el Palau Martorell y Arthemisia en colaboración con la Fundación Fernando Botero.
Exposición: Fernando Botero. Un Maestro universal Espaciio: Palau Martorell (Barcelona) Fechas: A partir del 14 de febrero de 2025 Más información:web Palau Martorell
Todos somos conscientes, o deberíamos serlo, de lo importante que es la lengua, o mejor dicho, las lenguas, y lo importante que es también su cuidado en una época como la nuestra en la que los medios de comunicación y, sobre todo, las redes sociales afectan intensivamente su integridad y desarrollo. La gramática, escrita y dirigida por Ernesto Caballero, nos propone una reflexión satírica sobre el uso que hacemos de nuestro patrimonio lingüístico.
“Imaginemos que un buen día, de forma accidental, una mujer convencional o sujeto se convirtiera de la noche a la mañana en una erudita consumada de la lengua y la gramática. ¿Cómo cambiaría su vida esta circunstancia? ¿Vería ensanchados sus horizontes personales y profesionales o, por el contrario, estas nuevas destrezas le provocarían la marginación de su entorno? Imaginemos, al mismo tiempo, un prestigioso neurocientífico dispuesto a someter a la mujer a un intensivo proceso de desprogramación lingüística para devolverle a su estado primario de limitación expresiva para evitarle, de este modo, los trastornos de inadaptación social originados después de su accidente”.
Caballero pone su atención en La gramática en el uso cotidiano que hacemos de la lengua, y lo que ello supone, proponiéndonos una situación burlona en la que seremos testigos de los efectos perjudiciales que puede tener el buen uso de la lengua en una persona “normal”, poseída por el espíritu regulador de las gramáticas. Una situación imaginaria y disparatada que, enriquecida con un logrado sentido del humor, nos hará reír y reflexionar a la vez sobre la lengua.
La propuesta en sí es de pequeño formato. Una actriz (María Adánez), un actor (José Troncoso), un escenario casi vacío y, sobre todo, un guion original esforzado. Ella, el sujeto, la señora de la limpieza que accidentalmente ha visto incrementado su dominio de la lengua al caérsele encima, literalmente, las gramáticas de la lengua española cuando estaba limpiando en la sede de la RAE. Un percance, veremos, con graves consecuencias negativas. Adánez lo hace muy bien y le da a su personaje la ambivalencia lingüística que requiere. José Troncoso, el terapeuta que intenta devolver la salud espiritual a la protagonista, se complementa perfectamente con ella, formando entre los dos un tándem humorístico que funciona muy bien.
El humor, como es lógico, brota de una situación paradoxal, y no dejará de fluir a la largo de la representación gracias a la conexión entre los dos protagonistas y la originalidad de la trama.
Un ejercicio teatral que, aunque a veces demasiado hiriente a la hora de mostrar al “hablante medio”, nos hará reflexionar sobre el uso, o mal uso, que hacemos del idioma y la necesidad de cuidarlo, ya que, si lo pensamos, somos nosotros mismos en la práctica los que le damos forma, al mismo tiempo que el idioma nos da forma a nosotros, abriéndonos las puertas al conocimiento, a la comunicación y, como es el caso, al disfrute teatral.
“La gramática” se representa en el Teatre Romea del 12 al 23 de febrero de 2025
Autoría y dirección: Ernesto Caballero Intérpretes: María Adánez, José Troncoso Escenografía: Víctor Longás Iluminación: Karla Belvis – Insuel Vestuario y caracterización: Anna Tusell Producción: Focus
Horarios y precio:web teatre Romea Idioma: castellano Duración: 80 minutos NOTA CULTURALIA: 7,5 ——
A nadie se le escapa que los éxitos del pasado pueden ser también éxitos del presente. No por otra tanto el cine como el teatro no dejan de versionar y reelaborar propuestas que ya funcionaron en otros tiempos. Este es el caso de El día de la marmota, el exitazo del cine de fantasía romántica protagonizado en el año 1983 por Bill Murray y Andie MacDowell.
