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Grup BalaƱƔ reestrena Ben-hur y otros clƔsicos del cine en tres ciclos para hacer frente a las restricciones de la pandemia

La pandemia de covid-19 sigue provocando estragos en el mundo de la cultura, de ahí que la actividad, en este caso la exhibición cinematogrÔfica, esté explorando nuevas estratégias de negocio en un momento en el que los estrenos no llegan y al público le cuesta ir al cine. No por otra en el 2020 el cine en España cayó un 72% en taquilla y ha perdido un total de 446 millones de euros.

De ahí que el grupo BalañÔ, para esquivar las consecuencias económicas de esta dramÔtica situación, ha decidido programar tres nuevos ciclos de reestreno para mantener la oferta y la actividad en algunas de sus salas en Barcelona.

En el primero ciclo titulado Top Oscars, cada viernes de febrero y marzo se reestrenarÔn películas oscarizadas, en versión original con subtítulos, que tendrÔn una sesión diaria en los cines Arenes, Balmes, Bosque y Glòries. Para este ciclo se han selecionado las siguientes películas:

• La La Land, (29 de enero)
• ParĆ”sitos (5 de febrero)
• El golpe (12 de febrero)
• Bohemian Rhapsody (19 de febrero)
• Jocker (26 de febrero)
• La Lista de Schindler (5 de marzo)
• Gladiator (12 de marzo)
• Ha nacido una estrella (19 de marzo)
• Ben-Hur (26 de marzo)

ET

En el segundo ciclo titulado Top 80′s/90′s, se podrĆ”n ver clĆ”sicos de los aƱos 80 y 90, cada sĆ”bado, en una Ćŗnica sesión. En los cines Arenes y Glòries se programan versiones dobladas mientras que en los Balmes y Bosque se verĆ”n en versión original con subtĆ­tulos. La propuesta la componen:

• E.T. (el 6 de febrero)
• Los Goonies (13 de febrero)
• Jurassic Park (20 de febrero)
• Gremlins (27 de febrero)
• La princesa prometida (6 de marzo)
• Batman (13 de marzo)
• La historia interminable (20 de marzo)

Interstellar

El tercer ciclo se titula Top Nolan y se centra en el director Chistopher Nolan. Los viernes y los domingos, en los cines Arenes, Balmes, Bosque y Glòries se programan en versión original subtitulada las películas:

• Origen (29 y 31 de enero)
• El Caballero Oscuro, la leyenda renace (5 y 7 de febrero)
• Interstellar (12 y 14 de febrero)
• Dunkerque (19 y 21 de febrero)
• Tenet (26 y 28 de febrero)

A partir del lunes 1 de febrero el Grupo BalaƱƔ cerrarƔ temporalmente los cines Aribau y Gran SarriƔ mientras que las demƔs salas abrirƔn en CataluƱa de miƩrcoles a domingo.

Una lejana y nostÔlgica sesión de cine de verano

Ahora que estoy de semi-vacaciones en una urbanización de montaña, me ha venido a la memoria, yendo a comprar el pan a primera hora de la mañana, un recuerdo del pasado. Este no es otro que el disfruté, cuando era niño, de la que creo que ha sido la única sesión de cine de verano a la que he asistido nunca.

Os sitĆŗo en el tiempo y en el espacio. Una urbanización de montaƱa a mediados de los aƱos 80. Mi familia poseĆ­a (y posee) una torre en ella. Cada aƱo la familia abandonaba la gran ciudad y nos Ć­bamos allĆ­ de vacaciones, con todo lo que ello suponĆ­a en la venerada y ya saldada Ć©poca analógica, esto es, una urbanización bastante grande, que no disponĆ­a de calles asfaltadas y mucho menos de iluminación nocturna, hecho este que hacĆ­a que el adjetivo ā€œde montaƱaā€ estuviera muy presente. Para completar la descripción os indicarĆ© que las basuras se recogĆ­an con un tractor que recorrĆ­a las diversas calles de la urbanización varias veces a la semana.

No disponíamos de teléfono, al menos en nuestra casa, así que cuando llegÔbamos a la cabaña (nombre con el llamÔbamos a nuestra segunda residencia) quedÔbamos totalmente incomunicados, a veces durante mÔs de un mes (algo impensable en la actualidad digital). Si necesitÔbamos llamar por teléfono, las soluciones eran las disponibles por aquellos entonces: pedírselo a algún vecino que sí tuviera teléfono (que no eran muchos); ir al bar-restaurante (que disponía de uno público) o ir a la cabina de teléfono (cuando estas aún tenían una función que realizar en nuestra sociedad). No hace falta indicar que los móviles e internet no existían.

