Como si se tratara de un itinerario marcado en cada una de sus etapas por indicativos de color, el estreno el pasado 8 de abril del film La legión del águila, la versión cinematográfica de la novela El águila de la Novena legión escrita por Rosemary Sutcliff, nos ha permitido a muchos conocer la obra literaria de esta autora británica especializada en la ficción histórica ambientada en época romana y medieval.
De esta forma, y en referencia al itinerario arriba indicado, la lectura de la primera novela de la saga dedicada a la historia de la familia Aquila, nos lleva directamente a la crítica del segundo capítulo de la serie titulado en castellano El usurpador del Imperio (1957) y nos dispone a completar el trabajo con la futura lectura y reseña de Los guardianes de la luz (1959), la tercera y última novela que cierra la trilogía Aquila, ambas obras publicadas también por editorial Plataforma.
Centrémonos, pues, en este segundo capítulo, El usurpador del Imperio, que nos traslada de nuevo a la historia de la Britania romana, en este caso a una etapa un poco más avanzada, para recuperar la historia de la familia de los Aquila descendiente de aquel Marco que en tiempos del emperador Trajano consiguió retornar (recuerden que solo según la leyenda, que no la historia) a territorio romano el emblema de la legión desaparecida, la IX hispana, caída, según la tradición, ante un ataque de las fieras tribus del norte.
El usurpador del Imperio nos sitúa unos 150 años después de las hazañas narradas en la primera novela, esto es, entre los años 286 y 293. El imperio está pasando por uno de los peores periodos de su historia, conocido como la Crisis del siglo III o el período de la Anarquía militar, durante la cual la autoridad imperial central se hundió agredida tanto por las amenazas exteriores, materializadas por el inicio de las invasiones germánicas a gran escala por Europa y el desafío persa en Oriente y por los problemas internos entre los cuales las continuas usurpaciones del poder y los enfrentamientos entre los diferentes emperadores y sus rivales al trono, llevaron al Imperio casi a una situación de colapso.
Y es en este ambiente en el que se mueve la novela que se centra en las aventuras de Tiberio Lucio Justiniano (Justino) y Marcelo Flavio Aquila (Flavio) dos primos lejanos pertenecientes a dos linajes que derivan del creado por aquel Marco Aquila de la primera novela. Justino, un joven cirujano militar es trasladado a Britania para servir a las órdenes de Carausio, un usurpador que de alguna forma ha conseguido si no la plena aceptación por parte de los coemperadores Diocleciano y Maximiano, si su reconocimiento “temporal” ante la situación de total inseguridad en la que vive el imperio. Al llegar a su nueva destinación Justino conocerá a Flavio, un familiar del que se hará amigo inseparable a lo largo de la novela.
Ambos protagonistas descubrirán una conspiración tramada contra Carausio desde la oficialidad de sus tropas liderada por su lugarteniente Alecto, el cual, con la ayuda de los sajones, pretende hacerse con el poder en la isla. Aunque Flavio y Justino consiguen alertar al propio Carausio lo único que obtienen es una nueva destinación en uno de los fuertes defensivos de la muralla de Adriano lejos del cuartel general romano en Britania.
El asesinato de Carausio y la usurpación de Alecto les obligará a abandonar las filas del ejercito para salvar sus vidas y les llevará a formar parte de una organización clandestina que pretende ayudar a todos aquellos que se oponen a las injustas y duras medidas impuestas por el nuevo emperador y por sus secuaces y bárbaros aliados sajones, trabajando en la sombra con el objetivo de favorecer la llegada de las tropas lideradas por el césar Constancio Cloro y enviadas desde Roma para recuperar el control de la isla .
Sutcliff nos introduce con la segunda novela de la saga en una época no demasiado conocida por el lector habitual de novela histórica y por ello arriesgándose en la elección de la trama. Hemos de olvidarnos en estos momentos de la Roma del Alto Imperio y situarnos a finales del siglo III, en los inicios del Bajo Imperio, en el cual las grandes figuras imperiales como Augusto, Nerón o Trajano hacía ya mucho tiempo que habían desaparecido y el imperio se encaminaba hacia una etapa en la que el absolutismo y el militarismo se imponían a marchas forzadas. Es por ello que nos topamos con usurpadores, pueblos germanos e incluso coemperadores. No hemos de olvidar que Diocleciano, el emperador y hombre fuerte del momento intentó durante su reinado establecer un estructura imperial conocida como la Tetrarquía con la cual pretendía sustituir la figura única del emperador por un sistema en el que coexistían dos emperadores sénior o Augustos y dos emperadores junior o Césares que se dividían el territorio dominado por Roma. De aquí que no nos extrañemos de que en la novela se cite a más de un emperador compartiendo al mismo tiempo el poder. Una situación, como ven, muy alejada de la clásica Roma de los Julio-Claudios.
El usurpador del Imperio nos ofrece, pues, una aventura de dos jóvenes militares en un mundo roto que comienza a dirigirse hacia el caos político que llevó al final de la Edad Antigua. Un centurión y un cirujano que se verán obligados a abandonar el ejército y trabajar para, podíamos decir, la “resistencia” favorable a Diocleciano y Maximiano. Sutcliff nos ofrece una trama interesante que nos permite transitar por una Britania amenazada por los germanos y en la que queda bien plasmado la situación de crisis política y militar (por no decir económica y social) que vivía el Imperio por aquel entonces.
Podríamos decir que Sutcliff mezcla dos géneros en El usurpador del Imperio: la novela negra y policiaca que le permite inmiscuirse en los tejemanejes políticos y militares por los que atravesaba Roma en la segunda mitad del siglo III. Muy interesante, en este aspecto, la trama que crea la autora en relación a las luchas de poder ya fueran entre Roma y Britania (Diocleciano/Constancio Cloro y Carausio/Alecto) como a las propias de la isla (conspiración de Alecto en contra de Carausio). Este género negro también le sirve para crear la trama principal que convierte a Flavio y Justino en dos “fuera de la ley” que trabajan a favor del poder central romano. Todo ello se envuelve en un ámbito temporal de novela histórica extraño y difícil, sí, pero que no por eso carece de la grandiosidad y la épica propia de unos tiempos que aunque desconocidos (o no tan familiares para muchos) obligaron a sus protagonistas a reinventar y reestructurar una experiencia vital y política materializada en Roma y su imperio existente desde hacia ya más de 1.000 años y que sobreviviría, al menos, 250 años más.
Y de ejemplo que sirvan dos botones (como se dice coloquialmente). El primero de ellos es la ligazón que la autora lleva a cabo para enlazar la primera novela de la saga con la segunda. Aunque el tema está en el aire a lo largo de todas sus páginas (no olvidemos que Justino y Flavio son descendientes de Marco Aquila), el descubrimiento del emblema de la IX legión Hispana ocultado en el hipocausto de la casa familiar de los Aquila en Calleva y la reintroducción del mismo en la unidad militar reclutada por los dos protagonistas es todo un acierto narrativo.
Aunque, y a estas alturas de la reseña me veo obligado a hacer aparecer la parte más sentimental de mi persona, la última escena en la que se produce la conflagración final entre los ejércitos de Alecto y Constancio Cloro y la lucha que le sigue en el centro de la ciudad de Calleva en la que Justino y Flavio intentan salvar a su población del ataque y del saqueo de las huestes sajonas en retirada casi hicieron saltar las lágrimas de emoción al que estas líneas redacta. Pocas veces he notado ese “sentido de la historia” tan a flor de piel durante la lectura de una novela histórica: brillante y apasionante.
