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Crítica cómic: Edición original facsímil de El capitán Trueno, Ediciones B.

P-Facsimil-TRUENO2El Capitán Trueno apareció en los quioscos a mediados del año 1956 con la historieta titulada “A sangre y fuego”. En aquella España de posguerra triste y gris los niños y jóvenes no tenían tantas distracciones y diversiones como ahora. Por 1,25 pesetas, o en su mayoría por cambios de tebeos o préstamos de ejemplares, se abría ante ellos el mundo de Trueno plagado de aventuras, acción y humor. El Capitán Trueno es valiente, inconformista, desenfadado, alegre y rebelde. Sus historias cautivaron y entretuvieron a miles de lectores desde ese mítico primer cuadernillo. El héroe encarna el honor, la amistad y un modo de ver la vida, tal vez sin matices, pero donde lo que importa es luchar contra la injusticia allí donde se diese. Una filosofía a la que aspiraban muchos lectores y que, sin duda, les marcó.

Los artífices de este éxito fueron sus creadores el guionista Víctor Mora y el dibujante Miguel Ambrosio Zaragoza, conocido como Ambrós. Víctor Mora recibió el encargo de Bruguera de intentar conseguir otro éxito como el de los cuadernillos de El Cachorro de G. Iranzo que se publicaban desde 1951. El escritor y guionista presentó a un héroe ambientado en la Edad Media a finales del siglo XII. El Capitán Trueno al principio lucha contra los musulmanes infieles como mandan los cánones franquistas, pero pronto se aparta de este cliché y junto a sus inseparables amigos Goliath y Crispín, desenreda entuertos en cualquier parte del planeta.

Ambrós dibujó en solitario los 35 primeros cuadernillos, luego debido a la periodicidad semanal y a que también se encargaba de las aventuras de El Capitán Trueno que aparecían en las páginas centrales de la revista Pulgarcito, contó en las tintas con la ayuda del dibujante Beaumont en los números 47 al 168. Luego la serie la continuaron diferentes dibujantes como el propio Beaumont y entre muchos otros Tomas Marco, Ángel Pardo, Adolfo Buylla, José Grau, Fuentes Man, Martínez Osete y Vicente Torregrosa.

Los dos tomos que ha reeditado Ediciones B abarcan los primeros 96 cuadernillos apaisados de El Capitán Trueno tal y como se publicaron en el lejano 1956. Cada tomo contiene 48 cuadernillos de 12 páginas cada uno contando portada y contraportada. La portada de cada cuadernillo está dibujada en cuatricromía, las páginas interiores en blanco y negro y la contraportada en color azul, siguiendo el modelo original, aunque el color de portada y contraportada varía un poco. Las tapas realizadas en cartoné a color negro presentan una bonita ilustración blanco sobre negro con la imagen de Trueno y el titulo del cómic. Las sobrecubiertas están elaboradas en fondo blanco y hacen destacar la ilustración, que es la misma que en las anteriores ediciones en este formato, pero con un diseño más elegante.

trueno-pagina-2La primera historieta nos presenta al Capitán Trueno como jefe de un grupo de cruzados españoles. Osado e inteligente su iniciativa será crucial para tomar la fortaleza enemiga. Ambientada en la época de las Cruzadas, en las primeras páginas se enfrenta al mismísimo Ricardo Corazón de León. El propio rey descubre su fuerza en el torneo amistoso en el que ambos se enfrentan antes de iniciar la batalla contra los infieles al grito de Trueno de ¡Santiago y cierra España!

Ediciones B nos propone una nueva ocasión para leer la mejor etapa de este tebeo sin adulterar, que si bien es hijo de la época en que nació, sigue manteniéndose fresco gracias al arte de Ambrós y a la imaginación de Víctor Mora. Si eres adulto seguro que volverás a sentirte como un niño releyéndolas!!

En esta edición las espadas, las flechas y la violencia física y verbal lucen como en sus inicios, puesto que la censura hizo estragos con el cómic en ediciones posteriores a la original de 1956. Además en estos números la aventura es pura y dura ya que la serie no había derivado aún en una sobreexplotación del personaje, con repetición de caras, posturas y viñetas ya en la época en la que no la dibujaba Ambrós. El desgaste, pues, queda lejos en estos dos primeros tomos y son por sí solos históricos dentro del mayor éxito del cómic español. Una obra imperecedera, un tesoro a descubrir por las nuevas generaciones.

lomoEsta, sin embargo, no es la primera vez que se edita esta colección facsimilar de El Capitán Trueno, lo que nos demuestra la longevidad y el cariño que se tiene al héroe. Ya en 1991 aparecieron las historietas protagonizadas por el héroe hispano en cuadernillos coleccionables en entregas de 6 números de quiosco para su posterior encuadernación. Y este bonito formato en tomo fue estrenado en 1995 con 13 volúmenes en tapa dura y sobrecubierta que reunían los 618 cuadernillos que constituyen la serie. Posteriormente en 2003 se reeditaron tan solo los seis primeros tomos con cubiertas de tela y más adelante aparecieron de nuevo tan solo los tomos 1,2 7,9,10 y 11.

