Crítica teatro: ‘La morta’ de Pompeu Crehuet, en la Sala Beckett

Bueno, vamos avanzando en esa Nueva Normalidad que, evidentemente, también afecta a las artes escénicas. Si la semana pasada os hablamos de The Scarlet Letter programado en el Lliure en el marco del Festival Grec, hoy lo hacemos de ‘La morta’ de Pompeu Crehuet en la Sala Beckett, espacio que retomó el pasado 1 de julio las representaciones de esta obra estrenada en marzo y suspendida poco después debido a la crisis provocada por el COVID-19.

Marc Crehuet, dramaturgo en plena crisis creativa después del éxito de su obra El rei borni, recibe la visita del espectro de su bisabuelo, Pompeu Crehuet, que también era dramaturgo. Pompeu le pide que dirija su obra más exitosa para que la gente lo reconozca, por fin, como un autor canónico de las letras catalanas. Marc intenta esquivar la propuesta, pero la determinación de su bisabuelo es muy fuerte y se verá obligado a luchar para levantar una obra de principios del siglo pasado que parece no interesar a nadie, bajo la supervisión constante del fantasma de su bisabuelo”.

La Beckett nos ofrece una tragicomedia que trata sobre el teatro y de aquellos que se dedican al teatro, en este caso un dramaturgo en horas bajas, que no consigue retomar el camino del éxito, hecho este que le vincula con la carrera de su bisabuelo, que no superó nunca el éxito de su primera obra de teatro.

La morta de Pompeu Crehuet

La obra se organiza, pues, en diferentes tiempos en los que se nos relata el día a día del dramaturgo Marc Crehuet y su crisis profesional y familiar. Por otra parte la representación incluye la puesta en escena de diversas escenas de La morta de Pompeu Crehuet, personaje no ficticio, que conste, lo que nos permite contemplar una obra de teatro catalán de principios del siglo XX.

El resultado de todo ello es una obra algo confusa en el relato que no acaba de exprimir toda su potencialidad, que la tiene. Y si no piensen: dramaturgo en crisis, fantasma de un antepasado desorientado y con ganas de revancha y un juego constante entre dramaturgia y metadramaturgia. El espectáculo se basa en una buena idea que enlaza con la historia familiar de los Crehuet, aunque no acaba de explotar la comicidad de las situaciones y de las actuaciones. En lo que respecta a las interpretaciones, tenemos a tres “bombas” cómicas, Xavier Bertran, Francesc Ferrer y Betsy Túrnez que no acaban de coger el tono humorístico que reclama la obra. Algo entendible debido al parón que ha sufrido la obra y las situaciones que todos hemos vivido, pero que le roba intensidad cómica a la representación.

Por otra parte destacamos la escenografía digital de la obra, un campo este que ofrece unas posibilidades espectaculares, tal y como podemos contemplar en la representación de la obra. Todo un acierto en la puesta de escena que permite a la obra jugar con el tiempo de representación y con los personajes y meter al espectador en la trama de una forma inesperada.

‘La morta’ de Pompeu Crehuet es una propuesta que aunque no alcanza el ritmo y la intensidad necesaria, se convierte en una opción fresca y en una comedia, algo trágica por momentos, que nos alegrará los calurosos días de julio. Una cierta recuperación de la normalidad que vale la pena.

Y recuerden, llegada y salida escalonada, gel hidroalcohólico y mascarilla en el interior de la sala. Algo que no debemos olvidar…

‘La morta’ de Pompeu Crehuet se representa en la Sala Beckett del 1 al 26 de julio de 2020.

Autoría y dirección: Marc Crehuet
Reparto: Anna Bertran, Xavier Bertran, Francesc Ferrer y Betsy Túrnez
Con la colaboración especial de: Laura Fernández y Eric Crehuet
Escenografía: Sebastià Brosa
Iluminación: David Bofarull (aai)
Caracterización: Mercè Sánchez
Audiovisuales: Francesc Isern
Producción: Sala Beckett

Horarios: de miércoles a sábado a las 20:30 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: 15€
Duración: 1 hora y 30 minutos
Idioma: catalán y castellano
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Jorge Pisa