Aunque la novela no esté a este tan alto nivel a lo largo de todas sus páginas y se haga notar la no formación histórica de su autora, pues esquiva y trata muy de pasada algunos aspectos de la trama que se podrían abordar de una forma mucho más interesante y palpitante, El usurpador del Imperio es una buena muestra de la pluma de una autora especializada en las sagas ambientadas en la Roma imperial y en los primeros tiempos del Medievo, o lo que es lo mismo, un seguro de disfrute para aquellos que quieran proseguir la historia iniciada por Marco Aquila en El águila de la novena legión, llevada a la pantalla grande en el año 2010 de la mano de Kevin Macdonald y estrenada en nuestro país en abril de este mismo año.
Título: El usurpador del Imperio Autora: Rosemary Sutcliff Editorial:Plataforma Colección: Novela HistóricaHistórica Fecha de publicación: octubre de 2009 ISBN: 978-84-96981-64-5 Páginas: 315 Precio: € 19.95
La Història està plena de noms sobradament coneguts per tots, personatges que han escrit el seu nom en lletres majúscules. Sovint, però, trobem noms a qui no s’ha donat el reconeixement que mereixen; aquest és el cas d’Arnau Bargués, una de les figures clau en el desenvolupament de l’art gòtic català, estil emprat a l’hora de realitzar els edificis més importants del segle XIV pel gran atractiu que suposaven les seves refinades i luxoses formes.
En aquest sentit, cal destacar que el segle XIV va significar un canvi de mentalitat entre els nobles catalans: fins aquell moment, les seves residències estaven fixades en turons de difícil accés per tal d’assegurar-ne la defensa; a partir d’aquell instant van preferir establir-se en luxosos palaus edificats a les ciutats, guanyant així en comoditat i permetent fer ostentació de la riquesa atresorada pel llinatge. A l’hora de confiar el projecte de cada nou palau, els nobles buscaven noms de reconegut prestigi, i, en aquest sentit, un dels arquitectes més importants de finals de segle va ser Bargués, considerat pels historiadors el darrer gran arquitecte gòtic de Barcelona, i que no només va passejar el seu talent per la Ciutat Comtal, sinó que també va ser requerit en altres poblacions del Principat, com Poblet o Blanes, on encara podem gaudir d’un magnífic castell-palau, exemple del gòtic civil català.
Seguidament, farem un repàs a diversos aspectes de la figura d’Arnau Bargués, exemple d’allò que es va anomenar «mestre d’obres professional», qualificació emprada per Xavier Barral per tal de definir aquells qui «establien relacions purament contractuals amb els seus clients, treballaven en diversos encàrrecs alhora (civils o religiosos, indistintament), viatjaven a llarga distància per assumir noves obres o fins i tot per estudiar-les, etc.»: en primer lloc, coneixerem diversos detalls de la vida d’aquest arquitecte català; després centrarem el text en la seva feina a Blanes; finalment, clourem aquest repàs coneixent altres obres d’interès que van ser realitzades per les seves expertes mans.
4.1. Una vida dedicada al treball Arnau Bargués va ser un home dedicat exclusivament al treball, tal i com podem comprovar si ens fixem en la seva extensa activitat polifacètica, on trobarem des d’obres molt importants i de prestigi (com el Palau Reial de Martí L’Humà) fins a feines més humils (com la reparació d’una font barcelonina).
Desconeixem les dades d’on i quan va néixer Bargués; la primera notícia que ens ha arribat d’ell és de l’any 1386, moment en què el van fer viatjar fins a Girona, juntament amb altres dos arquitectes de Barcelona, per tal de donar la seva opinió en relació als diversos avantatges i inconvenients de continuar la construcció de la catedral gironina amb una única nau. Ser convocat a una reunió d’arquitectes tant important com aquesta ens permet deduir que ja era un mestre de cases reputat a la Barcelona del moment.
L’any 1394 va ésser contractat per realitzar diversos treballs a l’alberg d’en Pere Bergadà, mercader i ciutadà barceloní. En aquesta època també el trobem associat a un altre mestre, de nom Ramon Vilardell, qui probablement seria el seu soci capitalista.
Tres anys després ja es parla d’ell com a mestre major de la catedral de Barcelona, realitzant la tasca que uns anys abans havia fet Bernat Roca (mort l’any 1388), arquitecte gòtic que va realitzar diverses obres a Barcelona (com per exemple el sagrari de l’església dels Sants Just i Pastor, l’altar major de l’església de la Mercè,…) i que, gairebé amb tota seguretat, va ser de qui Bargués va aprendre l’ofici d’arquitecte.
A partir d’aquest instant, la seva vida professional va canviar: començà a rebre diversos encàrrecs importants, com ara la direcció de les obres reials; d’aquesta manera, va passar a ser l’arquitecte més sol•licitat d’entre tots els que estaven establerts al Principat entre els anys 1398 i el 1403.
Les seves obres arquitectòniques, d’estil gòtic, elegants i proporcionades, van esdevenir molt preuades entre els promotors artístics; és per aquest motiu que Arnau Bargués va treballar en tota classe d’obres, ja fossin aquestes obres civils, religioses o encarregades per particulars. Cal destacar que els seus clients van quedar totalment seduïts pels diversos complements d’escultura decorativa que el mestre Bargués introduïa en la seva obra, una escultura que hem de situar dins l’estil gòtic internacional, i que va resultar essencial a l’hora de fer d’ell un dels millors mestres d’obres de l’època.
Frontal de la Casa de la Ciutat de Barcelona
A l’any 1399, Bargués va rebre l’encàrrec de construir la façana de la Casa de la Ciutat de Barcelona; d’aquesta manera va ingressar dins el selecte grup dels arquitectes municipals de Barcelona.
En aquesta atrafegada època, Arnau Bargués va comprovar com el treball el començava a desbordar; es va veure obligat a simultaniejar la seva feina en els treballs de diversos edificis importants: el palau que el rei Martí I L’Humà li va encomanar fer al monestir de Poblet, la construcció del monestir barceloní de Sant Jerònim de la Vall d’Hebron, el projecte del castell-palau dels Cabrera (iniciat l’any 1391, però que es va allargar en el temps més del que en principi s’esperava), la Catedral de Barcelona i la façana de la Casa del Consell de Barcelona. Aquesta gran quantitat de feina el va fer replantejar-se la seva situació, arribant a la conclusió de que, si bé abans ja tenia alguns col•laboradors, ara ja li eren totalment imprescindibles (en aquest instant ja apareix associat a un altre mestre de cases, anomenat Francesc Marenyà). És per això que Bargués va decidir envoltar-se d’una companyia de picapedrers i escultors qualificats, els quals es feien càrrec de la tasca decorativa de les construccions ideades pel mestre, fent-les encara més belles.
A més d’aquests obrers, que es dedicaven exclusivament a fer allò que el seu cap els demanava, Arnau Bargués va haver de trobar gent capaç de substituir-lo com a director dels treballs quan ell no hi podia ser present. Per aquest motiu, sovint trobem a lloctinents al seu servei que s’encarregaven del control i la supervisió de les obres, tal i com ho faria el seu capitost; un dels homes que van ocupar el càrrec de lloctinent va ser Françoi Salau, a qui la documentació conservada qualifica com a «piquer de Barchinona», i que s’encarregava de dirigir els treballs que es realitzaven al monestir de Poblet quan el nostre arquitecte no hi podia ser.
De totes maneres, i malgrat que s’havia envoltat de gent prou qualificada per a les feines que havien de realitzar, aquells qui reclamaven els seus serveis (recordem: el rei Martí I, les autoritats municipals i eclesiàstiques barcelonines i diversos particulars) volien tenir a Bargués més vinculat a les seves obres, així que l’arquitecte aviat va rebre més diners dels que estaven estipulats al seu sou per aconseguir que dediqués més temps a uns projectes que als altres; en aquest sentit, sabem que l’any 1402 els consellers de Barcelona van afegir 55 lliures barcelonines al preu que havien pactat amb l’arquitecte en el moment en què va acceptar l’encàrrec.