Y desde diciembre del 2013 Ediciones B presenta esta nueva edición de las aventuras de El Capitán Trueno que reedita los 13 tomos de la serie con los 618 cuadernillos. Una nueva oportunidad de reunir toda la colección original de El Capitán Trueno en tomos muy bien editados de los que ya se pueden conseguir en las librerías los primeros dos volúmenes.

Título: Edición original facsímil de El capitán Trueno
Tomo 1 y 2
Editorial: Ediciones B
Encuadernación: Cartoné
Dimensiones: 16 x 24 cm
Páginas: 576
Precio: 29 € x tomo
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Taradete

Crítica: El Gran Vázquez

“Este es un País de miserables. Nadie hablará de nuestros tebeos, aquí lo único que interesa es que Superman se case o que un autor la palme. Verás cuando me muera. Todos, todos van a decir que ha muerto un genio, el creador de las hermanas Gilda, de Anacleto, de la familia Churumbel, de lo que sea…  Seguro que me dedican una página entera en los periódicos…” Vázquez

Extraído de una introducción de Joan Navarro en el catálogo del XI Salón Internacional de Cómic de Granada.

Hay infinidad de personas que no saben ni quien fue Vázquez en el mundo de la historieta, y eso que está considerado uno de los más grandes del cómic español en el género del humor. Pero habrá muchos menos que no han leído nunca una historieta de Anacleto agente secreto, Ángel Siseñor, la abuelita Paz, los casos del inspector O´Jal, Angelito, o de la familia Cebolleta, entre muchas otras. Efectivamente Vázquez era un genio y cuando murió en octubre de 1995 ocurrió lo que había vaticinado.

Sus personajes, como muchos de otros dibujantes, quedaron antes de tiempo en un segundo plano ante el apabullante éxito de Mortadelo y Filemón de Francisco Ibáñez. Sin embargo la vida que llevó fue digna de una película y esto es precisamente lo que es “El gran Vázquez”.  El primer biopic de un guionista y dibujante español. Algo que seguramente el autor jamás soñó que ocurriera.

Oscar Aibar director de “Atolladero”,“Platillos volantes”,“La máquina de bailar” y antiguo guionista de cómics conoció personalmente al autor cuando trabajaron juntos en la revista Makoki. Afirma que era todo “un hombre de principios”: jamás firmó un contrato de alquiler y dejaba sin pagar múltiples facturas. El empeño de Aibar en llevar a la pantalla al “admirado maestro” ha dado buenos frutos. Una película en que se nota el cariño por el autor que tantas buenas horas nos hizo pasar con su Anacleto o Gu-Gu entre otros, aunque mostrando que fue un moroso y sableador sin demasiados remordimientos. Un vividor: 3 años se pasó de hotel en hotel con Aurora, una de sus mujeres, sin pagar en ninguno.

La película esta ambientada en la Barcelona de los 60 en la época que Manuel Vázquez ya trabajaba para Bruguera y vemos su peculiar estilo de vida. La ambientación de esta Barcelona esta conseguida al plagar las calles de carteles, publicidad, a través de los quioscos, o las calles más pobres llenas de prostitutas. En aquellos años no es que la vida fuese fácil pero Vázquez se las ingenia con morro, estafas y engaños para vivir bien sin tener que pagar mucho. Y en el campo sentimental igual, se podía enamorar aún teniendo ya pareja e hijos con otras. Pero por encima de todo esto cuando se ponía a los lápices sus historias rebozaban esplendor creativo e innovación del encorsetamiento Brugueriano.

El papel del dibujante recae en las manos de Santiago Segura que hace una acertada y comedida interpretación de cómo debía de ser el personaje. Y eso que según sus propias palabras en algunas antiguas fotos ya parecía un calco de Torrente y por algunas antiguas entrevistas en blanco y negro que circulan por ahí. Como muchos el actor también disfruto de pequeño con sus divertidas historietas.

