Crítica teatral: CONCHA (Yo lo que quiero es bailar), en el teatro Goya.


La megafonía del teatro anuncia el inminente inicio de la función. El murmullo de los espectadores asistentes disminuye, los nervios se acrecientan… Se ilumina el escenario, la música comienza… y al poco tiempo, una figura aparece, una silueta que va delimitando unas formas femeninas, una textura experimentada y un dominio de la interpretación construido tras muchos años de ejercicio… Es Concha Velasco y el espectáculo es Concha (Yo lo que quiero es bailar), una obra que recorre la vida y la obra interpretativa de una de las figuras más conocidas y populares del cine y del teatro español.

Podríamos decir que el espectáculo que el teatro Goya estrenó el pasado 15 de octubre es algo así como un monólogo, cocido y enriquecido con recuerdos, con experiencias, con música en directo, pero sobre todo con la constancia y el trabajo de una actriz con más de 50 años de carrera profesional.

Concha, permítanme que la llame así, como si fuera de la familia, ya que la dinámica del espectáculo nos acerca a la Concha Velasco de verdad, a la mujer que ha interpretado a todo un sinfín de mujeres, nos narra, de viva voz, su vida, sus primeros pasos en el mundo del espectáculo a través de su pasión por el baile que la llevaría, debido a su especial atractivo y simpatía, a introducirse en el teatro y más tarde en el cine.

De la mano de Concha recordaremos sus primeras andanzas profesionales, pero también su desarrollo y aprendizaje vital, y seremos conscientes de la mujer que estuvo y está detrás de personajes como la chica de la Cruz Roja, la joven Susana de La Verbena de la Paloma, la Dolly Levi de Hello Dolly, o de Teresa de Jesús.

Para ello Concha no necesita nada más que un escenario y un patio de butacas. Todo lo demás parece excesivo, parece sobrante. Solo precisa de la ligazón que la ha mantenido unida con su público desde su debut. Es descriptivo de todo esto que les digo la apariencia del patio de butacas: los cabellos teñidos de blanco son los que destacan sobre los respaldos de las butacas. Y no solo eso, solo hace falta observar el trato y el vínculo que Concha establece con el público que la ha ido a ver. La Velasco solo necesita un foco de luz y una silla elevada donde sentarse de tanto en tanto. Y una historia, o mejor dicho, la historia de su vida. Solo ella, sin artilugios, sin un vestuario despampanante, sin efectos de luz deslumbrantes, tan solo ella y los recuerdos de una vida dedicada a la interpretación.

Bueno, esto no es del todo cierto. La Velasco no está totalmente sola. Un cuarteto de músicos (Xavier Mestres, Tomàs Alcaide, Roger Conesa y Xavi Sánchez) la acompaña durante las interpretaciones musicales que jalonan el espectáculo. Porque como usted ya sabe, la de La Velasco también es una carrera musical. Y son dos de estos momentos los que voy a escoger para profundizar un poco más en la obra: el primero la interpretación del tema central del Hello Dolly!!, obra musical que Concha interpretó en el teatro en el año 2001, y que aúna la magia de Broadway y el aroma de la gran Barbra Streisand con la veteranía y el savoir-faire de La Velasco; y el segundo, la interpretación que la actriz realiza al final de la actuación de su famosa Chica ye-ye, todo un ejemplo de la energía y el vigor que Concha Velasco sigue manteniendo a sus …ejem…ejem... años de edad.

Como les decía, éste es un espectáculo 100% Concha Velasco, y una biografía teatral con la que la actriz premia a un público fiel y entusiasmado. Por que no todo son nuevas tecnologías; por que no todo son nuevos lenguajes escénicos; por que no todo es innovación y diseño, el espectáculo que nos presenta Concha Velasco, dirigido por Josep Maria Pou, vale mucho la pena, sobre todo si usted vio crecer vital y profesionalmente a una mujer por la que parece que no pasan los años, aunque si que parece que pase la experiencia, el dominio y el control de la interpretación sobre el escenario.

