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CrĆ­tica teatro: IfigĆØnia, en el Teatre Lliure

Sí, de nuevo un clÔsico y en esta ocasión un clÔsico griego. Y ¿qué es lo que tienen los clÔsicos que nos permiten, al representarlos sobre un escenario, reflexionar sobre nuestro mundo actual? ¿Qué sabiduría reside en ellos para hacerlos imperecederos? ¿Qué los hace tan fundamentales para que el Teatre Lliure programe una nueva versión de Ifigènia de Eurípides, dirigida en esta ocasión por Alícia Gorina e interpretada por Pere Arquillué, Emma Vilarasau y Albert Pérez?

«A partir de las piezas Ifigenia en Áulide e Ifigenia entre los tauros de Eurípides, Alícia Gorina lanza una mirada humanista, crítica e irónica a esta figura mítica entre el orden y la rebelión, y al valor sagrado del sacrificio en la tragedia clÔsica».

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La Ifigènia de Alícia Gorina pretende hacernos reflexionar sobre la violencia, en este caso sobre la violencia ejercida contra las mujeres, en un contexto, el actual, en el que vemos, por desgracia, sus trÔgicos efectos cada día en las noticias. La obra nos plantea, en la mano de Eurípides, el dilema que provoca en la familia de Agamenón de Micenas, el líder de la campaña militar de los griegos contra Troya, el sacrificio que la diosa Artemis exige de su hija Ifigenia para permitir que zarpe la flota aquea. ¿Qué ha de hacer un padre, qué ha de hacer un rey si el futuro de su reino e incluso su vida y la de los miembros de su familia, depende de la muerte de su propia hija? ¿Qué decisión es la correcta? ¿CuÔl es la decisión mÔs humana?

Para recrear el momento Gorina ha reunido dos obras de Eurípides, Ifigenia en Áulide e Ifigenia entre los tauros con la que nos narra dos etapas clave de la tragedia. En una primera parte, mÔs teatralmente estructurada, se nos presenta la clave del problema, las consecuencias que provoca en la familia de Agamenón la funesta exigencia de la diosa Artemis. En la segunda parte de la representación, mucho mÔs onírica, seremos testigos de las trÔgicas consecuencias que provoca la decisión de Agamenón que afectarÔn a las vidas de los integrantes de su familia, a Clitemnestra, Ifigenia, Orestes y a él mismo.

Gorina pretende, asĆ­, meditar, como decĆ­a antes, sobre la violencia ejercida contra las mujeres y sus fatales consecuencias para la persona, la familia y para la sociedad en sĆ­, incapaz de eliminar una lacra que envilece los cimientos mismos de la colectividad en la que vivimos.

Aunque el objetivo es lícito y necesario, la estrategia escénica no siempre es la mÔs acertada. Gorina ha optado por un escenario vacío que nos muestra la arena de la playa donde estÔ varada la flota y el ejército aqueo, sin proveer al espectador de elementos escénicos con los que delimitar la acción que se representa. Esta, sin embargo, nos serÔ indicada por un coro de cinco jóvenes, que recrean, acertadamente, las formas del teatro griego clÔsico. Y si bien la primera parte de la representación, el debate sobre el sacrifico de Ifigenia, se plantea de forma comprensible, aunque con algo de falta de ritmo, la segunda parte de la obra avanza de una forma aturdida, en la que la duplicidad de personajes interpretados por los mismos actores y la falta de elementos de acompañamiento escénico, pueden dificultar el seguimiento de la trama por parte del público. Por el contrario el esfuerzo interpretativo del reparto con Arquillué, sobre todo, y Vilarasau a la cabeza, consiguen impactar al espectador con imÔgenes y secuencias que pueden llegan a helar la sangre.

La Ifigènia de Gorina es una propuesta que no deja indiferente por la temÔtica que toca, por el formato escénico escogido, por la presencia de un coro que nos retrotrae a la antigua Grecia y por las actuaciones del reparto principal (y del coro) y que nos permite examinar desde los cimientos de nuestra propia esencia cultural un problema que, de una forma u otra, nos afecta a todas y a todos.

