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Marc Crehuet, autor y director de El Rei Borni: “Gracias al tuerto los demás pueden abrir los ojos”

Sale acelerado de un plató a ritmo de “Pop Ràpid” (serie sobre modernos de manual de la que es director y guionista y cuya segunda temporada emite actualmente Televisió de Catalunya). No contento con eso, se trae a rastras a sus actores para servir a un monarca tuerto, contradictorio y desternillante. ¡Larga vida a Marc!

ImageLa búsqueda de Marc

 ¿Quién es el Rey Tuerto de esta función y quiénes los ciegos?

El “Rey Tuerto” es Ignasi, un manifestante que pierde un ojo a causa de una bola de goma y que se reencuentra casualmente con el agente antidisturbios que le disparó.
A raíz de su accidente, este “Rey” provoca que los demás reflexionen y duden. Gracias a ser tuerto el resto de personajes puede abrir los ojos.

 Sientas a cenar juntos a un “mosso d’esquadra” tirador y a un activista herido. ¿Serán capaces de comer en la misma mesa?

Al principio no saben quién es quién. En un momento dado, la verdad sale a la luz. Digamos que la comida no les sienta muy bien.

 ¿Cuál es el tono de este espectáculo?

La obra empieza siendo una comedia costumbrista pero se va oscureciendo y agriando hasta convertirse en una comedia negra. También tiene un aspecto crudo que remite al western por el enfrentamiento entre los dos protagonistas masculinos.

 ¿Qué te llevó a concebir “El Rei Borni”?

Empecé a escribir esta historia a partir de un suceso que me impactó especialmente: el caso de un chico italiano a quien le ocurrió lo mismo. Pensar en ello me provocó una serie de preguntas. Escribiendo me surgieron más. Quería saber cómo era una persona que se dedica a esta violencia institucional, que puede causar accidentes como este y que aquí son tristemente familiares.

 ¿Qué tal ha resultado la experiencia de parirlo?

Pues muy difícil porque yo nunca me había enfrentado a un componente social de esta índole. Además me resultaba algo muy cercano puesto que la obra se refiere a hechos ocurridos en la ciudad en la que vivo. Tenía miedo al abordar el tema. Estoy acostumbrado a la comedia y tenía claro que quería moverme dentro de ese género pero no quería obviar el aspecto dramático y social de la historia, así que tuve que encontrar un fino equilibrio para poder integrar todos estos aspectos.

¿Cómo fue el proceso de dramaturgia?

Empecé a escribir la obra un poco desde la indignación. Quería decir muchas cosas y la primera versión quedó demasiado discursiva. Conforme la iba escribiendo, descubrí que no se podían decir las cosas de una manera tan clara y por eso fui apostando cada vez más por el humor y los gags. He intentado mantener el equilibrio entre lo serio, lo trascendente y lo cómico huyendo del riesgo de frivolizar. A pesar de todo, el hecho de haber escrito esa primera versión es lo que hace que la obra esté cargada de ideas y no se quede solo en un conjunto de situaciones cómicas.

 Los personajes son ambiguos y, por consiguiente, ricos.

Sus claroscuros se van descubriendo a medida que avanza la obra. Te van llevando a sitios distintos con sus diferentes puntos de vista sobre la misma cuestión. Te hacen reír y también pensar.

 También aparece en “El Rei Borni” un político omnipresente.

Ese personaje me gusta especialmente porque abre una segunda línea narrativa, de carácter conceptual, paralela a la principal, que tiene un cariz más realista. Son como dos obras de teatro en una. Me pareció interesante que las dos historias se fusionaran después en una.

¿Se llevaría bien ese político con el resto de personajes si tuvieran que convivir?

Lo dudo porque pertenecen a mundos opuestos. A pesar de todo, nuestro político vive un proceso de humanización: empieza con un discurso frío, distante y abstracto y evoluciona hasta el punto de que quizás podría llegar a entender a otro ser humano. El político representa un discurso desgastado de los medios de comunicación y de muchas instituciones, que pierde sentido cuando hay problemas como los actuales.

 Hablas de la frustración y el descontento que siente la gente. ¿Cuáles son los que sientes tú como creador?

Escribir sirve para entender las cosas. Pensé que llegaría a alguna conclusión. Como autor, me siento satisfecho del resultado. Pero como individuo se me plantearon muchos interrogantes y no he conseguido averiguar las respuestas. Es difícil acercarse a la verdad en estos temas.

 ¿Salvas a alguna de tus criaturas al final de la función?

Yo creo que se salvan todos. No condeno del todo a ninguno. O condeno a cada uno, que viene a ser lo mismo: Todos somos personas y todos tenemos nuestros motivos para actuar, por muy absurdo que pueda parecernos.

Eres autor y director de esta propuesta escénica. ¿Cómo consigues que no se entrometa uno en la esfera del otro?

Hitchcock decía que “hay que rodar en contra del guión y montar en contra del rodaje”. Si no, te aburres trabajando. Aunque el texto (que es el resultado de un trabajo de varios meses) constituye la estructura férrea de la puesta en escena y previo a los ensayos, con los actores me gusta después probar, escucharles, incorporar los gags que se les ocurran.

Estrenasteis en la diminuta Sala Flyhard. Después de haber pasado por Madrid, volvéis a Barcelona y pasáis fugazmente por la flamante Sala Barts.

En el Barts estrenamos escenografía, que responde a algo de lo que habla la obra: el “valor de la austeridad”. Con poco presupuesto, los escenógrafos Pablo Sánchez y Manu Pagès han construido el esqueleto de la casa en la que transcurre la acción. A pesar de las grandes dimensiones de la Barts, hemos intentado mantener la atmósfera creada en la Flyhard para que el público tenga la sensación de hallarse en el escenario. Como espectador, me parece interesantísimo el poder estar tan cerca de la ficción. Si en el cine se busca atraer a más espectadores con el efecto “3D”, no hay nada más parecido a ello que una sala de teatro de pequeño o mediano formato, donde puedes casi tocar a los actores.