«Phil Connors (Roc Bernadí), un egocéntrico y televisivo meteorólogo, se encuentra condenado a revivir el mismo día una y otra vez, atrapado en el tiempo en un pequeño pueblo perdido en medio de Pensilvania. El desconcierto inicial por esta insólita situación da lugar a una serie infinita de intentos extravagantes, divertidos y surrealistas, de escapar del bucle temporal en el que se encuentra. ¿Es posible que encontrar el amor auténtico sea la única clave para salir del Día de la Marmota?»
Àngel Llàtzer y Manu Guix emprenden una nueva propuesta musical recuperando un clásico del cine de los años noventa muy popular en su momento y que nos traslada a Punxsutawney, un pequeño pueblo de la América profunda al que el meteorólogo Phil Connors ha sido enviado como corresponsal para cubrir informativamente La Fiesta de la Marmota, en la que la marmota Phil determinará si el invierno acabará pronto o no este año. Un trabajo enojoso que exaspera a Phil y que, por tanto, hará pagar a todos los que están a su alrededor. Lo que no espera Phil es que ese día se repita una y otra vez a partir de entonces, haciéndole entrar en un ciclo sin fin del que intentará librarse sin éxito.
La trama de El día de la marmota es conocida por todos y por todas, o casi, si bien aún no habíamos podido disfrutar de la versión musical de la historia. Nostromo Live ha puesto de nuevo en marcha su maquinaria para presentar una propuesta que hará las delicias de los amantes de la fantasía y de las historias de amor, en este caso no tan clásica. ¿Cómo se podrá romper ese día sin fin y, de paso, enamorar a la productora Rita Hanson (Diana Roig) que está al cargo de la noticia, manteniendo al mismo tiempo, su sano juicio?
La obra, como la película, aúna, dos géneros, el de la fantasía y el romántico, y lo hace de forma más que competente, gracias a un relato hábil y muy popular, y a una puesta en escena que, aunque de mediano formato, consigue transmitir la magia que requiere la historia. No esperemos ver, sin embargo, la grandilocuencia de musicales anteriores de la compañía como Bailando bajo la lluvia o Los productores, si bien la historia tampoco requiere de ella.
El casting de actores y actrices, liderado por Roc Bernadí y Diana Roig, hacen que la magia de El día de la marmota se haga realidad sobre el escenario y que las situaciones sean creíbles, a lo que se suma los diversos temas musicales y las coreografías que proporcionan una energía suplementaria a las interpretaciones. Como os decía, entre ellas destacan las de Bernardí y Roig, la pareja principal de protagonistas que desarrollarán una historia de amor algo atípica y repetitiva.
Dos momentos a destacar. El primero la escena en la que se rasga momentáneamente el cuarto telón para reivindicar la agridulce situación de las actrices de reparto en el teatro, y que provee al espectáculo de un realismo y autenticidad significativa. El segundo,la escena en la que el protagonista idea toda una serie de estratagemas para morir y acabar con la pesadilla que está viviendo, todo un lujo de simples efectos que sorprenderán, sin duda, al público.
El día de la marmota es una buena propuesta para los amantes de los musicales y de las historias románticas, a lo que se suma, si me lo permitís, una lección que reside en el aprendizaje del protagonista principal, y que no es otro que aquello tan simple que nos enseñaron desde pequeños, el «tratar a los otros como nos gustaría que nos trataran a nosotros». Solo eso es lo que salvará al protagonista de la obra, y de paso, si lo pensáis, lo que nos salvará a nosotros mismos.
