Crítica teatral: Bona Gent, en el Teatre Goya.

640x360_bona_gent.v1363694186Si les he de ser sincero, la etiqueta de “bona gent” es, seguramente, una de las que más se utiliza en el habla cotidiana y sobre todo en estos momentos de desgarrada crisis social y económica en los cuales esa “buena gente” está sufriendo los golpes más crueles al respecto.

Seguramente por esto, el Teatre Goya estrenó el pasado 16 de marzo la obra titulada Bona Gent, escrita por David Lindsay-Abaire y dirigida en esta ocasión por Daniel Veronese, un pretendido esfuerzo por descubrir dónde se hallan esas personas y en qué condiciones están.

Así, pues, el contexto en el que se desarrolla la obra está marcado de rabiosa actualidad. A Margaret (Mercè Aránega) la despiden de su trabajo de cajera debido a sus constantes retrasos, a los que se ve obligada ya que ha de cuidar de su hija discapacitada. El despido sumerge a Margie en un difícil situación, ya que sin trabajo no dispondrá de dinero para pagar el alquiler del piso en el que vive y hacer frente a los cuidados de su hija. Para más inri, su casera, que es al mismo tiempo amiga suya, la presiona para que no deje de pagarle el alquiler, ya que ella también necesita el dinero pues “las cosas están mal para todos“. En el contexto de crisis y pobreza en el que vive Margaret, en un barrio de la periferia de Boston, es difícil hallar un buena trabajo y menos con su edad y la situación familiar.

A sus oídos llega que Mike (Alex Casanovas), un antiguo vecino y amigo de juventud del barrio, ha abierto una consulta médica. Apremiada por sus amigos Margie irá a visitarlo para ver si le puede ofrecer trabajo. Aunque su intento es infructuoso, Mike acaba invitando a Margie (no sabremos si obligado o de forma sincera) a su fiesta de aniversario que se celebrará en su casa, situada en uno de los barrios elegantes de la ciudad, ya que puede ser que allí encuentre a alguien que sí le pueda ofrecer algo. La fiesta acabará anulándose, lo que no impedirá que Margie se presente en casa de Mike y que la situación acabe explotando.

bonagent_1Bona gent se nos presenta como una tragicomedia, uno de los géneros más habituales en la actualidad en los escenarios barceloneses. Si bien por la crudeza de las situaciones que plantea, el equilibrio entre tragedia y humor llega en algunos momentos a decantarse totalmente hacia el primero de los géneros.

La atmósfera que domina el desarrollo de la obra está acotada por las dificultades emocionales, vivenciales y laborales que sufre la protagonista y que desde siempre le ha interpuesto la vida: vecina de un barrio pobre de la periferia; casada joven; un marido que la ha abandonado a cargo de una hija discapacitada que requiere continuos cuidados; una carrera profesional que la ha llevado de un trabajo a otro, cada uno peor que el anterior. Una amarga realidad que ha desarrollado en Margie un instinto de supervivencia con el que ha conseguido sobreponerse a todo.

Ante esta situación Margie solo dispone de la ayuda de sus amigos, con los que, cuando puede, queda para ir a jugar al bingo, la única esperanza de futuro que le queda, eso sí, sin gastarse demasiado dinero. Sin embargo parece que su suerte puede cambiar de la mano de Mike, y del posible trabajo que este, por camaradería, le pueda ofrecer en su consulta o a través de sus amistades en su fiesta de aniversario. Aunque su intentona no hará más que exponerla a un ambiente que no es el suyo. Margie y Mike viven en mundos opuestos y aunque no quieran reconocerlo abiertamente, sus vidas ya no tienen nada en común. Aún así Margie intentará con todas tus fuerzas y argumentos conseguir un trabajo, aunque ello conlleve mentir, acusar y amenazar la frágil existencia de Mike.

Pueden creerme si les digo que a medida que avanza la obra podrán observar como la comicidad amarga de sus primeros momentos se va diluyendo en una situación extremadamente tensa que explotará en casa de Mike, donde se hará evidente la dureza de estos tiempos de crisis y la desesperación a la que pueden llevar.

Veronese da forma en Bona Gent a un realismo cotidiano en el modo de actuar y en el contexto en el que se desarrolla la obra, que marca el avance de la misma, fiel a su estilo personal del cual dio muestras en su anterior experiencia teatral en el grupo Focus, la dirección hace un par de años de Qui té por de Virginia Woolf en el Teatre Romea.

bonagent_119(1)Los polos opuestos a nivel de personajes los interpretan Mercè Aránega, que se transmuta en una más que creíble trabajadora de clase baja que, consciente de su dramática situación, materializada en la amenaza de la reciente muerte de una vecina del barrio que vagabundeaba por las calles, un peligro que, dadas las circunstancias, puede acechar a cualquiera; el segundo eje actoral lo representa Alex Casanovas que cede su físico para encarnar a un exitoso doctor que de sus recuerdos y vivencias de juventud tan solo ha mantenido vivos los relatos de “chico malo” necesarios para entretener a sus nuevos amigos ricos. La obra se construye, además, con un realismo y una actualidad que supura en cada uno de sus actos y situaciones, y que hace reconocible para todos la historia de la pauperización social y económica que sufren en los tiempos presentes las clases sociales menos favorecidas, si bien su enmarque en una realidad claramente norteamericana nos la puede hacer sentir un poco lejana.

Otro de los elementos que destaca de la obra es su escenario, en el cual una plataforma giratoria crea los tres espacios donde se desarrolla la representación: el piso donde vive Margie y la consulta y la vivienda de Mike, que comparte con su actual pareja (Carol Muakuku). Una solución escénica interesante aunque algo infrautilizada en el desarrollo de la representación.

Bona Gent representa, algo así, como la evidencia de una situación que cada vez más se generaliza entre las clases media y, sobretodo, baja, al menos en el caso de España y de todos aquellos países que los mercados y las naciones ricas del norte europeo designan despectivamente como PIGS, países que como Margie parecen condenados a permanecer en una “pobreza acomodada” debido a unas barreras metafísicas que, aunque son principalmente inmateriales, separan a aquellos que pueden aspirar a cosas mejores de aquellos para los cuales la vida solo dispone obstáculos, y tan solo aspiran a permanecer en la cuerda floja otro mes más, casi siempre gracias a la ayuda y la solidaridad que pueden hallar en aquellos amigos y familiares, la “bona gent” a la que hace referencia el título de la obra, que como ellos luchan por no ser engullidos por el drama de la pobreza y de la exclusión.

Bona Gent” se representa en el Teatre Goya del 16 de marzo al 5 de mayo de 2013.

Autor: David Lindsay-Abaire
Traducción: Joan Sellent
Dirección: Daniel Veronese
Reparto: Mercè Aránega, Àlex Casanovas, Antònia (Nies) Jaume, Carol Muakuku, Ruben Ametllé y Àngela Jové
Escenografía: Paco Azorín
Vestuario: Mercè Paloma
Iluminación: Txema Orriols
Espacio sonoro: Damien Bazin
Caracterización: Toni Santos

Horarios: de martes a viernes a las 21:00 horas; sábados a las 18:00 y 21:00 horas y domingos a las 18:00 horas.
Precio: de 30,5 a 32 €
Idioma: catalán

Escrito por Jorge Pisa

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