Tota aquesta intensa vida dedicada al treball va anar incidint de forma negativa en la seva salut, motiu pel qual es va veure obligat a abandonar, progressivament, la seva frenètica activitat com a mestre d’obres «professional». La darrera dada que tenim d’ell relacionada amb la seva feina és de l’any 1407, moment en el qual trobem citat a Bargués com a «mestre major de Barcelona» en les obres de construcció que es van fer al mur barceloní.
Pel que fa a la seva vida privada, amb prou feines en coneixem res; únicament sabem que Bargués va tenir un fill i una filla, i que aquesta estava casada amb Arnau Buscarons, mestre de cases també.
Per finalitzar aquest breu repàs a la vida del nostre protagonista, cal afegir que tampoc sabem amb exactitud la data en què es va succeir la seva mort; de totes maneres, hem pogut deduir que es va produir entre el 16 de setembre i el 27 d’octubre de l’any 1413, a la ciutat de Barcelona. Així, amb la mort d’aquest mestre d’obres va desaparèixer el «darrer representant de l’escola palatina d’arquitectes nascuda a l’entorn de la gran figura de Pere el Cerimoniós«.
4.2. Bargués a Blanes
L’àmplia obra gòtica realitzada per Arnau Bargués no l’hem de reduir només a la ciutat de Barcelona, tot i que va ser en ella on més va treballar; sabem que els mestres d’obres «professionals» no treballaven únicament a les seves ciutats de residència, ja que una de les seves principals característiques és que sovint realitzaven feines fora d’elles, i en Bargués tenim un clar exemple.
El nostre arquitecte va portar a terme un dels seus projectes fora de Barcelona a Blanes; allà va treballar en les feines de construcció del castell-palau de la família Cabrera i de la font que hi ha a la vila, unes obres que va iniciar l’any 1391.
Reconstruccio castell-palau Cabrera
El mestre Bargués va ser l’”home de confiança de la casa de Cabrera”, confiança que es va guanyar en el moment en què va acceptar l’encàrrec de construir la nova mansió de la família dins la vila. Segurament, el bon tracte que l’arquitecte mantenia amb el noble Bernat IV li va permetre deixar la seva feina a Blanes durant una temporada per tal d’atendre la comanda que, des de Barcelona, li havien fet els consellers de la ciutat: la construcció de la nova façana de la Casa de la Ciutat.
Cal dir que, per a Arnau Bargués, el fet d’acceptar la direcció d’aquest projecte a Barcelona no va ser tant beneficiós com en un principi havia imaginat: l’any 1401, l’arquitecte es queixava davant els consellers de Barcelona del sou que rebia per la seva feina, ja que «amb un major guany que el que ells li donaven hauria pogut treballar al monestir de Poblet i al castell de Blanes». Sembla ser que el retret efectuat pel mestre d’obres va fer efecte, ja que, un any més tard, rebia de mans del clavari de la ciutat 55 lliures barcelonines més de les que havien estat acordades en el contracte.
Quan els encàrrecs li ho van permetre, Bargués va reprendre les feines que un temps abans havia iniciat a la vila de Blanes; allà hi va continuar l’obra del palau senyorial, magnífic exemplar del gòtic civil que albergà al llinatge dels Cabrera durant molts anys, i al qual l’arquitecte va integrar la nova església parroquial, situada just al costat de la nova edificació; a més, cal afegir que també es va encarregar de fer la font pública de la vila.
Per tot això, hem de destacar la gran tasca que va portar a terme el mestre Arnau Bargués a Blanes des dels darrers anys del segle XIV i els primers dels segle XV, vila on va idear una modèlica ciutat gòtica, tot sota l’imprescindible mecenatge de la família dels Cabrera.
a) El castell-palau Bernat IVde Cabrera va confiar en Bargués la construcció del seu nou palau senyorial, qui el va edificar seguint un traçat rectangular, gairebé quadrat, i alineat en una mateixa façana amb la veïna església parroquial.
Castell-palau Cabrera a Blanes
L’entrada al noble habitatge es feia a través d’una porta de gran dovellatge, una porta amb una singularitat: la seva construcció no es va fer centrada en la façana, com era habitual, sinó que la trobem situada en un dels seus extrems, a tocar de l’església.
A la façana de l’edifici s’hi van construir unes finestres, amb llindes retallades (que no tenim conservades), formant triples arquets lobulars; a més, cal afegir que aquest no és l’únic tipus de finestra que es va fer en l’edifici: al costat n’hi ha una altra, que té un sol buit i és d’una altura menor. Segurament, la façana estava acabada en merlets, a modus de decoració, com la façana de l’església.
Les sales d’aquest castell-palau van ser distribuïdes en dues plantes i a l’entorn d’un pati central. Per pujar al segon pis de l’edifici hi havia una solemne escala, situada en el mateix pati central. Les seves habitacions interiors estaven cobertes amb voltes de creueria simple. Actualment, es conserven els dos trams de volta d’una sala, que estava situada en la cruixia del fons de l’edifici, i que per la seva proximitat al presbiteri fou reconvertida en sagristia de l’església quan, a partir de l’any 1622, es va decidir emprendre l’ampliació de l’església. A més, també tenim conservades dues mènsules que havien estat utilitzades en el palau; aquestes peces estan fetes en pedra esculpida, i una d’elles té per decoració l’escut d’armes de la família Cabrera. En aquest sentit, cal dir que ambdues es troben conservades al museu de Mataró.
Mènsula del castell-palau Cabrera
L’esplendor d’aquest luxós habitatge nobiliari, típic exemplar de castell-palau baix medieval, es va allargar durant uns tres-cents anys des de la seva construcció. Durant tot aquest temps, aquesta gran mansió fou hospici de diversos personatges importants, a més de ser l’habitatge habitual de la majoria dels Cabrera. Sobirans com Martí I L’Humà i Carles I s’hi van allotjar, el primer ho va fer el 21 de maig del 1397, el segon el 2 de maig de 1545; fins i tot s’ha especulat amb la presència en la residència dels Cabrera del papa Benet XIII (El Papa Luna) l’any 1415, afirmació mai corroborada en cap document.
A partir del segle XVII, el castell-palau va anar caient progressivament en l’oblit, segle en què va començar a patir un important deteriorament a causa de les batusses amb els francesos, i la quantitat de pedra que s’hi anava amuntegant es va reutilitzar en obres properes. Actualment, tota la part dreta de l’edifici ha desaparegut, precisament allà on el desnivell que feia el terreny havia obligat als constructors a fer un edifici més alt i imponent.
b) La font gòtica
Instal•lada al carrer de l’Ample, aquesta font va ésser construïda per Bargués (qui anteriorment ja havia participat en la construcció i reparació d’altres fonts a Barcelona) seguint la forma d’un edicle de planta octogonal, amb coronament de gàrgoles, una cresteria calada i pinacles; a més, també hi podem veure una agulla piramidal de vuit costats, lleugerament còncaus, amb una estètica que recorda la Torre Eiffel. Tots aquests petits detalls escultòrics, encara ara conservats, serveixen de referència a l’hora d’estudiar els elements que van fer de l’estil gòtic realitzat al nostre país quelcom d’especial.
Font publica de Blanes
Dels diversos elements escultòrics que formen part d’aquesta font, no podem deixar de citar l’escut decoratiu que la presideix amb magnificència: es tracta d’una elegant reproducció de l’escut d’armes dels Cabrera, i hi va ésser col•locat a mode d’homenatge a la nissaga de nobles blanencs que va encarregar la construcció d’aquesta sumptuosa peça gòtica.