«El día de la marmota» se representa en el Teatre Coliseum del 23 de diciembre de 2024 al 22 de marzo de 2025
Dirección: Enric Cambray Autoría: Tim Minchin, Danny Rubin Traducción: David Pintó Libreto: Danny Rubin Música y letras: Tim Minchin Coreografía: Myriam Benedited Dirección Musical: Manu Guix Reparto: Roc Bernadí, Diana Roig, Oriol Burés, Clàudia Bravo, Júlia Bonjoch, Ernest Fuster, Marc Gómez, Alexandre Ars, Eduard Mauri, Joana Roselló, Júlia Saura, Edgar Martínez, Pol Roselló, Paula Pérez, Sol Carner, Carles Vallès Producción: Nostromo Live
Horarios: web Teatre Coliseum Precio: desde 30,75€ Idioma: catalán Duración: 150 minutos NOTA CULTURALIA: 8 ——
Hoy os presentamos en Culturalia una exposición que explora la relación entre los artistas catalanes y la capital francesa durante un momento clave de la historia del arte, a finales del siglo XIX y principios del XX, en la que París se convirtió en la capital mundial del arte moderno.
El París que conocieron los creadores y creadoras catalanes a principios del siglo XX era la capital mundial del arte moderno y la cuna de la experimentación vanguardista. Pintores, grabadores, ilustradores, músicos, intérpretes, escritores, periodistas y demás personajes plasmaron su percepción de la ciudad de la luz en obras que ahora podemos contemplar en conjunto en esta gran exposición.
Esta propuesta multidisciplinar permite al público adentrarse en el paisaje urbano y humano del momento, en su realidad cotidiana y en las maneras de vivirla; nos acerca al trabajo de los artistas y a sus condicionantes; y también a sus momentos de ocio y a los espectáculos. Los retratos y autorretratos completan un panorama que transcurre entre dos grandes acontecimientos históricos –la Exposición Universal de 1889 y el comienzo de la Gran Guerra en 1914– y entre dos polos urbanos marcados por la vida artística: el Montmartre de fin de siglo XIX y el Montparnasse, que se consolida como lugar relacionado con el arte desde principios del siglo XX. También figuran otras geografías parisinas: l’Ile de la Cité, Belleville, el Canal de Saint Martin o los bulevares y sus alrededores.
Santiago Rusiñol, Ramon Casas, Isidre Nonell, Pablo Picasso, Joaquim Sunyer, Lluïsa Vidal, Laura Albéniz, Pau Casals, Isaac Albéniz, Enric Granados, Joaquim Nin, Maria Gay o Jaume Brossa son solo algunos de los nombres que podemos encontrar en esta muestra de artistas que vivieron y trabajaron en París, mientras luchaban por encontrar su camino a partir de la irrenunciable libertad artística y creativa, por dar a conocer su obra o por responder a los encargos de marchantes para satisfacer los gustos de moda entre sus clientes.
Exposición: De Montmartre a Montparnasse. Artistas catalanes en París, 1889-1914
Fechas: del 22 de noviembre de 2024 al 30 de marzo de 2025 Sala: Palau Finestres, primera y segunda planta (Museo Picasso Barcelona) Información horarios y entradas:web Museo Picasso Barcelona
Si hablamos de teatro tenemos casi obligatoriamente que hablar de teatro musical. Y es que cualquier historia se puede adaptar como musical con una fórmula que atrae cada vez a más espectadores. Y una de estas historias es la de El médico, el bestseller de Noah Gordon publicado en el año 1986 y que ahora Beon Entertainment adapta sobre el escenario.
«La vida del pequeño Rob J. Cole cambia el día que queda huérfano y descubre que posee un insólito don en sus manos. Adoptado como aprendiz por un cirujano barbero, Rob recorre Inglaterra desarrollando su curiosidad por aprender. Con diecinueve años, un médico judío le habla de la lejana Persia, donde existe una escuela de medicina dirigida por el mejor médico de la época: Avicena. Rob parte hacia la aventura, dispuesto a cruzar medio mundo para convertirse en médico. Pero el amor, la plaga, la guerra y un rey déspota pondrán a prueba su voluntad».
