Macbeth es una de las obras Ā«de referenciaĀ» de Shakespeare y, por extensión, del teatro universal. Una circunstancia que ha motivado la realización de una gran variedad de versiones de la pieza a las mĆ”s diversas circunstancias y contextos sociales, polĆticos e históricos.
Macbeth nos habla sobre la ambición, sobre los instintos humanos que subyacen a cualquier tipo de cultura, de aquellos que por esta razón nos hacen humanos y, por ello, se convierte en un clÔsico, en una obra vÔlida en cualquier tiempo, ya sea el mÔs vetusto de los pasados como el mÔs flamante de los futuros. Y Rigola acondiciona la obra a la situación en la que vivimos, en la que la ambición de unos pocos ha llevado, como en el argumento de la obra, a la destrucción y a la muerte, ya sea de personas, de formas de pensar o de sistemas de organización.
Por desgracia, los elementos mĆ”s mitigados por los efectos de la adaptación de Rigola han sido el interpretativo y el argumentativo. El resultado es una obra difĆcil de seguir e incluso de entender, si es la primera vez que el espectador se enfrenta al texto. La suma de escritos, propios y nuevos, y la interpretación estĆ”tica o descontextualizada de los actores en diversos momentos de la representación, buscada por el director, hace que el seguimiento de la obra sea difĆcil. Rigola juega incluso con los formatos, ya sea a la hora de declamar el texto como en el estilo de la representación. De allĆ nace la dualidad de escenografĆas que diferencia el primer y el segundo acto, invadiendo este Ćŗltimo de un blanco irreal y fantasmagórico que envuelve los cuerpos desnudos de sus principales protagonistas, que se embadurnan de la sangre, propia y ajena, que han provocado o provocarĆ” su ambición.
Rigola, deja algo de lado el hecho de que el teatro, tal como se concibe en la actualidad, es un producto cultural y comercial y que ha de llegar al pĆŗblico de una forma asequible, ya que si no la creación artĆstica puede llegar a morir prematuramente sin haber alcanzado sus objetivos, ya sea por parte de los autores o por parte de los destinatarios o consumidores. La versión del Macbeth de Rigola es una obra de complicada digestión que fuerza al espectador a masticarla concienzudamente y a realizar una ardua deglución teatral.
A partir del 19 de mayo el Mercat de les Flors nos ofrece una programación clÔsica con la representación del espectÔculo Degustación de Titus Andrónicus, de la Fura dels Baus, una adaptación furera de la obra de William Shakespeare.