Aquesta obra monumental es va realitzar, aproximadament, en la mateixa època en què va ésser edificat l’esplèndid castell-palau gòtic de la vila, just al llindar del canvi de segle, i va ser donada a la població per Violant de Prades, esposa de Bernat Joan de Cabrera i nora de Bernat IV, passant així a ser una font pública a l’abast de tots els vilatans.
4.3. Altres obres conegudes
Com ja hem dit abans, Arnau Bargués va realitzar diversos projectes arquitectònics; per aquest motiu podem afirmar que la seva vida era el treball, els seus projectes, pels quals va portar un dur ritme de vida fins que, cansat, es va veure obligat a retirar-se. Abans, però, va treballar en alguns dels edificis més importants bastits a Catalunya vers el 1400.
La seva extensa obra ens obliga a fer-ne aquí un repàs. Tot seguit, presentem les obres que el mestre Arnau Bargués va realitzar al llarg de la seva vida professional.
a) El Palau Reial de Poblet
L’any 1398, Arnau Bargués va ésser sol•licitat pel rei Martí I per tal que iniciés els treballs de construcció del seu palau particular al monestir de Poblet; amb tot, el rei no va tenir oportunitat de veure’l totalment edificat, ja que a l’any 1406 es van aturar les obres sense que hagués estat acabat.
En les obres que Bargués va portar a terme, i que en l’actualitat encara conservem, hi trobem reflectit el seu particular estil: grans panys de paret llisos i «una delicada decoració escultòrica que apareix concentrada en uns punts determinats, seguint una clara seqüència rítmica».
Bargués va construir una part del Palau Reial, descrit amb més detall per A. Cirici en la seva obra. Per a realitzar el palau va necessitar la col•laboració de diversos ajudants: un cop arribat al monestir, l’arquitecte va sol•licitar els serveis, entre d’altres, de Jaume Cabré i Guerau Aguiló, ambdós piquers de Barcelona; a més, també va cridar a Françoi Salau, a qui deixà com a lloctinent de les obres quan el mestre tornava a Barcelona, i que sembla ser que es va encarregar de realitzar la decoració esculpida del palau, que hem d’emmarcar dins l’estil gòtic internacional.
Per acabar, hem de destacar la construcció del cimbori que el propi Bargués va fer al monestir de Poblet, en el mateix moment que el de la Seu de Barcelona.
b) La Catedral de Barcelona
L’any 1397 trobem a Bargués amb el títol de mestre major de l’obra de la Catedral de Barcelona, ocupant el lloc que, uns anys abans, havia deixat el seu mestre, Bernat Roca.
Uns anys més tard, al 1405, l’arquitecte va iniciar, junt a la porta principal de la Catedral, l’erecció del gran cimbori, gairebé idèntic al de Poblet. D’aquest cimbori hem de destacar la seva posició: es troba situat als peus del temple, en una disposició original i poques vegades utilitzada.
Al mateix temps que el cimbori, el mestre Bargués va bastir, també a la catedral, la Sala Capitular Antiga, actualment anomenada capella de Lepant, que va ser finalitzada l’any 1407.
Malgrat la seva predisposició per acabar-lo, Arnau Bargués no va poder completar el cimbori ja que, com bé sabem, l’any 1407 deixava l’ofici d’arquitecte i es retirava.
c) La Casa de la Ciutat de Barcelona
Figura de l'arcangel Sant Rafael
El desenvolupament de la corporació municipal de Barcelona va fer necessària la construcció d’un palau durant el Tres-cents. Ja a finals del segle XIV, els consellers de la ciutat van pretendre donar al palau corporatiu una façana monumental ricament ornada, com era habitual en els edificis d’aquella època. Així van sol•licitar el treball expert d’Arnau Bargués, a qui van contractar l’any 1399, moment en què l’arquitecte ja era un dels més prestigiosos i reclamats del Principat, per tal que edifiqués la façana de la Casa del Consell i, possiblement, també algunes de les dependències annexes.
La façana va ésser bastida entre el 1400 i 1402. La característica principal d’aquesta obra és l ‘asimetria que l’autor donà voluntàriament a la seva estructura, similar a la de la façana del palau de Martí L’Humà.
Per cloure aquest apartat, és necessari fer un breu apunt sobre les escultures que decoren la façana; una bona part d’elles van ser encarregades pel mestre Bargués a l’escultor Jordi de Déu, l’antic esclau grec de Jaume Cascalls. De Déu, artista d’estil gòtic internacional, va fer gàrgoles, capitells i sanefes d’extraordinària qualitat, però no pas l’arcàngel Sant Rafael, una majestuosa donació d’un particular, de la qual desconeixem l’autor, però sí sabem el nom de l’artista encarregat de fer les seves ales de bronze: Pere ÇaAnglada.
d) El monestir de Sant Jeroni
El monestir de Sant Jeroni de la vall d’Hebron va ésser fundat i fet construir per Violant de Bar, la reina vídua de Joan I El Caçador, a l’any 1393. Ella mateixa va fer iniciar l’edificació de l’església i de la residència pels frares, vinguts de Cotalba (Safor).
D’aquest monestir no n’han quedat restes, però de les cròniques escrites per l’orde Jerònima de Catalunya podem deduir que Arnau Bargués va participar en la construcció de la seva església, edifici que va ser el primer en construir-se.
e) El mur de Barcelona
L’arquitecte Arnau Bargués és citat en la documentació de l’any 1407, segurament el seu darrer any en actiu, com a «mestre major de la ciutat», títol que va rebre com a conseqüència de la seva participació en la construcció del mur que estava situat al sector marítim de Barcelona; malgrat tot, la «muralla de la Mar», tal i com s’anomenava a aquell sector, no va ser acabada fins l’any 1454.
En relació al mur de Barcelona, el mestre Bargués no va treballar únicament en el sector marítim, abans esmentat, ja que tenim documentada la seva participació en altres zones de l’emmurallament de la ciutat.
Per acabar cal afegir que, actualment, no tenim conservada la part de les muralles que ell va construir.
f) Obres d’enginyeria Arnau Bargués va realitzar diverses obres d’enginyeria a Barcelona; en aquest sentit, cal destacar la seva participació en les canalitzacions fetes al riu Besós i al Rec Comtal.
L’any 1390 va treballar en la reparació i la conservació del Rec Comtal des de Montcada.
Finalment, sabem que uns anys més tard, concretament al 1403, el mestre Bargués va cobrar per haver treballat en l’anivellament de les aigües del riu Llobregat, fetes per tal d’evitar inundacions.
g) Obres menors Arnau Bargués va ser un mestre d’obres que va rebre molts encàrrecs importants, com fins ara hem pogut comprovar, però també va fer treballs més humils. Tot seguit presentem algunes d’aquestes obres menors.
Entre 1391 i 1393, Bargués va participar en l’empedrat de l’anomenat «porxo nou», treballant conjuntament amb Ramon Vilardell.
L’any 1394 va treballar en l’alberg d’en Pere Bergadà, mercader i ciutadà barceloní. Per aquella mateixa època, Bargués també va participar en les feines de construcció de la capella de Nostra Senyora del Canal, capella situada al Portal Nou, dins el recinte dels murs medievals de Barcelona.
Font situada a la plaça de Santa Maria del Mar
L’any 1406 tenim documentada la seva participació en les modificacions d’algunes fonts de la ciutat, realitzades per tal de millorar les seves condicions higièniques.
En relació a les fonts, sabem que Bargués també és l’autor de la font que hi ha a la plaça de Santa Maria del Mar, feta l’any 1402, en la qual trobem un òcul calat i dues peces d’heràldica com a ornament.
