Archivo de la etiqueta: Guerras Púnicas

Cartago. Una nueva historia de un antiguo imperio: la otra versión de la historia mediterránea

Eve Macdonald_Cartago_Una nueva historia de un antiguo imperio_portada

La historia la escriben los vencedores. Pocas civilizaciones ilustran mejor esta máxima que Cartago, la gran rival de Roma cuya memoria quedó sepultada bajo siglos de propaganda, tópicos y relatos construidos por quienes terminaron destruyéndola. Con Cartago. Una nueva historia de un antiguo imperio, la historiadora británica Eve MacDonald propone una revisión profunda de uno de los pueblos más fascinantes y menos comprendidos de la Antigüedad.

Publicado por la editorial Taurus, el volumen se presenta como una ambiciosa reconstrucción de la historia cartaginesa desde una perspectiva alejada del tradicional relato romano. Durante casi seiscientos años, Cartago fue una de las mayores potencias políticas, económicas y militares del Mediterráneo occidental, capaz de competir con cualquier imperio de su tiempo y de extender su influencia desde el norte de África hasta la península ibérica y las costas atlánticas.

Lejos de centrarse únicamente en las Guerras Púnicas o en la figura de Aníbal, MacDonald amplía el foco para explorar la complejidad de la civilización cartaginesa. El libro recorre sus orígenes fenicios en el Levante mediterráneo, su expansión comercial, sus creencias religiosas, sus expresiones artísticas y la vida cotidiana de una sociedad que durante siglos actuó como puente entre África, Europa y Oriente Próximo.

Uno de los aspectos más atractivos de la obra es su voluntad de cuestionar muchos de los lugares comunes que han acompañado a Cartago desde la Antigüedad. Gracias a los avances arqueológicos de las últimas décadas y a una lectura crítica de las fuentes clásicas, la autora intenta separar los hechos históricos de la imagen transmitida por los cronistas romanos, ofreciendo una visión más equilibrada de una cultura habitualmente presentada como la antagonista de Roma.

La propuesta conecta además con una tendencia historiográfica cada vez más presente: recuperar la voz de los pueblos que quedaron eclipsados por los grandes imperios vencedores. En este sentido, Cartago. Una nueva historia de un antiguo imperio no es solo una biografía de una civilización desaparecida, sino también una reflexión sobre cómo se construye la memoria histórica y quién tiene el poder de fijarla. Una cuestión especialmente relevante cuando se aborda una cultura cuya documentación propia apenas ha sobrevivido.

Con cerca de cuatrocientas páginas, abundante apoyo en la investigación arqueológica reciente y una vocación claramente divulgativa, el libro aspira a convertirse en una de las obras de referencia para quienes deseen acercarse al mundo púnico más allá de los mitos de Aníbal, los elefantes de guerra y la inevitable sombra de Roma.

Título: Cartago. Una nueva historia de un antiguo imperio
Autora: Eve MacDonald
Editorial: Taurus
Páginas: 392
Encuadernación: tapa dura
Precio:
● Tapa dura: 23,65€
● eBook: 11,39€
● Audiolibro: 17,99€

Arqueología: Localizan la ciudad ibera de Kissa, lugar donde se libró una gran batalla entre Roma y Cartago

La primera batalla que el ejército romano libró en el territorio de la actual Cataluña tuvo lugar en el año 218 a. C. en las inmediaciones de la población ibera de Kissa. Pese a que fue un acontecimiento primordial en el desarrollo de las Guerras Púnicas entre Cartago y Roma y en el inicio de la ocupación de la península ibérica por parte de las tropas romanas, la ubicación de Kissa había permanecido desconocida. Un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona ha situado los restos de Kissa en el municipio de Valls, concretamente en el yacimiento del Vilar.

«El hallazgo de monedas púnicas y de proyectiles de balista en el interior de casas destruidas, así como la secuencia estratigráfica del asentamiento y el análisis de las fuentes históricas, son evidencias que nos permiten asegurar que el yacimiento del Vilar de Valls es la antigua Kissa», explica el profesor de arqueología de la UB Jaume Noguera, director de las excavaciones.

kissa_1

El investigador explica su teoría: Los cartagineses atacaron y destruyeron parcialmente, en el 218 a. C., la ciudad ibera de Kissa, durante una campaña militar liderada por Aníbal Barca. Sin embargo, al cabo de unos meses, las tropas romanas desembarcaron en Empúries y derrotaron al ejército cartaginés que se había instalado cerca de Kissa. Estos hechos, relatados por los historiadores de época romana Polibio y Livio, significaron el comienzo de la ocupación romana de la península ibérica. Además, la victoria romana impidió que Aníbal pudiera recibir refuerzos desde la península ibérica durante las batallas que libró en el territorio de la actual Italia.

«La localización de decenas de monedas púnicas en torno a Valls solo puede relacionarse con la presencia de tropas cartaginesas, durante los pocos meses del 218 a. C. que estuvieron al norte del Ebro», explica Noguera. Y añade: «Valls controla el paso desde el litoral por el Coll de Cabra o por el estrecho de la Riba, hacia la Conca de Barberà y Ponent; por tanto, es imposible que el ejército romano, saliendo de la antigua Cese-Tarraco, no se encontrara con el ejército cartaginés situado cerca de Valls». Las excavaciones también permiten constatar que la ciudad no fue abandonada inmediatamente después de su destrucción en el 218 a. C., sino que continuó con población entre diez y veinte años más.

Hasta ahora se desconocía el emplazamiento de la población en la que se libró la primera batalla del ejército romano en el territorio de la actual Cataluña.

​​​​​​​Una pequeña Pompeya

Las excavaciones han confirmado que Kissa era una ciudad ibera de grandes dimensiones: debía tener unas ocho hectáreas de extensión y podría haber acogido a unos cinco mil habitantes. La ciudad habría estado rodeada de un imponente sistema defensivo, con murallas de ocho metros de ancho y un foso de cuatro metros de profundidad y catorce metros de ancho. Entre los elementos que se han puesto al descubierto, hay tres barrios y dos calles de seis metros de ancho, una de ellas con una conducción de agua o alcantarilla.

«Pretendemos que las excavaciones en el Vilar de Valls sean un referente internacional, dada la cantidad y calidad de los hallazgos», afirma Noguera. «Para los arqueólogos es un sueño excavar un yacimiento en el que todo se recupera casi tal y como estaba hace más de dos mil doscientos años a causa de una destrucción repentina; es una pequeña Pompeya», añade.

Las primeras intervenciones en el yacimiento por parte del Grupo de Investigación sobre la Arqueología de la Complejidad y los Procesos de Evolución Social (GRACPE) de la UB se remontan al año 2014. Los trabajos se financian gracias a un convenio entre el Ayuntamiento de Valls y la Universidad de Barcelona, con la participación del Centro de Estudios Cosetanos, en el marco del proyecto «El cambio sociocultural en la Cesetania oriental durante la protohistoria y la época romana republicana», de la Generalitat de Cataluña, y del proyecto de la UB «Estudio interdisciplinar del fenómeno urbano entre los iberos del norte», financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.