Crítica teatral: Planeta ESO, en el Versus Teatre.


¿Cuál es la situación de la educación en Cataluña? ¿Cómo aprenden los jóvenes catalanes? ¿Qué es lo que les mueve, lo que les interesa? El Versus Teatre estrenó a finales del mes de agosto Planeta ESO, una obra que  pretende realizar un retrato de la situación educativa y generacional de los institutos catalanes basada en la obra del mismo título publicada en la editorial Plaza & Janés en el año 2003.

Como ya sabemos el teatro desde hace tiempo ha dejado de ser tan solo un lugar donde asistir a la representación de clásicos teatrales o hilarantes comedias de enredo y ha pasado a convertirse, cada vez más, en un espacio y una herramienta de análisis y crítica de la sociedad, la política y la economía actuales (o por lo menos actuales en el momento del estreno de la obra). Planeta ESO incorpora, sin embargo, ingredientes de diferentes géneros de teatro para presentarnos lo que pretende ser un retrato robot de la comunidad educativa y de la población estudiantil catalana.

Un retrato robot que nos hacen llegar Assumpció Ortet y Meritxell Ané dirigidas por Joan Gallart en clave de comedia, a veces crítica y a veces indulgente, de una de las problemáticas que más caracterizan no tan solo a los estudiantes catalanes sino también al modelo de sociedad que intentamos legar al futuro.

Como ya sabemos el trabajo de los profesores de secundaria es uno de los más arriesgados y agotadores que existen en la actualidad. Los profesores no solo tienen la obligación de formar a los alumnos en las diferentes ramas del conocimiento humano sino que, además, y como si esto fuera poco, han de luchar por asentar en las mentes semi-huecas de manadas de jóvenes desinteresados en cuestiones que no tengan relación con los éxitos televisivos, musicales, del mundo del videojuego y de la telefonía móvil, unos mínimos asientos éticos de comportamiento en unas edades que todos sabemos que son difíciles debido a la magra capacidad de atención de unos chicos y chicas que tienden a pensar más en sus necesidades e intereses personales inmediatos, al tiempo que descubren nuevas aplicaciones corporales (si es que no se han descubierto antes) que hacen que los miembros del sexo contrario comiencen a generar un gran interés que no se abandonará nunca.

Pues bien, y perdonen esta larga digresión que no sé a lo que venía, de todo esto trata Planeta ESO a través del “duólogo” interpretado por Ortet y Ané, que nos hará conocer de primera mano y sonreírnos con los comportamientos de los jóvenes estudiantes y con los analíticos e irónicos comentarios de dos supuestas profesionales de la educación.

La capacidad de expresión de los alumnos materializada en sus respuestas a algunas de las preguntas “de examen”; el descubrimiento de las artes y las gracias de sus cuerpos en plena ebullición hormonal descontrolada; la relación que se establece entre los propios estudiantes y entre ellos y sus profesores macerada, claro está, por un sentido del humor apto para todos los públicos; las con-vivencias en los viajes de fin de curso… A todo esto se suma el incomprendido papel de los padres, copartícipes en la educación de los jóvenes, al menos en sus vertientes más “comportamentales” que, en la mayoría de los casos o bien sobrestiman las capacidades de sus hijos (y por lo tanto subestiman el papel del profesor) o interfieren negativamente en una educación sana y de futuro para sus retoños.

Como les decía, todo esto es lo que veremos en Planeta ESO presentado en un menú de comedia soft, con dos ingredientes básicos: Assumpció Ortet y Meritxell Ané, las dos únicas actrices de la obra, que tanto interpretan a las profesoras (de ESO) que nos narran sus tragicómicas anécdotas profesionales, o dan voz a los inexpertos y atormentados alumnos ante los que se abre una vida de infinitas posibilidades y riesgos.

Planeta ESO pretende, así, ser una fiel adaptación del libro del que toma su nombre y un ejercicio de humor estudiantil, que se basa en la interpretación de las dos protagonistas femeninas. La representación opta, sin embargo, por una versión soft y esponjosa del tema que deja de banda los pespuntes más dramáticos de la actual situación educativa catalana (y española por extensión), aspirando a ser un producto digerible por el amplio público, objetivo que consigue como demuestra la prórroga del espectáculo en el escenario del Versus Teatre hasta el próximo 6 de noviembre.

Así, pues, ya saben, si quieren pasar un buen rato conociendo de primera mano o simplemente recordando aquellas anécdotas que todos, de una forma u otra, hemos vivido en nuestra etapa estudiantil, no deben de dejar escapar Planeta ESO, un ejercicio teatral en clave de humor que nos habla de la educación, de nuestros hijos, de los padres y de una sociedad que, en medio de una gran crisis económica, política y social no sabe que hacer casi con nada y menos con la educación pública universal, una de las claves de un futuro prometedor.

Planeta ESO” se representa en el Versus Teatre del 26 de agosto al 6 de noviembre de 2011.

Autores: Empar Fernández y Judit Pujadó
Dirección: Joan Gallart
Reparto: Assumpció Ortet y Meritxell Ané
Compañía: AGM Produccions

Horarios: de jueves a sábado a las 19:00 horas y domingos a las 18:00 horas.de dijous a dissabte a les 19:00 hores i diumenge a les 18:00 hores.
Precio: 16 €
Idioma: catalán
Duració de la obra: 1 hora.
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Novedad editorial: Una novela francesa, de Frédéric Beigbeder

Un escritor con talento puede transformar un dramático suceso personal en una magnífica novela. El francés Frédéric Beigbeder ya demostró su ingenio años atrás con 13,99 euros, una obra que le granjeó el reconocimiento del gran público, y ahora ha aprovechado una situación comprometida que vivió en 2008 para su nuevo libro, Una novela francesa, un relato en el que repasa su historia personal y la de su familia, a la vez que reflexiona sobre los últimos cuarenta años de la Historia de Francia.

Frédéric Beigbeder

El punto de partida de Una novela francesa es el 28 de enero de 2008, cuando Beigbeder era detenido por consumir cocaína en la vía pública, y pasaba a estar cuarenta y ocho horas en detención preventiva, una situación que contrastaba con la que viviría días después su hermano, el empresario Charles Beigbeder, cuando sería condecorado con la medalla de la Legión de Honor. En las horas que pasó en su celda, y que ahora plasma en este libro, Frédéric se entretuvo en recordar su infancia, la historia de sus dos familias –los Chasteigner, aristócratas, y los Beigbeder, burgueses venidos a menos–, rememoró la traumática experiencia que para él supuso el divorcio de sus padres,… En las páginas de Una novela francesa, el autor transita de la melancolía por aquellos días de infancia y juventud al drama de su detención, además de realizar feroces críticas a las dependencias penitenciarias de París, mostrar su indignación por el trato recibido en comisaría y efectuar una defensa acérrima del consumo de drogas.

Desenfadada e insolente, Una novela francesa no es sólo un retrato personal del autor y su familia, también es un interesante recorrido sentimental por la Historia de su país en las cuatro últimas décadas, un repaso tan honesto como visceral que Frédéric Beigbeder adereza con el humor y la ironía que le caracteriza, y que Michel Houellebecq se ha encargado de prologar.

Título: Una novela francesa
Autor: Frédéric Beigbeder
Editorial: Anagrama (en catalán, Amsterdam LLibres)
Colección: Panorama de narrativas
Páginas: 224 páginas
Fecha de publicación: Septiembre 2011
ISBN: 9788433975690
Precio: 18,50 €