Los chavales acostumbrĆ”bamos a entretenernos con las actividades mĆ”s ā€œmolonasā€ de aquella Ć©poca tan arcaica: jugar a la pelota (en cualquiera de sus variantes); jugar en la calle (a cualquier cosa que se nos ocurriese), ir a la piscina o pasar el rato mĆ”s o menos distraĆ­dos con los amigos y amigas de la calle.

cinedeverano
Pero un aƱo, aunque no recuerdo cuando fue exactamente, el restaurante de la urbanización, situado junto a un pequeƱo estanqueĀ artificial en el que habĆ­a peces y patos (me confirma mi madre que actualmente en el lago aĆŗn los hay) programó un ā€œcine de veranoā€ para los mĆ”s peques. No recuerdo del todo las pelĆ­culas que se programaron durante aquel verano, ni si se programó mĆ”s de una, y no tengo muy claro si la actividad se realizó en el marco de las fiestas de verano de la urbanización. De lo que sĆ­ que os puedo decir algo es de las condiciones de la ā€œactividadā€: no pensĆ©is que la sesión se hacĆ­a en una sala de cine que, claro estĆ”, la urbanización no poseĆ­a, sino en una de las salas del restaurante, en la cual, entre mesas, se sentaban el pĆŗblico asistente. Mi memoria, lastrada ya por el paso del tiempo, no me permite recordar el nĆŗmero de espectadores asistentes. Lo que sĆ­ que recuerdo es que fueron pocos y todos niƱos. Y la pantalla, una simple televisión de tamaƱo grande pero tampoco tanto.

La película que pude ver aquel año fue E.T. el extraterrestre. Como veis todo un peliculón. Os podéis imaginar que la actividad no tenía, me imagino, ninguna licencia y que los derechos de emisión, celosamente enumerados al inicio del video (porque la copia que vimos era evidentemente de video, ya que en aquel entonces no existía otra tecnología disponible), eran ninguneados por el organizador, como acostumbraba a pasar en otros Ômbitos de exhibición pública.

Pues bien, esa fue la primera ocasión en la que vi la pelĆ­cula, me imagino que en una Ć©poca muy cercana a su estreno. E.T. no es un film que me apasione demasiado, a pesar de ser una cinta que mezclaba aventuras infantiles y ciencia-ficción al viejo estilo que Spielberg tan bien dominaba, de ser uno de los grandes clĆ”sicos de los 80 y de haber sido, si no me equivoco, la pelĆ­cula mĆ”s taquillera durante dĆ©cadas. Me imagino que una de las razones de no haberle sabido encontrar el quĆ© a la pelĆ­cula fueron las condiciones en las que se desarrolló el visionado: en una pantalla de televisión, en la sala de un restaurante de urbanización y rodeado de algunos niƱos de mi edad, no demasiados, y con las persianas bajadas para crear ese ambiente ā€œde cineā€.

Pues bien, hoy en dĆ­a ya no queda mucho de todo lo que os he contado, y lo que queda se ha transformado y mucho. AsĆ­ de primeras, la urbanización tiene ya las calles asfaltadas y alumbrado pĆŗblico. Por lo que respecta a los telĆ©fonos, no hace falta que os diga que cada uno posee el suyo móvil, si no mĆ”s. Tanto es asĆ­, que la cabina de telĆ©fono pĆŗblica ha desaparecido y no creo que ninguno de los bares/restaurantes de la urbanización tenga telĆ©fono pĆŗblico. La piscina ha sido transformada en un parque infantil, inaugurado hace poco, y si no me equivoco el restaurante que programó el ā€œcine de veranoā€ lo llevan en la actualidad unos chinos, algo muy propio de los tiempos en los que vivimos.

AĆŗn asĆ­, la urbanización mantiene un cierto aspecto ā€œvintageā€ de la Ć©poca en la que de niƱo disfrutaba allĆ­ de las vacaciones estivales, aunque las nuevas viviendas rompan, aquĆ­ y allĆ”, ese espejismo oldie. Los que no se desvanecerĆ”n nunca son los recuerdos infantiles (y no tanto) que se amasaron en ella y el hecho de que un verano pude asistir al estreno en el ā€œcine de veranoā€ programado en el restaurante de la urbanización, de uno de los clĆ”sicos del cine de los 80, una experiencia evocadora y casi mĆ”gica que no creo que pueda sustituir ninguno de los dispositivos móviles de que disponemos hoy en dĆ­a, y mucho menos ninguna de las distracciones que estos proporcionan, por muchas quedadas de Pokemon Go que se organicen.
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Jorge Pisa