A los que nos gustan los cómics disfrutaremos con la recreación de la redacción de la antigua Editorial Bruguera a escala pequeña con su redactor jefe Rafael González interpretado por el eficiente Enrique Villén y algunos dibujantes, el cajón con los originales… A destacar la interpretación de Ibáñez por Manolo Solo, muy parecida al original físicamente y en la forma de hablar. Aunque hubiese sido un puntazo que de mayor hubiese sido el propio Ibáñez el que se interpretara así mismo. Escobar también se  parece al original. Como siempre Álex Angulo esta genial.

La película es divertida y te hace sonreír sin caer en la carcajada. Es una película agridulce al igual que su vida que estuvo llena de luces y sombras. Se toca muy bien la amargura y rabia del autor de no tener los derechos de sus personajes y ver como eran dibujados por otros sin cobrar un duro. Hay muchas anécdotas que han quedado relegadas porque con él nunca sabías donde empezaba la realidad y la ficción como en el caso de su propio personaje de historieta “los cuentos del Tío Vázquez”. Como bien dice bromeando Julia Galán primero vivía la experiencia y luego hacia el guión. Hay una de bien jugosa en la que Vázquez al volver para su casa se da cuenta de que hay un acreedor esperándole en el descansillo de la misma. El propio dibujante, como no se conocen personalmente, se hace pasar por otro acreedor que espera al moroso. Al cabo del rato al ver que no va a llegar el impresentable bajan los dos al bar y Vázquez encima consigue que le invite a comer. La picaresca fue su estilo de vida.

Es original la animación de sus famosos personajes como Anacleto, Las hermanas Gilda, la familia Cebolleta y su alter ego el Tío Vázquez. Y bueno el detalle del típico color bitono de los primeros tebeos Bruguera. La música de Mastretta recrea el tono de comedia de muchas situaciones. Y los colores apagados recrean ese ambiente triste y serio de la época aunque cuando Vázquez dibuja hay más color. Y es que Vázquez creaba en cualquier lugar menos en el lugar de trabajo. Esto es cierto.

Los 90 fueron duros para él, según Joan Navarro (editor de Glenat). Bruguera había desaparecido, y las cosas no le iban muy bien. Ya apenas existían revistas de humor. Y lo que le publicaba Glenat (gente peligrosa, agente del fisco…) le daba lo justo para ir viviendo. Esto se intuye un poco en el epilogo de la película y te queda la curiosidad por saber si la última y fuerte anécdota del film es cierta o no.

Una película española atípica para descubrir la inusual vida de este genio de la historieta. Ahora con motivo de la misma se han editado varias obras del autor. Lecturas recomendadas: A destacar el magno y recomendadísimo tomo: Lo peor de Vázquez de Glénat, los dedicados por RBA Clásicos del humor a Anacleto, las hermanas Gilda, Angelito, y la familia Cebolleta. También los dos Super Humor de Ediciones B. En octubre aparecerán más novedades editoriales.

Otras curiosidades de la película: En la última escena en que Vázquez abraza a Ibáñez en el Stand de firmas unos 20 de los figurantes son nietos del fallecido autor. Cuando la mujer del dibujante da a luz, el médico que asiste el parto es el autentico hijo (uno de ellos) de Vázquez.

UN POCO MÄS DE HISTORIA

El artista había empezado a publicar en Bruguera en el lejano 1948 con obras como “la mansión de los espectros”. Con un dibujo irreconocible al de su madurez, pero igualmente bueno. Para esta Editorial creó infinidad de portadas y personajes, algunos de muchísimo éxito como los mencionados. Y esto fue así hasta casi su cierre en 1986. También publicó a posteriori en Víbora o Makoki historietas más picantes. Pero mucho antes ya había dibujado historietas eróticas humorísticas con el seudónimo de Sappo pero con su estilo altamente reconocible. En la etapa posterior al cierre de Bruguera colaboró en varias editoriales regalando autenticas perlas de autor ya consagrado.

El mismo se hizo una leyenda dibujándose a si mismo y creando “los cuentos del Tío Vázquez”. En los que aparecía como un sableador, liante, jugador profesional del Bingo, amante de la belleza femenina (los que le conocieron afirman que les podía soltar alguna gorda a cualquier chica guapa pero con una gracia tan natural que estas no se enfadaban… se sonreían…) No en vano se dice que estuvo casado con siete mujeres y tuvo once hijos. Su propio hijo en una reciente entrevista en La Contra de La Vanguardia cuenta lo siguiente de cuando vivían juntos: “Trajo a casa una novia de 18 años, casi de mi edad, y me encantaba besarla por la mañana: ¡qué bien olía!”

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Escrito por: Taradete

Publicado originalmente en: El rincón del taradete