Bargués també va intervenir en les constants obres exigides pel camí de Sant Boi, en l’abeurador construït al costat de la Llotja dels Mercaders, en el pont del Portal Jonqueres i en l’adob de la riera del Portal de Ferro.
Per tot això hem de destacar la tasca realitzada pel mestre Arnau Bargués, qui no només va utilitzar la seva excel•lent tècnica en grans i prestigioses obres, sinó que també va fer treballs més senzills i humils que avui dia s’encarregarien a discrets mestres d’obres.
Bibliografia
ALMERICH, Ll., Els castells de Catalunya. Editorial Millà. Barcelona, 1984. 112 pàgines.
ARAGÓ, A. M., “Els castells de Blanes i Palafolls i el vescomtat de Cabrera, el segle XIV”, dins Anales del Instituto de Estudios Gerundenses, volumen XXII. Girona, 1974-1975. Pàgines 177-190.
BARRAL, X. (dir.), Art de Catalunya. Arquitectura religiosa antiga i medieval. Edicions L’Isard. Barcelona, 1999. 276 pàgines.
CARBONELL, J. (dir.), Gran Enciclopèdia Catalana. Publicat per Edicions 62. Barcelona, 1971.
CATALÀ, P. (dir.), Els castells catalans, volum III. RAFAEL DALMAU EDITOR. Barcelona, 2a edició, 1972 (1a edició, 1971). 1046 pàgines.
CIRICI, A. i GUMÍ, J., L’art gòtic català (segles XV i XVI). Edicions 62. Barcelona, 1979. 300 pàgines.
DURAN, A., Per a la Història de l’Art a Barcelona. Publicat per L’Institut d’Estudis Catalans. Barcelona, 1960. 109 pàgines.
Gran Geografia Comarcal de Catalunya, volum III. Publicat per Enciclopèdia Catalana. Barcelona, 1981. 426 pàgines.
MONREAL, Ll. i RIQUER, M. de, Els castells medievals de Catalunya, volum I. Dins la col•lecció Falcó, de l’editorial Ariel. Barcelona, 1955. 303 pàgines.
SITGES, J. B., La muerte de D. Bernardo de Cabrera, consejero del rey D. Pedro IV de Aragón. Publicat per “Sucesores de Rivadeneyra”. Madrid, 1911. 76 pàgines.
TERÉS, M. R., “Arnau Bargués, arquitecto de la ciudad de Barcelona: nuevas aportaciones documentales”, dins el Boletín del Museo e Instituto “Camón Aznar”, número IX. Saragossa, 1982. Pàgines 72-86.
TERÉS, M. R., “El Palau del Rei Martí a Poblet: una obra inacabada d’Arnau Bargués i Françoi Salau”, dins D’Art, número 16. Publicat per la Universitat de Barcelona. 1990. Pàgines 19-41.
VERRIÉ, F.-P., “Un arquitecto de la Barcelona medieval. Arnau Bargués y sus obras”, dins A. DURAN (dir.), Barcelona, divulgación històrica, volumen IV. Publicat per AYMÀ. Barcelona, 1947. Pàgines 146-152.
____________________
Escrit per: Robert Martínez Colomé
Versió pdf de l’article. Arnau Bargués, un mestre d’obres «professional».
El Círcol Maldà programa del 15 al 24 de julio Oblideu-vos de nosaltres, una obra que de la mano de Evelyn Arévalo reconstruye el cosmos político e ideológico del poeta y dramaturgo Tadeusz Różewicz.
«No mentiré
No formo ninguna unidad he sido destrozado y desnudado
Quién entonces se inclinará quien se interesará por estos fragmentos» Tadeusz Różewicz
Un espectáculo de amor y guerra a partir de textos del poeta polaco T. Rozewicz. Una dramaturgia conmovedora de Evelyn Arévalo sobre los supervivientes de la Segunda Guerra Mundial y la reconstrucción de una Europa que ya nunca volverá a ser igual.
Parte de un presente, de un ahora y reconstruye, desde la cotidianidad, desde los fragmentos del día a día de personajes rotos, su historia, la historia de una Europa que desaparece o que intenta aparecer después de haber desaparecido.
“Oblideu-vos de nosaltres” se representará en el Círcol Maldà del 15 al 24 de julio de 2011.
Dramaturgia y dirección: Evelyn Arévalo
Intérpretes: Arnau Puig, Mireia Sanmartin y Evelyn Arévalo
Audiovisual: Setzenou
Traducción poemas: Josep-A. Ysern i Lagarda
Técnico: Edgar Paulinho
Producción: Marina Marcos
Horarios: jueves, viernes y sábado a las 21:00 horas y domingos a las 19:00 horas. Precio: 15 €
El próximo 15 de julio llega a las pantallas de nuestro país la película Betty Anne Waters, una historia dramática basada en un hecho real, dirigida por Tony Goldwyn, y que cuenta con Hilary Swank como máxima protagonista.
Tras ser acusado del asesinato de una mujer, Kenneth Waters es juzgado y condenado a cadena perpetua. Únicamente su hermana Betty Anne cree firmemente en su inocencia, y por ello decide hacer todo lo posible para demostrar que la condena es un error. De esta manera, no dudará en emplear dieciocho años de su vida para lograr su fin: en este lapso de tiempo deberá licenciarse en Derecho con la intención de reabrir el caso y así poder defender al acusado ella misma. Obligada a dejar de lado su vida, iniciará una dura batalla legal contra el Estado, que no admitirá fácilmente su error.
Dirigida por Tony Goldwyn (El último beso), Betty Anne Waters cuenta con un reparto encabezado por Hilary Swank (Million Dollar Baby) en el papel de la hermana que inicia una heroica lucha para salvar a su hermano, papel que recae en Sam Rockwell (Iron Man 2). En papeles menores encontramos a Minnie Driver (El mundo según Barney) y Melissa Leo (The Fighter).
Betty Anne Waters se estrenará en nuestros cines el 15 de julio de 2011.
Título: Betty Anne Waters Nacionalidad: USA Año: 2010 Director: Tony Goldwyn Guión: Pamela Gray Intérpretes: Hilary Swank, Sam Rockwell, Minnie Driver, Melissa Leo, Peter Gallagher, Juliette Lewis, Karen Young, Clea Duvall, Ari Graynor
L’Associació d’Actors i Directors Professionals de Catalunya (AADPC) presenta el seu projecte de gestió i pla d’usos de la fàbrica de creació La Escocesa, una antiga fàbrica del barri de Poblenou reconvertida en centre de creació teatral, que esdevindrà un espai cultural neuràlgic de Barcelona, a imatge d’altres ja existents dedicats a diferents disciplines (la Central del Circ, el Centre de Creació de Dansa de l’Illa Philips, La Seca o la Fabra i Coats), complementant el mapa d’equipaments culturals de la ciutat que ha impulsat l’ICUB de l’Ajuntament de Barcelona els darrers anys.
Aquest centre de creació i formació per a actors i directors, dirigit i gestionat per l’Associació d’Actors i Directors Professionals de Catalunya (AADPC), serà el projecte de futur d’una associació que enguany celebra 30 anys i busca nous horitzons: per aconseguir que la societat cregui cada cop més en la necessitat de consumir teatre, és imprescindible teixir una pedrera de futur i posar a l’abast dels actors i directors del nostre país totes aquelles eines necessàries per què puguin seguir trobant noves maneres d’explicar històries.
Aquesta idea es farà realitat a La Escocesa, un laboratori d’idees que aportarà unes condicions òptimes per al suport de la creació actoral i escènica, un centre d’investigació i recerca de nous llenguatges on prevalgui l’acció, el risc, l’experimentació, la formació, la pràctica, l’assaig, la repetició i l’actuació. Es crearà doncs un espai estable i definitiu per a la trobada, fonamentat en dues línies essencials: la de l’actor i la del director.
