Crítica literaria: El asombroso viaje de Pomponio Flato, de Eduardo Mendoza.


Aunque no sea una novedad literaria, pues la última obra que ha salido al mercado de Eduardo Mendoza es Riña de gatos. Madrid, 1936, siempre es agradable leer y reseñar una novela de este autor. Y más si cabe si está ambientada en la Antigüedad Clásica y presentada con una trama de novela negra, como es el caso de El asombroso viaje de Pomponio Flato, publicada por la editorial Seix Barral en el año 2008.

Mendoza se ha dejado ir esta vez y nos presenta una pequeña y divertida aventura detectivesca. La historia se sitúa en el Oriente romano, más concretamente en la provincia de Judea, por allá en el cambio de era, donde llega Pomponio Flato, hombre perteneciente al orden ecuestre, persiguiendo el conocimiento o lo que es lo mismo, una fuente de agua natural que se dice que otorga el saber a aquel que de ella bebe. Pues bien, sus ansias de alcanzar tal estado le lleva a beber agua de una extraña corriente que lo único que le provocará serán diarrea y una potente y obstinada flatulencia. En este estado y ayudado por viajeros, comerciantes y soldados romanos Flato llegará a Nazaret donde conocerá a Jesús, hijo de José y María (para el que no los sepa, el futuro Jesucristo). El joven Jesús solicitará ayuda a Pomponio como investigador ya que su padre ha sido acusado de la muerte de Epulón, un rico prohombre de la localidad, de cuyo asesinato es muy posible que no sea el hacedor. Flato aplicará todas sus artes y mañas en la resolución del caso para defender al pobre José y a su familia, llamados a jugar un papel imprescindible en la historia de la humanidad (aunque ésto él no lo sepa).

Mendoza ha decidido jugar y divertirse con la redacción de El asombroso viaje de Pomponio Flato, una aventura que se podría clasificar para todos los públicos. La novela breve (tan solo 192 páginas) nos descubre un aspecto de la historia sagrada desde un punto de vista un poco más pícaro y desentendido que el presente en la Biblia. Mendoza nos presenta brevemente a los protagonistas de su novela y da inicio a la investigación criminal ipso facto. Y la mayoría de los personajes y/o culpables son, en algunos casos, más que conocidos: Como ya sabemos Jesús y su familia, el sumo sacerdote de la población, la familia de Epulón, el tribuno Apio Pulcro, encargado de mantener la paz en la región, un mendigo llamado Lázaro (del cual no sabremos si guarda algún parentesco con el Lázaro resucitado de la Biblia)…

La novela está plagada de pequeños y grandes chistes como la actitud y personalidad del joven Jesús, las referencias a su nacimiento en Belén y la desaparición de la familia de Nazaret durante varios años, las comentarios sobre la “verdadera paternidad” de Jesús, la personalidad de los personajes romanos, entre ellos el interesado Apio Claudio y Quadrato el soldado simplón portador del estandarte, y sobre todo, las artes o “malas artes” de Pomponio a la hora de investigar el asesinato de Epulón.

Mendoza nos brinda una visión socarrona y desmitificada no tan solo de la historia sagrada sino también de la historia misma. En El asombroso viaje de Pomponio Flato no veremos las figuras estáticas y extáticas de las que nos habla la Biblia. Tampoco encontraremos héroes entre los romanos o grandes personalidades políticas sino más bien a personas realistas, es decir, más reales que los protagonistas de las grandes epopeyas a las que estamos acostumbrados tanto en la pantalla de cine como en las páginas de muchas otras novelas. Podríamos decir que El asombroso viaje de Pomponio Flato nos acerca más a la vida cotidiana de las personas normales que vivieron en época romana en la región de Judea, si es que a Jesús lo podemos considerar una persona “normal”.

Además la historia se desarrolla con una trama de novela negra en la que tendremos que averiguar quien es el asesino de Epulón. Avanzaremos, pues, en la investigación de la mano de Pomponio y de Jesús a través de un sinfín de aventuras, mentiras, despropósitos y meteduras de pata hasta llegar al desenlace de la obra, la cual, como si fuera una de las historias de Agatha Christie, se resolverá tras la reunión de todos los posibles culpables. Es aquí, sin embargo, donde la trama se muestra más fallida ya que la resolución final parece más un relato de fantasía que el perteneciente a un relato de “investigación criminal histórica”. Es, pues, aquí donde se ven las ganas de jugar de Mendoza.

El asombroso viaje de Pomponio Flato es pues un divertimento donde asistiremos a un importante episodio de la historia, aunque solo sea a sus prolegómenos, y donde seguiremos a un detective “amateur” en su investigación criminal. Y todo esto lo haremos de una forma divertida y entretenida, acercándonos un poco más a los personajes del día a día que, aunque pocas veces son los protagonistas de los films y de las novelas, poblaron también los retablos de la historia, ya sea civil o religiosa.

Título: El asombroso viaje de Pomponio Flato
Autor: Eduardo Mendoza
Editorial: Seix Barral
Nº páginas: 192 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de publicación: marzo de 2008
Precio: 16,50 €

Web editorial: http://www.planetadelibros.com/el-asombroso-viaje-de-pomponio-flato-libro-13277.html

Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

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