La trama de El médico es, sin duda, una historia cautivadora, no por otra se adaptó en el año 2013 al cine de la mano de Philipp Stölzl. Ya solo hacía falta algo de destreza escénica para adaptarla como musical. Y para ello Dario Regattieri e Iván Macías han aunado esfuerzos para narrarnos musicalmente una historia que nos hace viajar a Oriente y a una época en la que la medicina y el conocimiento médico estaban limitados por leyes y mandatos religiosos.
La adaptación teatral es fiel a la novela y, aunque esto pueda parecer contradictorio, es seguramente este hecho el que lastra el espectáculo. Beon Entertainment se ha esforzado más en mantenerse fiel al relato original que en conseguir una propuesta seductora, lo que encorseta en gran medida el desarrollo de la obra.
El reparto se emplea a fondo para dotar a la representación de un toque musical notable, pero el ritmo se ve frenado por la fidelidad antes mencionada. Vale la pena destacar entre el elenco las voces y las interpretaciones tanto de Josean Moreno, que da vida al cirujano-barbero que enseña al joven Cole la base de los conocimientos médicos y Paco Arrojo, que crea a un temible Sha de Persia en la parte final de la obra.
El médico es una buena propuesta para los fans de Gordon, para aquellos y aquellas a las que les gusten las adaptaciones fieles y para los que disfruten reconociendo a los personajes y las escenas de la novela, pero decepcionará a aquellos y aquellas que buscan algo más, esto es, la magia del teatro musical, que solo hallarán en algún tema musical y en alguna de las escenas en las que El médico consigue alzar el vuelo.
“El médico. El musical” se representa en el teatre Apolo del 29 de octubre de 2024 al 2 de marzo de 2025.
Autoría: Noah Gordon Dirección: José Luis Sixto, Francesc Abós Reparto: Joseán Moreno, Fernando Samper, Alba Cuartero, Paco Arrojo, Sergi Albert, Beatriz de Teresa, Laureano Ramírez, Adrián de Vicente, María Jaraiz, Miguel Ferrer, Jordi Gràcia, Franc de Luna, Pedro da Costa, Gisela Villamayor, Imanol Fuentes, Pedro Estrada, Esther Santaella, Berta Butinyà Adaptación: Félix Amador Dramaturgia: Félix Amador, Iván Macías Libreto: Félix Amador Composición musical: Iván Macías Dirección artística: Ignasi Vidal, Gerónimo Rauch Dirección musical: Iván Macías Escenografía: Josep Simón, Eduardo Díaz Iluminación: Felipe Ramos Sonido: Alejandro Martín Vestuario: Lorenzo Caprile Coreografía: Francesc Abós Producción: Beon Worldwide
Precio: a partir de de 16,67€ Horarios: de martes a jueves a las 20:00 horas; viernes y sábados a las 16:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 17:00 horas Duración: 165 minutos Idioma: castellano NOTA CULTURALIA: 6,5 ——
En 1969, 30 años después de acabar la Guerra Civil, se editó el cómic Soldado invicto. Era una biografía adulterada, laudatoria y maniquea de la vida del dictador. Ahora, que se cumplen los 50 años de su muerte, se publica Franco de Paul Preston en la que el rigor histórico entra en escena. El historiador se ha vuelto a unir al dibujante José Pablo García para continuar con la fórmula que les llevó a los éxitos de ventas con La guerra civil española y La muerte de Guernica. Ian Gibson y Quique Palomo hicieron lo propio con Vida y muerte de Federico García Lorca, Ligero de equipaje. Vida de Antonio Machado y Cuatro poetas en guerra. Se repite el esquema: hispanistas anglosajones consagrados que se acercan a ilustradores españoles para contar distintos episodios de la Guerra Civil.