El compromís de l’AADPC és la reflexió i el debat per a la creació de sinergies i acords que enforteixin el sector, impulsant les activitats que col·laborin a elevar el nivell cultural, artístic i professional. Amb La Escocesa, els objectius passen a un pla tant material com teòric: oferir un espai en condicions òptimes que estimuli la creació contemporània i, per l’altra, capacitar els actors i directors per què puguin adaptar-se als nous temps i a les noves demandes. Permetrà, en definitiva, compensar l’actual desequilibri entre la vocació professional i les oportunitats reals.
Objectius:
– Generador de projectes. Plataforma que inverteixi, atregui, descobreixi, desenvolupi i exposi talent.
– Aparador. Escenari de les propostes dels professionals del sector que estiguin treballant en projectes teatrals i no estiguin sotmesos als circuits comercials. La exhibició d’aquests projectes no és comercial sinó per confrontar experiències i enriquir-se de les opinions dels companys.
– Trampolí al món laboral. Motor de foment de l’ocupació i treball per a actors i directors professionals.
– Pont entre el producte experimental i el producte comercial.
– Residències, aules de formació, punt de trobada.
Atès que l’espectador és l’element que tanca el cercle de la creació escènica, els actors i directors disposaran d’un escenari que els permetrà mostrar, internament, tots aquells treballs que s’hagin creat a La Escocesa, ja siguin productes acabats o works in process. Aquest escenari estarà situat a la principal sala d’assaig de La Escocesa, un multi-espai perfectament equipat.
La Escocesa és a més un espai de relació obert al barri, als veïns, als ciutadans, al públic consolidat i al públic nouvingut. Vol acostar el procés de creació teatral, els seus diferents mètodes i llenguatges a la ciutadania mitjançant una pedagogia ben definida i vertebrada, a partir d’un programa d’activitats didàctiques, formatives i lúdiques.
El nou equipament també vol establir un circuit regular de produccions: creacions amb segell distintiu de qualitat que permetin la vinculació de totes les propostes que generi amb els diferents festivals i fires de teatre de Catalunya, Espanya i Europa.
En los últimos años, la novela policíaca está viviendo una nueva época dorada: muchos han sido los libros que han llegado del extranjero, dejando de lado aquellas novelas ambientadas en las calles de nuestras ciudades. Pero, al parecer, esta situación va a cambiar muy pronto: ya está a la venta El verano de los juguetes muertos, una novela ambientada en las calles de Barcelona que significa el debut en la ficción de Toni Hill.
Héctor Salgado es un inspector hispano-argentino de los Mossos d’Esquadra que, cumplidos los cuarenta, está viviendo una delicada situación, tanto personal como profesionalmente: ha sido abandonado por su esposa, tiene problemas para mantener una relación fluida con su hijo y no acaba de encajar en el cuerpo policial al que pertenece, y del que ha sido suspendido temporalmente.
Con todo, recibirá un encargo de sus superiores que le hará volver a la acción: deberá investigar el suicidio de un adolescente, hijo de unos respetados empresarios con aspiraciones políticas, un caso en apariencia sencillo que se irá complicando a medida que avance en sus pesquisas.
El verano de los juguetes muertos es el debut literario de Toni Hill, un licenciado en psicología que lleva diez años trabajando como traductor para Random House Mondadori. Entre sus referentes se encuentran Agatha Christie, P. D. James o Harlan Coben, entre otros. Apenas unos días después de publicar esta historia policíaca ya ha vendido sus derechos de traducción a las principales editoriales de Alemania, Francia, Grecia, Italia, Holanda, Finlandia y Polonia.
Título: El verano de los juguetes muertos
Autor: Toni Hill
Editorial: Debolsillo
Colección: Bestseller
Páginas: 400 páginas
Fecha de publicación: 01/07/2011
ISBN: 9788499891040
Es seguramente la dinastía de los Julio-Claudios, los primeros emperadores romanos, la que ha centrado el interés general del público, ya sea en su vertiente histórica, simbólica, literaria, o cinematográfica… convirtiéndose en la etapa de la historia del Imperio romano más tratada, analizada y reconstruida, de tal forma que, aunque no sepamos situarla cronológicamente en un marco temporal claro, conocemos no solo a sus integrantes, esto es, Julio César, Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, sino que podemos trazar, aunque sea de una forma borrosa, las líneas generales ya sea de su reinado o de su personalidad.
No obstante, la celebridad de los miembros de la dinastía Julio-Claudia ha supuesto, también, una “deuda histórica”, no solo a la fama de los primeros emperadores de la Roma imperial, sino a la imagen que de la Antigüedad ha llegado a nosotros, compuesta, gracias sobre todo a el influjo del cine, de grandeza, poder, lujo debilidad, tiranía, perversidad, vileza e inhumanidad, unas características que, de forma injusta, se han contagiado no tan solo al resto de los emperadores romanos (no olvidemos que, al menos oficialmente, se cuentan unos 53) sino también a toda una época, la romana, vista en la actualidad como un período donde el lujo, la codicia y la perversidad (regado, todo ello, como no, por un deseo sexual incontrolado materializado en las ya clásicas escenas de orgia y de bacanales) de los emperadores, dueños absolutos del imperio, se imponían al resto de la población que habitaba el territorio dominado por ellos, ya fueran estos senadores, caballeros, comerciantes, artesanos, hombres libres, campesinos o esclavos.
Pues bien, todo ello, o la mayoría, no es ni más ni menos que una representación tópica y estereotipada de una época que ni mucho menos se puede reducir a lo escrito anteriormente (y si no es así ¿dónde tendríamos que situar a los grandes emperadores como Trajano, Adriano, Marco Aurelio o Constantino?) sino que es una imagen creada, en gran medida, tras mil setecientos años de dominio cultural en Europa en manos de la Iglesia católica, institución que anatemizó el periodo romano como una etapa diabólica, perversa (y pagana) previa a la aparición y consolidación del credo cristiano en Europa. Todo ello fue popularizado, más tarde, por la literatura y el cine que, con la adaptación de diversas novelas históricas ambientadas en la época y la creación de guiones cinematográficos basados en los tópicos conocidos y esperados (y deseados) por el público (comprador de entradas) acabó por consolidar una visión subjetiva, parcial y simplista de una de las épocas más asombrosa y apasionante de la historia del hombre.
Pues bien, la editorial La esfera de los libros ha publicado Césares, de José Manuel Roldán, una de esas obras que son y han de servir de referencia para conocer un poco más profundamente y con mayor fundamento un período y unos personajes vilipendiados, en muchos casos, por la historia. Como decíamos y como su título advierte, Roldán realiza un recorrido por las vidas y los reinados de los primeros emperadores romanos, aquellos que pertenecieron a la dinastía Julio-Claudia. En su viaje, que al leerlo también será el nuestro, el autor se empeña en situar a cada uno de los emperadores reseñados en el lugar que le pertenece y en la época en la que vivieron. No pretende repetir todo aquello que ya se ha dicho de cada uno de los césares sino que, acompañado de las fuentes antiguas siempre que éstas hagan falta, de un amplio conocimiento de la temática, avalado por largos años de docencia universitaria e innumerables obras escritas (algunas de las cuales honra el que estas líneas escribe) y de una magistral y esplendida pluma, Roldán consigue acercarnos, un poco más, al periodo histórico y a las “personas” reales que configuraron y dieron forma a una época.
