Crítica literaria: El verano de los juguetes muertos, de Toni Hill

Recuerden este nombre: Héctor Salgado. Recuérdenlo porque dará que hablar en los próximos años. Seguro. Este inspector de los Mossos d’Esquadra es el protagonista de la última novela policíaca ambientada en las calles de Barcelona, El verano de los juguetes muertos, el debut en la literatura de ficción de Toni Hill, una historia misteriosa y fascinante a partes iguales que enganchará al lector desde la primera página por su ritmo ágil, sus constantes intrigas y su estructura sencilla.

El inspector Héctor Salgado no está viviendo su mejor momento: superados los cuarenta, y tras haber usado una violencia excesiva en su último caso, se encuentra suspendido de empleo, apartado del día a día de comisaría, y con la obligación de acudir al psicólogo (¡él, que es argentino, acudiendo al psicólogo!), quien deberá dilucidar si está o no en condiciones para regresar a sus funciones habituales. Además, y por si su delicada situación profesional fuera poco para él, en lo personal no está mucho mejor: su mujer le ha dejado, y la comunicación con su hijo adolescente es cada día más complicada. Así, y para mantenerlo entretenido, su jefe le propone una investigación extraoficial: la de un joven de buena familia que, según parece, se suicidó al saltar desde la buhardilla de su casa. Un caso simple, aparentemente, cuya investigación avanzará en paralelo con la del caso que le ha apartado de la comisaría, dos investigaciones que, poco a poco, se irán complicando, en un verano sofocante en la ciudad Condal.

Uno de los secretos que hacen de El verano de los juguetes muertos una extraordinaria novela negra es la diversidad de temáticas que ofrece en su texto y que evitan cualquier indicio de aburrimiento: a lo largo de sus más de 350 páginas se dan cita personajes de clase alta y reputación inmaculada (y con la pretensión que así continúe), adolescentes que coquetean con el lado salvaje de la vida, camellos de poca monta, curanderos africanos expertos en magia negra, víctimas del tráfico de mujeres, policías desorientados, mujeres de fuerte personalidad y con las ideas claras, …, todo ello bajo la estricta perspectiva que dan dos investigaciones policiales que intentan aclarar unas muertes, presentes y pasadas, sin aparente explicación, y con la sospecha que se cierne sobre varios personajes, conjeturas de las que ni siquiera la policía podrá salvarse.

El autor consigue crear una historia muy de nuestro tiempo, podríamos considerarla una actualización de la novela negra clásica, repleta de aquellos referentes propios del siglo XXI y que han cambiado las costumbres de buena parte de la población: los protagonistas se comunican por sms y se mueven con desenvoltura a través del mundo cibernético (ya sean chats, intercambio de e-mails o redes sociales), el blog que uno de los personajes escribía, a modo de moderno diario, contiene la clave de uno de los misterios, la utilización de comprometedores lápices de memoria (USB), …

Otra de las singularidades de esta historia son sus protagonistas principales: por un lado, Héctor Salgado, el inspector argentino al que se encarga la investigación principal, es un personaje totalmente alejado del tópico que hemos conocido en la novela negra clásica (aunque los cigarrillos le emparentan con la imagen literaria de la mayoría de ellos), aquéllos que eran habituales de bares a los que se asomaban para indagar; éste no busca consuelo en el alcohol, tan sólo toma algún mojito, y encuentra en el jogging la única terapia para dejar de lado las obsesiones que le atormentan. Además, es un personaje algo frágil, su actitud segura se tambalea tras ser suspendido de empleo, mientras comprueba que su pasado, que creía olvidado, regresa a sus pensamientos en el peor momento. Todas estas características hacen de éste un interesante personaje al que no debemos perder de vista en sus futuros casos (que los habrá).

Por otro lado, Salgado tendrá una acompañante atípica en un mundo como ése: su ayudante será una agente mujer, Leire Castro, un personaje moderno y de ideas muy claras, una talentosa mossa d’esquadra sin asomo de la imagen de mujer débil y asustadiza que antaño solían aparecer en estas historias; tiene carácter, y es ella la que elige sus relaciones con los hombres, tomadas a modo de pasatiempo, ora con uno, ora con otro, sin ataduras ni relaciones de más de una noche, y a la que una inesperada noticia hará replantear su modo de vida.