En el caso de Franco es un libro de historia con apariencia de cómic. La obra no funciona como novela gráfica ya que el peso de la narración se lo lleva el texto y no la imagen. Aquí el dibujo es un mero soporte y hay un abuso del empleo de las cartelas donde se cuela toda la narración. Se utilizan los mismos recursos estéticos que en obras anteriores. Con una paleta de colores pardos se representa la vida monócroma bajo la dictadura. Con ese color terroso se cae en la tentación fácil de hacer duplicados de fotos históricas a viñetas como por ejemplo el encuentro con Hitler o la célebre pancarta del No pasarán en la calle Toledo.
El texto nos resume de manera concisa la vida de Franco sin centrarse en meros acontecimientos de la alta política y haciendo hincapié en aspectos psicológicos. Se tratan temas como el bochorno que sentía por su padre o la incómoda relación con su hermano Ramón. Se muestran los ingredientes para entender cómo se construye el personaje mezquino, cauteloso y resentido.
De una manera panorámica vemos una vida rodeada de muertes accidentales, varias de ellas en accidentes de avión, que de alguna manera le beneficiaban. Testimonio de ello son la desaparición de los generales Balmes, Mola, Sanjurjo y de su propio hermano. En relación a esto también se ilumina la capacidad para deshacerse de sus posibles competidores como Fal Conde, Gil Robles, Juan de Borbón o el mismo José Antonio Primo de Rivera. Parece que Franco tenía la baraka y sus enemigos no le podían hacer daño. Él tuvo el poder de sobrevivir a todos.
Preston también nos da las claves para entender la brutalidad de los militares africanistas, su despiadada participación en la represión de las huelgas del 17 y del 34 y su capacidad de concebir la guerra de manera mediática; muestra de ello fue la toma del Alcázar de Toledo en la que obligó, al día siguiente de su caída, que las cámaras lo filmasen merodeando entre los escombros.
El cómic acaba con la imagen del Valle de los Caídos. Por desgracia, Madrid no fue la tumba del fascismo y sí se convirtió en la tumba del dictador. La exhumación del cadáver, su traslado a Mingorrubio y la polémica que suscitó requieren de un epílogo
Título: Franco Autores: ● Texto: Paul Preston ● Dibujo: José Pablo García Editorial: Debate Fecha publicación: noviembre de 2024 Páginas: 192 Precio: ● Tapa dura: 21,75€ ● eBook: 10,44€
Una vintena de gravats de gran format de l’artista Lourdes Figuera integren l’exposició De Llunes i Cràters a la Sala dels Trinitaris de Vilafranca del Penedès, mostra que s’inaugura aquest dissabte 25 de gener i que dóna inici a la nova temporada d’arts visuals a la ciutat. L’interès de l’artista per la natura són l’impuls i l’argument d’unes obres que remeten al món còsmic i tel·lúric.
El conjunt d’aquesta exposició gira entorn del gravat, concretament de l’aiguatinta, tècnica que s’emprava freqüentment, des de Goya a Miró i Picasso, per citar alguns dels artistes més rellevants de la Història de l’Art. En qualsevol cas, Lourdes Figuera també treballa amb altres procediments d’impressió com l’aiguafort, la litografia, la serigrafia, el gofrat i el chine-collé, el què confirma el seu interès per l’estampació des d’una vessant plenament creativa i singular.
El fet que els protagonistes siguin dos elements que es mouen entre el món sideral i el terrenal demostra que el seu pensament, o més ben dit, el seu concepte de l’espai té una funció espiritual, ja que per a l’artista, encara que sigui de manera intuïtiva, cadascuna de les obres transmeten “un món primigeni, atàvic, iniciàtic, fet de magmes, forats i foc”. I això és precisament el que veiem en els cràters i llunes: unes formes circulars o semicirculars, on la idea de moviment és prou evident: tant si apareix la foscor de la lluna, al no tenir llum pròpia, com si es tracta d’una erupció volcànica, posen de manifest que aquests gravats representen un canvi vital i al mateix temps generen emocions i sentiments íntims.