José Manuel Roldan
El autor aúna en la obra, como decía anteriormente, un dominio absoluto del período histórico y la voluntad de “acabar” con ciertas visiones del pasado. Y esto lo hace de una forma amena, rigurosa e impecable. Y con esto quiero decir que Césares no es solo una obra con la que vayan a gozar aquéllos que conocen y se interesan por la historia, sino que el estilo en el que está escrito el libro invita al lector a interesarse y a avanzar en la lectura. Son pocas las veces en las que el contenido y el contenedor tienen la misma categoría, sobre todo en libros de historia, escritos, no olvidemos, por historiadores, no por literatos. Pues este es uno de ellos, en los que la delicadeza y el rigor (y creo hablar sin exagerar) de la forma en la que el libro está escrito envuelve la belleza y fastuosidad de una época lejana ya de nosotros.
Así, pues, podremos descubrir la transformación política que sufrió Roma durante la última etapa de la República y que llevó, en los tiempos de Julio Cesar y de Augusto, a la creación del Imperio; podremos presenciar la evolución del mismo durante el reinado de Tiberio y el terror desatado en la capital por su mano derecha el prefecto del pretorio Sejano; conocer qué hay de cierto en la acusación de perversidad y crueldad achacada al viejo Tiberio; analizar en clave histórica el reinado de Calígula y Nerón, dos de los emperadores, sin duda, más famosos y que peor ha tratado la historia y seremos testigos, también, del gobierno del “cojo y tartamudo” Claudio o de las ávidas y codiciosas mujeres que influenciaron su vida y su reinado: Mesalina y Agripina.
¿Incendio Nerón Roma? ¿Fue la enfermedad la que trastornó al joven Calígula? ¿Cuáles fueron los motivos de Augusto para materializar la transformación de la República en un Imperio? ¿Cuál fue el legado de Julio César? ¿Participó Claudio en la conspiración que llevó a la muerte de su sobrino Calígula? ¿Fue Tiberio la mano que ordenó la muerte de Germánico, su presunto sucesor en el poder? Roldán nos responde a estas y otras preguntas introduciéndonos en los tejemanejes de una de las dinastías más famosas de la historia, no solo por su importancia política sino también por los supuestos excesos y abusos que, según las fuentes, llegaron a cometer. Y es a través del estudio y la reflexión sobre estas fuentes como José Manuel Roldán nos permite ser testigos “de primera” de un período de la historia importantísimo para entender la evolución del mundo occidental posterior. Una utilización de las obras de los autores antiguos que veremos plasmada en el texto allí cuando haga falta, sin evitar, claro está, la reflexión y la crítica de las mismas, necesaria para entender por qué fueron escritas y con qué objetivo, una práctica pertinente para lograr conocer mejor la época y los personajes históricos a los que hacen referencia.
Roldán consigue crear una imagen realista e histórica de la Roma imperial del momento (siglos I a.C. y I d.C.) y de la primera dinastía que gobernó sobre ella alejada, pues, de todos los tópicos y “errores” fundamentados que la cultura de masas y los media han creado y reproducido de ella. Toda una oportunidad no solo para intentar comprender una época maltratada por la propia historia y de viajar por un período histórico apasionante (y emocionante) sino de dejarse llevar por un texto y un estilo que pertenecen, sin duda, a uno de los historiadores más prolíficos que “campean” por tierras hispanas. Todo acompañado, al final de cada capítulo/reinado de una breve bibliografía actualizada que permitirá, a aquellos que así lo deseen, profundizar y dar un paso más en el conocimiento de uno de los capítulos más importantes de la historia de la humanidad, al menos de aquella que nació y que deriva del mundo en el que gobernaron los sucesores de Julio César y Augusto.
Título:Césares Autor: José Manuel Roldán
Editorial: La esfera de los libros
Precio: 29,00 € Páginas: 528 ISBN: 9788497347211 Fecha de publicación: 08/4/2008 Colección: Historia Divulgativa Formato: 16×24 Cartoné
———————————————————
Llega a la cartelera barcelonesa una nueva versión de Romeo y Julieta, la gran tragedia amorosa escrita por William Shakespeare readaptada, actualizada y situada en el ambiente más contemporáneo de las luchas de bandas de la calle de la mano de D’Block, The On Stage Company.
Este mes de julio se estrenan en Barcelona (quién sabe si por casualidad) dos revisiones escénicas del Romeo y Julieta de William Shakespeare. De ellas el espectáculo que nos interesa en esta reseña es la adaptación que de este clásico ha realizado la compañía D’Block, The On Stage Company, una revisión musical y coreografiada que traslada la trama de la obra desde finales del siglo XVI a principios del siglo XXI.
No voy a descubrir nada nuevo si digo que Romeo y Julieta debe de ser una de las piezas más revisada de la historia del teatro, pues hemos visto adaptaciones de ella en todos los media habidos y por haber, ya sean los más clásicos como los más modernos. D’Block, no ha sido menos y ha querido presentarnos su versión del hito shakesperiano que no ha constado tan solo, se lo aseguro, de la simple sustitución en su título de la “y” por un signo de “+”. Su adaptación recupera la obra en un siglo que parece que vive continuamente dirigiendo su mirada al pasado, alimentándose de aquello “ya hecho” para fundamentar lo “por hacer”.
Esta versión como decía traslada el drama amoroso ideado por Shakespeare a nuestro entorno, una ciudad, y a nuestro ámbito social, en donde las dos dinastías veronesas, los Montesco y los Capuleto, se transforman en dos bandas callejeras rivales, cuyo lenguaje vital no es otro que la danza urbana y la música. D’Block ha seguido los pasos, así, de West Side Story, la ya clásica adaptación realizada en Hollywood en el año 1961, dirigida por Robert Wise y Jerome Robbins, con música de Leonard Bernstein y letras de Stephen Sondheim. Aún así, podríamos decir, que el espectáculo presentado en el Teatre Gaudí es una adaptación de las dos obras, del original “inglés” y el original “americano”. En definitiva, como una suma, tal y como nos indica el signo “+” entre el Romeo y la Julieta del título.
Nos ahorraremos explicar aquí la trama, conocida casi universalmente por todos y, si les parece bien, analizaremos un poco la producción presentada por D’Block. Lo primero que nos puede sorprender es la juventud que irradia la obra, tanto en el estilo como evidentemente en la edad de los protagonistas/bailarines. Otro elemento que nos puede chocar es la inexistencia (o casi inexistencia) del texto en el espectáculo, que es sustituido por los pasos de danza urbana, los cuales dominan los miembros de la compañía. Y es ésta la gran apuesta de D’Block, la traslación de la historia de amor más famosa del mundo al ámbito de la danza urbana.
Entraremos pues en un espacio donde las palabras dejan paso al cuerpo y el pasado cede su preeminencia a lo moderno, a la actualidad. El baile y el movimiento de los cuerpos de los miembros de la compañía está acompañado, evidentemente, de música, entre la que el hip hop y los ritmos pop y disco dominan sin discusión (disculpen si mi conocimiento de estilos musicales no es todo lo actual que debería…). Son, pues, los pasos de baile y la electricidad escénica lo que se impone desde un buen principio. Y se impone de tal forma que las palabras no hacen falta.
D’Block ha sabido darle al clásico una nueva esencia y un nuevo aroma que acerca al público más joven, y a veces al más apartado de los escenarios, a una obra de teatro, y con un éxito notable, si nos basamos en el constante clamor del público y los repetidos aplausos que coronaban un número de baile tras otro.