Si todavía no ha visto CONCHA (Yo lo que quiero es bailar) aún tiene la posibilidad, hasta el 5 de febrero, de disfrutar de algunos retazos de la vida y de la obra de la actriz, y de un poco de la forma de hacer y de vivir el teatro de “antes”. No lo dude, aunque la oferta teatral es amplia, una oportunidad como ésta no se tiene cada día, aunque bien mirado, desde el mes de octubre si que la tiene cada noche en el Teatro Goya.


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CONCHA (Yo lo que quiero es bailar)” se representa en el Teatre Goya del 15 de octubre de 2011 al 5 de febrero de 2012.

Dirección y dramaturgia: Josep Maria Pou
Texto: Juan Carlos Rubio (Sobre biografía y relato oral de Concha Velasco)
Intérprete: Concha Velasco
Dirección musical y arreglos: Xavier Mestres
Piano y vocal: Xavier Mestres
Violín, teclado y vocal: Tomàs Alcaide
Saxo, batería y vocal: Roger Conesa
Contrabajo y vocal: Xavi Sánchez
Colaboración especial: Salvador Vidal (Voz en off)
Escenografía y diseño de video: Eugenio Szwarcer
Iluminación: Juanjo Beloqui
Sonido: Jordi Ballbé
Vestuario: Nina Pawlowsky
Producción: Focus

Horarios: Miércoles a las 20:00 horas; jueves a las 17:00 y a las 20:00 horas; viernes a las 20:00 horas; sábados a las 17:30 y a las 20:30 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: miércoles y jueves, 25 €; viernes, sábado, domingos y festivos, 30 €.
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Nova exposició: Penélopes, a la Casa Amèrica Catalunya

 

Quan ja no hi ha esperança per tenir un present favorable al país de naixement, l’única solució és buscar un futur millor fora d’aquestes fronteres. Així molts homes prenen la decisió de fer les maletes i iniciar una aventura que els permeti enviar diners a la família que s’ha quedat al lloc d’origen. El fotògraf Héctor Mediavilla va voler documentar aquest fenomen, i es va centrar en Mèxic, on molts homes deixen les seves dones per començar una nova vida en un altre país; d’aquesta experiència –dos anys en convivència amb les famílies que esperen, pacientment, el retorn del pare–, i amb la intenció de donar veu a les dones abandonades, neix Penélopes, l’exposició que es pot veure a la Casa Amèrica Catalunya des del passat 17 de gener.

Fotografia d'Héctor Mediavilla

Per què estudiar el cas de Mèxic? Es calcula que cada any són més de 800.000 homes els que decideixen abandonar el seu país –per anar majoritàriament a EUA, on els anomenaran norteños– i buscar una feina amb què mantenir la família, que es queda al seu lloc d’origen; un 60 % d’aquests emigrants no torna mai, i altres només ho fan en moments puntuals; així aquest fenomen provoca la fragmentació de la família sense remei.

Héctor Mediavilla agafa el mite grec de Penélope –la dona que va esperar vint anys el retorn del seu espòs, Ulisses– per titular aquesta exposició; Penélopes parla d’aquelles dones que, abandonades a la seva sort amb els seus fills, es veuen obligades a lluitar contra les adversitats per treballar, portar la casa i educar elles soles les seves criatures, i tot això en una societat patriarcal que no els facilita gens la feina. Mediavilla retrata, amb gran sensibilitat, la solitud d’aquestes heroïnes mexicanes, de diferents edats i condicions, unides per l’esperança que el marit retorni algun dia.

L’exposició consta de 40 fotografies i quatre pantalles de vídeo que mostren els testimonis de les protagonistes, a més d’un espai obert a la participació de tots aquells que un dia van arribar a Catalunya des de la seva terra per intentar trobar un futur millor, una instal·lació que, sota el lema Qui has deixat enrere?, proposa als visitants a deixar-hi una foto que respongui a aquesta pregunta i que els responsables de la Casa Amèrica Catalunya en faran una còpia per a integrar-les a l’exposició.

L’exposició es podrà veure a la Casa Amèrica Catalunya fins al 3 de maig, de dilluns a divendres, de 10:00 hores a 14:00 hores i de 17:00 hores a 20:00 hores, amb entrada gratuïta.

Més informació: www.americat.cat
                               www.penelopesmexicanas.org
                               www.hectormediavilla.com