Lourdes Figuera és llicenciada en antropologia cultural i social, i la seva formació artística prové de l’Escola Massana en l’especialitat de disseny d’estampats i gravat. També s’ha format a l’Escola Superior de Disseny i Art Llotja de Barcelona, en tècniques de gravat i serigrafia. Ha exercit la docència artística en tallers dedicats a la serigrafia i el gravat i, a banda de nombroses exposicions individuals i col·lectives, ha fet estades a París. L’any 2011 va coordinar el projecte Aguascalientes, entre Barcelona i Mèxic.
Seguramente sea el western el género más propiamente cinematográfico, ya que nació con el propio cine y refleja sobre las pantallas la pretendida historia de un país, los EE.UU., una de las cunas del cine. Y seguramente sea la música “de western” uno de los géneros musicales más populares al que han contribuido algunos de los más grandes compositores de bandas sonoras como Dimitri Tiomkin, Elmer Bernstein, Alferd Newman o Jerry Goldsmith.
La Orquesta Simfònica del Vallès (OSV) nos ha regalado esta temporada dos conciertos en el Palau de la Música Catalana dedicados a la música de “western”, en los que ha realizado un repaso a la historia del género y a las bandas sonoras que le han dado forma y que ha estado, como es habitual, a la altura de las expectativas.
El concierto dio inicio con el tema principal de la película Silverado, compuesto por Bruce Broughton, para dejar claro desde el principio que la convocatoria musical iba en serio. La propuesta de la OSV continuó con un ejemplo de la música de acompañamiento de las películas del género del cine mudo de la mano de la armónica de Sergi Raya, que mostró como la música se puede convertir en un elemento más del relato cinematográfico, acompañando a las imágenes de The Great Train Robbery.
A partir de aquí la OSV llevó a cabo un repaso de las bandas sonoras clásicas del western, en el que no faltó Dimitri Tiomkin (Solo ante el peligro y El Álamo), Alfred Newman con el tema inicial de La Conquista del Oeste, Jerome Moross, con la magnífica apertura de Horizontes de grandeza o Elmer Bernstein, con la interpretación, seguramente, de la banda sonora por antonomasia del género, Los siete mágnificos. La selección también dejó lugar a la interpretación de Garry Owen, el tema popular irlandés que sonaba en Murieron con las botas puestas.
La OSV no se contentó con repasar algunas de las bandas sonoras clásicas más populares del género, sino que prosiguió con una selección de clásicos más recientes del cine de vaqueros, interpretando las bandas sonoras de filmes como Leyendas de pasión del gran James Horner, Bailando con lobos, una no tan habitual banda sonora del oeste nacida de la extrema sensibilidad de Alex North o el bellísimo tema musical de El último mohicano de Trevor Jones.
Entre todas las interpretaciones hubo diversos momentos de gran disfrute personal, como fueron la interpretación del tema principal de la serie de televisión de los 60 Rawhide(Dimitri Tiomkin), difícil de oír en una sala de conciertos; las tonalidades mejicanas de la banda sonora de Grupo Salvaje(Jerry Fielding) y, como no podía ser de otra forma, la interpretación de dos temas de la banda sonora de El bueno, el feo y el malo, la insignia de la música del spaguetti western de la mano de Ennio Morricone, que incluyó el tema principal y The ecstasy of gold.
Un recital que acabó con dos bises, el popularísimo tema principal de la serie Bonanza, que alegró a un público totalmente entregado y la interpretación de nuevo del tema principal de La conquista del oeste, con el que Alfred Newman creó uno de los momentos musicales más memorables del género.
Un concierto que, como veis, cumplió con creces las expectativas del público asistente, interpretando una variada selección de temas y compositores que dieron vida a un género musical muchas veces poco valorado. A ello contribuyó la potente soberbia musical de la OSV, las voces del Cor Jove de l’Orfeó Català y la Coral Antiga y la interpretación solista de Toni Marsol (barítono), Andrea Martí (soprano), la harmónica de Sergi Raya (harmónica) y la guitarra de Lluís Gimenez. Sin olvidar, claro está, la voz narrativa de Luis Posada, que acompañó al público a la largo de la velada musical.