De entre todos ellos destacan, a mi forma de ver (personal, claro está) tres momentos: El primero la escena de la fiesta en la que un escabullido y aturdido Romeo acude para enamorarse de Julieta; el duelo decisivo entre Montescos y Capuletos en el que se plasma toda la tensión y la rivalidad contenida en la obra y en la que participa todo el público asistente (todo un acierto, si señor!!) y finalmente el baile/noche de amor plasmado en el escenario entre Romeo (Cristian Jiménez) y Julieta (Aina Lanas) en la que esta última se nos presenta de una forma excesivamente sensual (y digo excesivamente de una forma muy positiva!!).
Sin embargo el acierto de la obra no reside tan solo en la actuación/baile de sus principales protagonistas sino en la suma del esfuerzo y el vigor “bailístico” de toda la compañía que incluye a Mario Jiménez, Kiko López, Elena Carvajal, Marc Costa, Susanna Ayllón, Susanna Garcés, Esther Camacho, Sara Yermak, Samuel Faye y Sandra Macià (creo que no me dejo a ninguno!!) y su representación en el escenario central del Teatre Gaudí, lo que hace de Romeo + Julieta un espectáculo musical integral con la tensión y la fuerza necesaria para merecerse, este caluroso mes de julio, un espacio en la cartelera barcelonesa.
Será cuestión, pues, de comprobar como le sienta a una historia escrita en el siglo XVI un envoltorio del siglo XXI. Y si, la obra de Shakespeare es tan vigente, hoy en día, para que una compañía joven catalana de danza urbana se arriesgue a adaptarla y darle ese toque personal y actual que nos ofrece D’Block, The On Stage Company. Aunque, y esto se lo aseguro, solo lo podrá comprobar yendo al teatro y reviviendo una tragedia que nos habla de la rivalidad, el odio, la intransigencia y el miedo a lo otro (y también del amor), algo que, por suerte o por desgracia, no ha dejado de acompañar al hombre hasta nuestro aventajado, orgulloso y postmoderno siglo XXI.
“Romeo + Julieta” se representa en el Teatre Gaudí Barcelona del 3 al 31 de julio de 2011.
Autor: William Shakespeare
Autor revisión y producción: D’Block, The On Stage Company
Coreografía y montaje musical: Diversos coreógrafos (D’Block, The On Stage Company)
Bailarines: Cristian Jiménez, Aina Lanas, Mario Jiménez, Kiko López, Elena Carvajal, Marc Costa, Susanna Ayllón, Susanna Garcés, Esther Camacho, Sara Yermak, Samuel Faye y Sandra Macià
Intérpretes musicales femeninas: Aisha Fay y Elena Carvajal
Voz Rap: Efrén González (Al Margen)
Escenografía: Jordi Montaño
Diseño de luces: Jordi Montaño
Horarios: de miércoles a sábado a las 21:00 horas y domingo a las 19:00 horas. Precio: 18 € Duración del espectáculo: 1 hora y 15 minutos
El próximo 8 de julio llega a las pantallas de nuestro país la película Amigos, una comedia que cuestiona qué estaríamos dispuestos a hacer para ganar una apuesta, incluso si por ello pondríamos en peligro una sólida amistad, en una obra codirigida por Marcos Cabotá y Borja Manso, y protagonizada por Ernesto Alterio, Diego Martín y Alberto Lozano.
Nacho, Santi, Diego y Víctor son amigos desde la niñez. Unidos por su carácter competitivo, pronto empezaron a realizar apuestas entre ellos, siempre con un riesgo que en ocasiones no tenían del todo controlado; así, tras un accidente provocado por Nacho, el resto del grupo terminó por distanciarse de él, abandonando ese absurdo juego.
Años después, tras la muerte de Nacho el grupo comprueba que el muchacho dejó una última apuesta para ellos: 17 millones de euros están en juego para quien consiga mayor audiencia en un programa de televisión. Una cantidad suficientemente golosa como para dejar escapar esa oportunidad. De esta manera, la competitividad existente entre ellos vuelve a aparecer, haciendo que los tres amigos protagonicen situaciones ridículas e inverosímiles que terminarán afectando la vida personal de cada uno de ellos.
Marcos Cabotá y Borja Manso, directores de esta comedia, han contado con la participación de un trío de actores experimentados en el género del humor como son Ernesto Alterio (El otro lado de la cama), Diego Martín (Días de fútbol) y Alberto Lozano (Mejor que nunca), acompañados de dos actrices menos habituales en este tipo de films como Goya Toledo (Las 13 rosas) y Manuela Velasco (REC y REC 2).
Amigos se estrenará en nuestros cines el 8 de julio de 2011.
Título: Amigos
Nacionalidad: España
Año: 2011
Director: Marcos Cabotá, Borja Manso
Guión: Borja Manso, Borja Cobeaga
Intérpretes: Ernesto Alterio, Diego Martín, Alberto Lozano, Goya Toledo, Manuela Velasco
Llega al espacio escénico de la Biblioteca de Catalunya la adaptación teatral de Luces de Bohemia de Valle-Inclán, realizada por la compañía La Perla 29 y dirigida por Oriol Broggi, un repaso a la vida literaria y a la sociedad española de principios del siglo xx.
Max Estrella, el escritor, artista, quizás un payaso que vive al margen del sistema, se pasea por Madrid en un itinerario que pasa por cafés, tabernas y prisiones y que es, de hecho, un cruel repaso a la vida literaria y a la sociedad española de principios del siglo xx. La decadencia de un país y sus ciudadanos son los protagonistas de la obra, donde Valle-Inclán proyecta su ácida mirada a través de los ojos de un miserable poeta que, en su ceguera, es el único que logra ver con claridad más allá de la uniformidad que lo rodea.
Valle-Incánescribió Luces de bohemia desde una actitud crítica radical respecto a la España oficial de su tiempo, siendo muy consciente que el sistema político de la restauración estaba agotado y que por un lado iban los políticos y por otro la realidad social. Denunció los excesos del sistema, a través de la sátira. Y la obra realmente fue más allá, explicando una manera de entender la cultura española y al mismo tiempo proponiendo una visión muy trágica de la existencia. Entre la sátira y la elegía grotesca encontramos el recorrido completo del Esperpento. Max Estrella encarna al artista bohemio del cambio de siglo anterior, para pasar revista al fracaso de sus ideas y a sus contradicciones, con un cierto tono elegíaco…Valle-Inclán tiene la habilidad de sintetizar elementos diversos y concretos, a la vez que puede plantear grandes preguntas.
Es así como Luces de bohemia es un repaso de la actualidad política y social española, y una profunda reflexión sobre la cultura española y, a la vez, sobre la existencia.
“Yo estoy arrepentido de haber cultivado tanto tiempo la literatura por la literatura, el arte por el arte. Por eso dedico ahora mis esfuerzos a una literatura especial que llamo de los Esperpentos. Actualmente en la vida ya no se observan más que eso: esperpentos.” R. De Valle- Inclán.
“Luces de Bohemia” se representa en el espacio escénico de la Biblioteca de Catalunya del 22 de junio al 24 de julio de 2011.
REESTRENO: La obra se repone en el espacio escénico de la Biblioteca de Catalunya del 20 de septiembre al 2 de diciembre de 2012.
Autor: Ramón María del Valle-Inclán
Dirección: Oriol Broggi
Intérpretes: Lluís Soler, Xavier Boada, Màrcia Cisteró, Manel Dueso, Camilo García, Marissa Josa, Jordi Martínez y Jacob Torres
Espacio: Oriol Broggi y Sebastià Brossa
Iluminación: Pep Barcons
Vestuario: Berta Riera
Sonido: Jordi Agut
Técnico: Guillem Gelabert
Producción: La Perla 29 con la colaboración del Grec 2011 Festival Barcelona.
Horarios: de martes a sábado a las 20:30 horas y los domingos a las 18:30 horas. Precio: 22 €. Idioma: castellano. Duración de la obra: 120 minutos.