Crítica cinematográfica: Larry Crowne, Nunca es Tarde, de Tom Hanks.


El próximo 30 de septiembre se estrena en las salas de cine españolas la nueva película dirigida e interpretada por el polifacético Tom Hanks, Larry Crowne, Nunca es Tarde, una nueva vuelta de tuerca en clave al sueño americano en tiempos de crisis.

Y no es un hecho anecdótico que la película en cuestión esté dirigida e interpretada en su papel principal por Tom Hanks, un referente casi mítico de las comedias de los años 80 en donde destacó en la interpretación de toda una serie de personajes “blancos” y americanos que dieron la vuelta al mundo. Y con Larry Crowne, Nunca es Tarde Hanks vuelve un poco, aunque solo sea un poco, a ese espíritu burlón y reconciliador que el momento actual  requiere.

La película nos presenta a Larry Crowne, un fiel y laborioso trabajador de unos grandes almacenes (UMart, para ser más exactos) que es despedido como responsable por falta de estudios. De esta manera la crisis (que vivimos todos) hace su primer acto de presencia en el film. La falta de trabajo hará que su tren de vida se derrumbe como un castillo de naipes y que el protagonista tenga que reinvertirse a sí mismo. Sus pasos se encaminan hacia la Universidad, los estudios que no pudo realizar ya que se pasó 20 años en la marina, para recibir clases de oratoria y económicas. Aquí es donde cambiará su vida al conocer a un joven grupo de amigos estudiantes moteros (con escúters, para ser más exactos) y a su nueva profesora de oratoria, la “señorita” Tainot (Julia Roberts).

Tenemos, pues, muchos elementos de comedia que bien servidos por Hanks pueden dar y dan un resultado convincente. Podemos decir que Larry Crowne, Nunca es Tarde es una película de transformación, aunque en este caso el protagonista no sea un/a adolescente enamoradizo/a. El film en clave de tragicomedia (aunque tiene más de comedia que de tragedia) nos narra la adaptación/transformación del protagonista que pasará de tener un trabajo seguro pero poco personal y de mal llevar la separación de su esposa unos años antes (Larry aún posee la gran casa familiar mantenida gracias a un préstamo vampírico) a sumergirse en un mundo ajeno a él, la universidad y sus habitantes. Un ambiente que le permitirá deshacerse de sus rémoras vitales y comenzar una nueva vida.

Y es aquí donde renace como un Ave Fénix el sueño americano, aquel que permite a una persona no crearse a sí mismo y labrarse un futuro, si no hacerlo tantas veces como sea posible para asegurar la vida de un sistema que, según la película, está repleto de nuevas oportunidades al alcance de aquel que las quiera y esté dispuesto a los sacrificios necesarios. Así, pues, en la película solo hay personajes blancos y buenos, que se ayudan a sí mismos y a los demás. No hay cabida para personajes grises ni, mucho menos, malvados, con excepción del marido de la profesora Tainot, que más que malo es un ejemplo de la degeneración personal provocada por los tiempos en que vivimos.

La dirección es por lo tanto de “marca blanca” en la que Hanks ha utilizado toda su experiencia ochentera (como actor en comedias de éxito) y su práctica en la dirección en el film The Wonders (1996) y en diversas mini-series televisivas como Hermanos de sangre (2001) o De la Tierra a la Luna (1998) para darle un toque casi mágico y redondo a la película (en el sentido de la realización y finalización de la historia). No esperen, pues, ver nada que no pertenezca al género.

En el apartado de las interpretaciones Tom Hanks tampoco se sale de lo esperado en un actor y un personaje como el que encarna. Julia Robert, por su parte, hace de Julia Roberts, aunque su belleza y su mirada llegan a ser básicas en algunas partes del film. A destacar el breve papel como profesor de la asignatura económicas I de George Takei, al que los más avezados en el mundo de la ciencia-ficción recordarán como el Hikaru Sulu en la mítica serie Star Trek.

En el apartado de escenas destacan el par dedicadas a los bancos y sus inagotables ganas de ganar dinero (genial la escena en la que Tom Hanks se libera de su pútrida y sanguinolenta hipoteca) y algunas de las escenas en las clases de económicas.

Aún así la comedia funciona si lo que usted está buscando es que le vendan un sueño. Y que es el cine sino un sueño. El film no provee de nada nuevo, todos son tópicos de humor, de transformación y de contradicciones finalmente resueltas. En este aspecto no intenten buscar nada que no hayan visto ya. No obstante, y en los tiempos en los que vivimos y los que nos tocarán vivir (Dios mío que miedo!!) Larry Crowne, Nunca es Tarde es una película que tiene su cabida y su público, seguramente entre los que me encuentro yo, que necesitan lo que el cinematógrafo nos ha proporcionado desde su más primigenio origen, un poco de magia y de apoyo para tirar con nuestra vidas adelante y hacernos creer que nosotros también podemos vencer a las adversidades, sean éstas del tipo que sean.


Título:
Larry Crowne, Nunca es Tarde
Director: Tom Hanks
Reparto: Tom Hanks, Julia Roberts, Taraji P. Henson, Bryan Cranston, Wilmer Valderrama, Gugu Mbatha-Raw, Pam Grier, Nia Vardalos, Rami Malek, Maria Canals-Barrera, Jon Seda, Rob Riggle, George Takei, Cedric the Entertainer, Ian Gomez, Grace Gummer
Guión: Tom Hanks, Nia Vardalos
Género: Comedia
Nacionalidad: USA
Producción: Playtone y Vendöme Pictures
Distribución: Tripictures Spain
Estreno en España: 30 de septiembre de 2011
———————————————————————

Escrita por: Jorge Pisa Sánchez