«Ifigènia» se representa en el Teatre Lliure (Montjuïc) del 24 de abril al 2 de junio de 2024.

Adaptación: Albert Arribas
Dirección: Alícia Gorina
Reparto: Pere Arquillué, Emma Vilarasau, Pau Vinyals, Marta Ossó,
Albert Pérez, Cèlia Castellano, Daniela Fumadó, Júlia Genís, Laura Roig y Neus Soler
Espacio escƩnico: Sƭlvia Delagneau y Josep Iglesias
Vestuario: Adriana Parra
Caracterización: Júlia Ramírez
Iluminación: Raimon Rius
Música original y espacio sonoro: Arnau Vallvé
Producción: Teatre Lliure

Horarios: de martes a sƔbado a las 19.00 horas;
domingos a las 18.00 horas
ā— 28/05 no hay función
Duración: 2 horas y 10 minutos
Idioma: catalƔn
ā— SobretĆ­tulos en castellano e inglĆ©s todos los sĆ”bados a partir del 04/05 (visibilidad a partir de la fila 8)
Precio: 11 – 32€
NOTA CULTURALIA: 7,5


Jorge Pisa

ā€œQuietud salvatgeā€ en el CĆ­rcol MaldĆ : Con las manos en los bolsillos

Pensemos ahora y durante el tiempo que nos va a llevar leer estos pƔrrafos en una mujer cuyas manos no responden a su voluntad. Ella, lejos de desesperarse, acabarƔ maniatada a un futuro no por anticipado menos castrador.

Conocer a esa criatura y dejarnos embelesar con sus juegos de manos nos llevarĆ” al experimento de Pau Vinyals, Pol López y JĆŗlia Barceló, los miembros de la Companyia SolitĆ ria, sobre la disección de Marta, el personaje femenino central de la tragedia catalana canónica ā€œTerra Baixaā€ de ƀngel GuimerĆ .

ā€œQuietud salvatgeā€ persigue, ademĆ”s, dotar a la protagonista de una dimensión pretendidamente contemporĆ”nea. Seguramente por ello, Aleix AguilĆ  adapta el texto original acercando a la heroĆ­na (a veces con imprudencia temeraria, como cuando se declara ā€œculĆ©ā€ convencida, o imita a la Julie Andrews mĆ”s campestre) a un pĆŗblico que quizĆ”s no la conociera lo bastante (lo dudo: GuimerĆ  la apuntaló con firmeza hace ya mĆ”s de cien aƱos) y, en su empeƱo, la operación acaba siendo mĆ”s pedagógica que teatral.

Pero como no hay mal que por bien no venga (y mĆ”s aĆŗn en el caso presente, que detalla el ā€œvĆ­a crucisā€ de una vĆ­ctima ā€œprotegida por el demonio para no caer en manos de Diosā€), en medio de tanta explicación gratuita conocemos a una actriz magnĆ­fica, capaz (y voraz) de pasar de pajarillo asustado (su recibimiento al entrar en la sala) a halcón rabioso (su intento de fuga del espacio escĆ©nico o su propósito de movilizarnos para la revolución social), que suplica que alguien le ayude a alcanzar las altas cumbres porque ella es incapaz de alzar el vuelo por sĆ­ misma. La misma JĆŗlia Barceló se transforma en ave sin mĆ”s ayuda que su expresividad mesurada, su elegancia escĆ©nica y una voz dulce que contrasta con la amargura subyacente en su personaje.

Ā”LĆ”stima que el hermoso escenario de Mariona Signes (un mar de maravillosos y crujientes hidratos de carbono fulgurantemente iluminados), el desenfadado acompaƱamiento musical (animoso y ameno Vidal Soler) y un puƱado de agudas reflexiones dramatĆŗrgicas tengan que limitarse, junto a la clase de JĆŗlia, a una sesión de ā€œmitin-cabaretā€ que da vueltas y vueltas a lo que viajaba rĆ”pidamente en la obra originaria!

Por Juan Marea

ā€œQuietud salvatgeā€ se representó en el CĆ­rcol MaldĆ  de Barcelona del 22 de octubre al 2 de noviembre.
http://circolmalda.cat/quietud-salvatge/

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