Finalmente, no podemos dejar de mencionar otro de los personajes imprescindibles en esta novela, Barcelona, una ciudad marcada por la dualidad que representan sus calles, y que son refugio de dos estamentos sociales opuestos: por un lado, la zona alta, lujos que enmascaran dramas, pesadillas de la gente adinerada; por otro lado, la otra Barcelona, la de barrios como Gràcia y el Poblenou en contacto con el mar, lejos del lujo de la ampulosa Bonanova.

Toni Hill

Con su debut literario, Toni Hill, traductor de autores tan diversos como Jonathan Safran Foer, David Sedaris o Glenway Wescott, demuestra haber aprendido cómo crear una auténtico bestseller, ya que firma una novela muy cercana a ese tipo de obras, estructurada en cinco capítulos (correspondientes a los cinco días a lo largo de los cuales transcurren las investigaciones de los dos casos principales, de miércoles a domingo), cada uno de ellos subdivididos en pequeños subcapítulos para ofrecer una lectura fácil y rápida, permitiéndole introducir, al final de cada uno, pequeñas intrigas (realmente, Hill no deja nada al azar) que provoquen al lector de tal forma que no pueda evitar continuar leyendo.

El lector habitual de este tipo de novela buscará paralelismos con los grandes nombres de este país, como Montalbán o González Ledesma, autores que encontraron en las calles de Barcelona el escenario ideal para desarrollar sus tramas. Si uno busca, quizás encuentre ciertas similitudes, pero seguramente son más bien discretos homenajes de Hill que otra cosa (por ejemplo, si bien el refugio de Salgado son las películas clásicas, como La ventana indiscreta, Los pájaros o Vértigo, filmes que colecciona con pasión, esta afición encuentra su correspondencia en la lectura tanto para Carvalho como para Méndez), ya que el estilo del autor es más cercano al de la novela negra anglosajona, teniendo como referentes a grandes autores como Agatha Christie o P. D. James.

En definitiva, Toni Hill acierta con su debut en la ficción, una moderna novela de intriga que, más que leerse, se devora en apenas unas horas, un relato que apunta maneras para convertirse en uno de los grandes triunfadores de este verano (y de los siguientes meses), y cuyo desenlace final dejará al lector con la sangre helada; así que, si la literatura policíaca es su pasión, no lo dude ni un instante: El verano de los juguetes muertos es actualmente la mejor opción.

Título: El verano de los juguetes muertos
Autor: Toni Hill
Editorial: Debolsillo
Colección: Bestseller
Fecha de publicación: Julio 2011
Páginas: 363
ISBN: 9788499891040

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Escrito por: Robert Martínez Colomé

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2 pensamientos en “Crítica literaria: El verano de los juguetes muertos, de Toni Hill”

  1. Por otra parte, durante la verbena de San Juan un joven de la alta sociedad barcelonesa se suicida. Marc Castells es hijo de un rico empresario y político y no tenía motivos aparentes para suicidarse. ¿O quizás le ayudaron a caer por la ventana? Sus mejores amigos, Gina Martí y Aleix Rovira pasaron con él la verbena. ¿Han contado realmente todo lo que saben?

    Dos casos que se solapan, un buen puñado de sospechosos demasiado educados, demasiado correctos y demasiado preocupados por las apariencias … Muchos secretos escondidos y tres policías que se esforzarán al máximo para sacar la verdad a la luz. ¿Qué más se puede pedir?

    ¡Muy buena novela! El año pasado todo el mundo hablaba muy bien de esta primera novela del autor barcelonés Toni Hill. Y por fin he podido leerla (¡o mejor dicho devorarla!). El argumento está muy bien, hay muchos sospechosos con motivos y el final es sorprendente. Seguro que voy a leer la continuación (Los buenos suicidas) porque me he quedado con ganas de saber cómo continúa la historia.

    ¡No os la perdáis! Creo que es esta una muy buena candidata a viajar dentro de la maleta con vosotros estas vacaciones. ¡No os arrepentiréis!

    Un beso

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