Crítica: Milenio, El fin del mundo y el origen del cristianismo, Tom Holland, ed. Planeta.

39752_1_Milenio(1)Es curioso, al menos para mí, el tipo de obra y el tipo de escritor que voy a reseñar en esta ocasión: un autor de libros de historia comerciales, dos conceptos, las más de las veces contrapuestos en el mundo editorial. Tom Holland se nos presenta como un joven autor tanto de novela como de obras académicas con repercusión en las ventas (no me atrevo a utilizar la palabra bestseller) que tanto escribe sobre la República romana, como sobre el enfrentamiento entre persas y griegos o, como en el caso que nos toca ahora, sobre la configuración del mundo medieval.

Holland lleva a cabo, pues, en Milenio un análisis del mundo medieval desde los últimos siglos del Imperio romano hasta el siglo XI, haciendo especial hincapié en las centurias que inmediatamente precedieron y siguieron al cambio de milenio cristiano, o lo que es lo mismo, al año 1000. Aunque no es solamente el fluir de los acontecimientos históricos lo que interesa a Holland, sino también la perspectiva cristiana sobre la constitución y el paso del tiempo, y más concretamente, las interpretaciones apocalípticas que muchos cristianos de la época poseían sobre la llegada del fin del mundo y la segunda llegada de Jesucristo.

Milenio es, por otra parte, un libro que podríamos considerar de prosa histórica, que no de novela histórica, esto es, es una obra que no posee la dureza ni la firmeza de una monografía histórica al uso, pero que al mismo tiempo no está constituida por el relato  de las aventuras novelísticas creadas a partir de sucesos y/o personajes históricos. Milenio es una obra que pretende explicar la historia, en este caso centrándose en el mundo medieval, pero de una forma amena, como si intentara narrártela, y por lo tanto presentándola, en parte, de forma subjetiva, un efecto típico de los “contadores de cuentos” y por lo tanto con un estilo más cercano al lector pero a la vez más parcial, más narrativo.

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Tom Holland

Es una lectura, además, de segundo nivel, es decir, que no es la mejor apuesta para aquél que no conoce el periodo, sino que es recomendable iniciar la lectura del libro con una base de conocimiento mínima, que permita al lector recorrer sus páginas bien afianzado y sin perderse en el trayecto.

Milenio se configura así, como una obra que no se circunscribe tan solo al relato de los hechos históricos, que podemos hallar en multitud de otros libros, sino que lo que verdaderamente le interesa es la interacción entre la historia y la religión, o mejor dicho, de la historia y la cavilación teológica de pensadores y teólogos cristianos, y a veces también de las interpretaciones de reyes y soberanos respecto del fin de los tiempos, y como la reflexión sobre el tema, que se originó ya en época antigua tras la crucifixión y pasión de Jesucristo, fue evolucionando y adaptándose a lo largo del tiempo, al comprobarse de manera fehaciente el hecho de que el regreso de Cristo a la Tierra, del que informaban las Sagradas Escrituras, no se producía. De ahí que junto a los acontecimientos históricos Holland nos presente la reflexión teológica que diversos pensadores cristianos llevaron a cabo sobre el tema, elemento este que singulariza la obra. De ahí la mezcolanza de personajes históricos que encontramos en las páginas de Milenio, y que incluyen a reyes, nobles, emperadores y figuras estrictamente religiosas, entre ellas los papas, dos facetas de la vida pública, además, forzosamente unidas en época medieval y enfrentadas muchas veces por su voluntad de ejercer la mayor de las influencias sobre las almas y las vidas de los súbditos cristianos.

En su esfuerzo “narrativo-descriptivo” Holland nos guía a través de los diversos estados cristianos existentes en la Europa medieval, interesándose también en la historia política de los diferentes reinos y de sus reyes aunque dejando en un lado más secundario la historia menuda, aquella que afectaba más directamente y en el día a día a la mayoría de la población europea. Su amplio foco de interés recorre estados como Inglaterra, Italia, Roma, el Imperio bizantino, el mundo escandinavo e incluso las Españas, tanto la musulmana, que vivió en el periodo que abarca la obra una etapa de apogeo político, económico y cultural, como la cristiana, aunque se centra principalmente en la historia y en los soberanos de los dos estados descendientes del Imperio carolingio, esto es, Francia y el Sacro Imperio Romano Germánico, el corazón vivo de la Europa cristiana y medieval.

Milenio posee, además, un extenso aparato de notas y de índices (80 páginas) que incluyen una cronología, notas, bibliografía, índice onomástico y de materias y otro de mapas, en un ejercicio de divulgación muy propio de un autor acostumbrado a las adaptaciones históricas y a acercar a aquéllos interesados el patrimonio histórico proveniente del pasado. Un esfuerzo en este caso ingente que se salda con una extensión algo dilatada, pero que gustará a aquellos que pretendan profundizar más en una época y en una forma de ver el mundo de la que, sin duda alguna, proviene nuestra manera de entender, de valorar y de juzgar la diversidad de culturas y realidades que existen en la actualidad en el planeta.

Título: Milenio, El fin del mundo y el origen del cristianismo
Autor: Tom Holland
Editorial: Planeta
Colección: (Fuera de colección)
Fecha de publicación: 09/03/2010
Número de páginas: 548
ISBN: 978-84-08-09164-6
Formato: 15 x 23 cm.
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

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