¿Cómo acaba este “Rey”?

El desenlace es potente, permite varias lecturas. Pero prefiero no seguir hablando de él porque es uno de los grandes momentos de la obra. Muchos espectadores nos han dicho que les ha parecido muy impactante.

¿Quién no debería ver “El Rei Borni”?

Esta obra la vio un chico a quien habían reventado un ojo en una manifestación, que vino acompañado de su madre y nos felicitó: Se había sentido muy identificado con el personaje central y se divirtió mucho. ¡Excepto en aquellos momentos en que el actor que interpreta al “mosso d’esquadra” adoptaba una actitud desafiante! Me gustaría saber qué opinan los que están al otro lado. No creo que hubiera ningún problema a menos que vinieran cuarenta de golpe…

 por Juan Marea

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Miki Esparbé, Betsy Túrnez, Alain Hernández y Ruth Llopis en la Corte

“El Rei Borni” se representa hasta el jueves 12 de septiembre
http://www.barts.cat/ca/e-120/EL-REI-BORNI

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Un programa per a tothom: Òpera en texans, de Ramon Gener

Aquesta tardor, Televisió de Catalunya s’ha proposat apropar el món de l’òpera, sovint elitista, a tota mena de públic amb el programa Òpera en texans, un espai de tan sols mitja hora de duració amb què pretén fer-nos un petit tast de les obres més significatives de la història, explicant-nos els secrets de cadascuna d’elles per, així, despertar en nosaltres l’interès per l’anomenat bel canto.

Per aconseguir el seu objectiu, Televisió de Catalunya ha confiat el projecte al baríton i pianista Ramon Gener, i, des del primer instant, Gener, home amb una poderosa ànima divulgativa, demostra que la seva elecció ha estat la més adient, ja que destaca per la passió i la simpatia que hi posa en cada moment, en cada explicació.

Ramon Gener

L’estrena del programa va esdevenir el passat 2 d’octubre, i es podrà seguir cada diumenge dins de l’esplèndida programació cultural del Canal 33, a partir de les 22.30 hores. L’encert d’aquest primer capítol va ser escollir una de les òperes més conegudes per tothom, entesos i profans, per, d’aquesta manera, aconseguir no espantar ningú des del primer dia: Carmen, de Georges Bizet, segurament l’òpera francesa de més èxit, un espectacle que va viure la seva primera representació el 3 de març de 1875, una història on la protagonista és una autèntica femme fatal, una dona provocativa que esdevé la perdició de tots els homes que tenen la desgràcia de creuar-se en el seu camí.

El programa dedicat a Carmen va començar, fugint de qualsevol mena de vergonya, plantant un piano a la mateixa Plaça de Catalunya de Barcelona, on el mateix Ramon Gener, envoltat de curiosos de tot tipus –el públic potencial de l’espai, ja que per gaudir d’aquest estil musical no hi ha cap límit d’edat–, comença a tocar melodies que, qui més qui menys, tothom ha escoltat alguna vegada, demostrant que en el nostre imaginari tenim més cançons d’òpera de les que creiem. A partir d’aquest moment, Gener es guanya el públic amb les seves anècdotes i la seva facilitat a l’hora de comunicar, fent que l’escena recordi una excursió amb el mestre envoltat d’alumnes embadalits.

Tot seguit, el programa ens mostra fragments de l’òpera interpretats per tres mezzosopranos diferents; d’aquesta manera, aquells que no coneixem gaire d’aquest món podrem descobrir el talent de les cantants Anna Caterina Antonacci, Béatrice Uria Monzon i Elina Garanca, intèrprets, totes elles, que en algun moment de la seva carrera han defensat amb encert el fogós personatge de Carmen.

El programa cuida fins al més petit dels detalls; així, per explicar-nos perquè ens fascina tant un personatge com la protagonista d’aquesta òpera, a estones cruel amb els seus pretendents, Òpera en texans es reuneix amb un especialista de la parella en el millor lloc possible: l’hotel 1898, antiga seu de la companyia de cigars, un lloc similar al que Carmen, cigarrera de professió, acudia a treballar.

Finalment, aquest capítol acaba amb algunes anècdotes sobre les primeres representacions de l’òpera, amb imatges intercalades de la versió que Calixto Bieito va presentar al Liceu; d’aquesta manera, sabrem que la primera protagonista, en una de les escenes, va tenir una premonició: la mort de Georges Bizet. Aquella mateixa nit, el 2 de juny de 1875, moria Bizet, sense haver pogut gaudir de la fama que Carmen acabaria tenint.

L’emoció amb què Ramon Gener parla d’òpera, l’interès vers un estil musical poc conegut pel gran públic, despullat aquí de qualsevol cotilla i mostrat de forma informal, i l’originalitat a l’hora de presentar algunes versions per part de cantants d’altres disciplines (en el primer capítol, Maika Makovski va fer una magnífica interpretació d’un dels temes de Carmen) avalen Òpera en texans, una producció de Televisió de Catalunya i Brutal Media dirigida per Xavier Morral que esdevindrà una de les sorpreses més agradables de la temporada televisiva, a més de ser un fantàstic manual d’instruccions per poder entendre l’òpera. Per aquest motiu, després del programa dedicat a la tràgica història de Carmen, Gener i els seus analitzaran Don Giovanni, Il trovatore, Parsifal, El barber de Sevilla Turandot, entre d’altres espectacles.

 

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Escrit per: Robert Martínez Colomé