Concierto: Música de western
Ficha artística Narrador: Luis Posada Andrea Martí, soprano Toni Marsol, barítono Luis Posada, narrador Sergi Raya, armónica Cor Jove de l’Orfeó Català (Pablo Larraz i Oriol Castanyer, directores) (23 de noviembre) Coral Cantiga (Montserrat Meneses, directora) (30 de noviembre) Idea y guion original: Jordi Cos Orquestra Simfònica del Vallès Director: Rubén Gimeno
Fecha: Sábados 23 y 30 de noviembre 2024 Horario: 18:30 h Ciclo:Sinfónicos en el Palau Precios: de 20 a 68 € Duración: 90 minutos (aprox) Duración: 105 minutos (aprox) Organizan: Orquestra Simfònica del Vallès y Fundació Orfeó Català-Palau de la Música NOTA CULTURALIA: 9,5
Manuel Calderón es un artesano de la musivaria de la Historia. Tesela a tesela recrea la tétrica atmósfera viciada del final del franquismo. Él hace una obra impresionista. Pinceladas que componen un retrato que sólo cobra sentido al contemplarlo en su totalidad. Por esta poliédrica narración deambulan personajes dispares. Héroes, delincuentes, fascistas, artistas, verdugos. Como si se tratase de un coro imposible Bruce Lee, Cruyff, Luis Ocaña, Samarach o los Tupamaros nos cantan cómo fueron los setenta. Cada uno aporta su visión, el papel que les tocó o quisieron desempeñar.
El libro está lleno de referencias culturales y contraculturales (Imprescindible la obra Los 70 a destajo de Pepe Ribas) que nos ayudan a entender la Barcelona en la que asesinaron a Salvador. La ciudad underground donde la gauche divine reía pero la periferia charnega no.
Calderón añade matices a esta historia de venganza donde la muerte es el hilo conductor. La Rosa de fuego ya había sido testigo del asesinato de Ferrer i Guardia 65 años antes a escasos cuatro kilómetros de la cárcel donde mataron a Puig Antich. En la víspera del día de Reyes del año sesenta le tocó su turno a Quico Sabaté; éste se había convertido en un referente (casi más estético que ético) para el MIL, organización de la que formaba parte Salvador. El siguiente asesinado, Enrique Ruano, también precipitó la creación del Movimiento Ibérico de Liberación.
La banda, fue encadenando expropiaciones en sucursales bancarias con éxito pero la policía les seguía la huella. En el fatídico día de la detención de Salvador murió Francisco Anguas, uno de los policías encargados en la desarticulación de la organización. Aunque en su cadáver se encontraron impactos de bala no solo del arma de Puig Antich, este será el motivo oficial por el que se le condenará a muerte.
Pero la intrahistoria es otra. A Salvador lo condenan ETA, con la operación Ogro, y el órdago del arzobispo Añoveros. Arias Navarro cedió frente a la Iglesia pero quiso dar un golpe en la mesa frente al terrorismo. Salvador Puig Antich se convirtió en la víctima perfecta.
Para maquillar el escenario de una venganza el franquismo buscó un paria que asesinar junto al anarquista. El misterioso delincuente común, Heinz Chez, sería ajusticiado en Tarragona (La muerte de nadie, 2004, Joan Dolç) en el mismo momento en el que el verdugo divisionario hacía funcionar el garrote vil en la ciudad condal (Queridísimos Verdugos, 1977, Basilio Martín Patino). Todo un ejemplo de la lógica macabra de la justicia tardofranquista que se materializa en la zafia portada trucada de El caso donde se buscaba justificar ambas muertes. Como en La Torna de Els Joglars, en la obra de Manuel Calderón se perfila una sociedad esperpéntica y violenta que oculta sus rostros bajo máscaras oníricas de sinrazón.