Archivo de la etiqueta: Gal Soler

“Cèl·lules T” de Elejedelmal: Nueve negritos que sobreviven.

Dejemos paso. Que vienen nueve distinguidos invitados.

ImagenMaria Hernàndez en carne y manifiesto

Para no despertar falsas expectativas, les dejaremos que se mezclen entre la multitud congregada para ver el espectáculo.

Y no solo eso: al llegar a Porta 4, se nos pide amablemente que nos identifiquemos. Aquellos nueve elegidos y nosotros vamos a formar un espacio escénico estremecedor.

Los nueve lo son porque serán juzgados implacablemente. En el transcurso de una terapia, uno tras otro irán desmarcándose. Juntos perfilarán el cordón umbilical que les une. El mismo que también les aleja de la comprensión ajena.

Gerard Nicasi, director, alinea pues a un grupo de actores que busca su lugar bajo el sol sin más apoyo que su capacidad expresiva y su habilidad para hacer creíbles personajes deliciosamente humanos porque a medida que van desgranando su lamento, a lo largo de estos nueve monólogos, deben esquivar el peligro de quedar sepultados por el desgarro de la sobreactuación. Nicasi, generoso, les mima al despojarlos de cualquier artificio escenográfico. Nicasi nos maltrata a cambio pues no nos deja mantenernos al margen. Nicasi, finalmente, triunfa: El esfuerzo de los primeros hace mella en nosotros y convierte en estupor la alerta creada inicialmente.

Nicasi y sus nueve presentan en sociedad la Compañía Elejedelmal y su talante coral casa bien con la estructura de la dramaturgia: Una selección de nueve discursos dramáticos de la recopilación “T-Cells and Sympathy” de Michael Kearns.
Para divulgar, hacer pedagogía y emocionar sobre los estragos del SIDA abordándolo desde una multitud de combinaciones posibles, paradojas de esta vida en la que el dedo que acusa (magnífico David Teixidó como hemofílico desde una socarronería inolvidable; enérgico Francesc Vila cuyo conflicto interno de sacerdote homosexual altamente practicante se traduce acertadamente en una ira finalmente descontrolada) suele ser finalmente ajusticiado.

La misma vida que no duda en declarar el determinismo de quien se convierte en desalmado emocional por haber sido antes vilipendiado (desquiciada Maria Hernàndez al vomitar sus traumas infantiles y ya no ser capaz de restablecerse jamás sentimentalmente; carismático Marc Ribera que exhibe una estupenda versatilidad al narrar su conversión de chapero ocasional en asesino brutal).

Pero es que además esta obra rompe ideas preestablecidas: Ni todos los personajes que sufren son homosexuales (elegante Mar Pawlowsky como testigo cuasimudo de la pérdida de un ser queridísimo; convincentemente cotidiana Anna Elias al admitir con generosidad que ama aún más a su pareja cuando asume que él es homosexual). Ni son necesariamente los “temibles maricas” los que quedarán letalmente condenados (tierno Xavier Grivé que de cola de león a la sombra del insigne Rock Hudson pasa a admirable cabeza de ratón cuando decide cuidar a quien infectado le desvirgó; resuelto Eric Balbàs implorando afecto desde su paradoja antropomórficosexual).

Además, también estas “células” nos sirven para reflejar la ironía de la condición amatoria: El “gay” reprimido que alza poderosamente su voz al tomar el testigo de su propio hijo (un Gal Soler con oficio y beneficio).

Obviemos cierto histrionismo en algunas interpretaciones y subrayemos la contención corporal de todas ellos. Relativicemos que el desenlace no está a la altura de las circunstancias por no resolver coherentemente el naturalismo perseguido a lo largo de toda la representación. Tampoco nos pesará demasiado cierta reiteración en el ritmo. Porque las “células” de Elejedelmal tienen vida propia y combaten con tesón.

por Juan Marea

ImagenEric Balbàs y la magnitud de su tragedia

“Cèl·lules T” se representa en la Sala Porta 4 de Barcelona los domingos de septiembre
http://porta4.cat/programacion-mas-info.php?id=156

Crítica teatral: La terra oblidada, en la Sala Atrium.

La.terra.oblidada_1Es cierto que la vida nos depara siempre caminos que nos alejan de algún sitio, ya sea del pasado, de la casa familiar o de las personas y de los lugares que han sido importantes para nosotros. De todo ello es de lo que habla La terra oblidada, una producción reestrenada el pasado 27 de febrero en la Sala Atrium y producida por la compañía de teatro Arcadia en su momento para otro espacio teatral destacado de Barcelona, la sala FlyHard.

Lo que nos narra La terra oblidada es una historia intensa y actual, en la que no están presentes los grandes y a veces deslumbrantes sentimientos de los clásicos pero que habla al público de tú a tú, tan cerca de los espectadores que más que una obra de teatro parece, en muchos momentos, un episodio cotidiano captado por cualquiera de nosotros en un momento cualquiera. Una denominación de origen, claro está, típicamente Flyhardiana.

Todo comienza con la decisión de un padre de dejar de hablar a sus hijos. Un padre impedido desde hace tiempo por la enfermedad, destrozado por la amargura acumulada a lo largo de toda una vida. Un hombre de campo que ha luchado siempre por mantener e incluso ampliar las tierras de labranza que heredó y que en su intento ha descuidado a la familia, a su padre, a su mujer y a sus hijos. Estos últimos han optado, los más afortunados, por abandonar la casa familiar e iniciar nuevas vidas en la ciudad. La menos afortunada, la hija mediana, por quedarse en el pueblo y hacerse cargo de su padre una vez que su madre murió. El mutismo del padre, que aunque necesitado de la asistencia de sus hijos opta por no comunicarse con ellos, hará que la familia se reúna de nuevo en casa, y que las disputas, los recelos y las recriminaciones vuelvan a estallar entre ellos.

La.terra.oblidada_2La terra oblidada ya obtuvo un gran éxito el año pasado en la Sala FlyHard. Algo que se entiende al asistir a la representación de la obra, de unos 70 minutos de duración. Un espectáculo que reflexiona sobre la familia y la enfermedad y cómo tanto una como la otra persisten a lo largo del tiempo. En su estudio de los lazos familiares Llàtzer Garcia, al frente de la compañía Arcadia, opta por una presentación sencilla y natural, en la que desaparece casi por completo, como arte de magia, la sensación de cuarta pared y el público se ve sumido en una realidad familiar cruda, que se irá convirtiendo en durísima a medida que avanza la obra.

Una obra que no deja indiferente, ya que todos los espectadores, bien de forma directa o a través de conocidos o familiares, ha vivido situaciones parecidas a las mostradas en el escenario de la Sala Atrium, transformado en el salón de la casa familiar, en las que los lazos familiares más que generar un entorno de amor y de amparo, producen una atmósfera envenenada que marca de por vida a todos aquellos que se ven atrapados en ella. En este caso un universo de simplicidad campesina y de menosprecio humano que ha hecho explotar en mil pedazos a una familia después de la muerte de la madre, el único lazo real que los unía a todos.

LaTerraOblidada_cartell(1)La obra se construye con muy poco (que a veces es mucho!). Con un texto bien escrito, con unas interpretaciones intensas y realistas y con una situación dura, dramática y a veces asfixiante, que es la clave de la obra. La autoría y dirección corren a cargo, como les decía, de Llàtzer Garcia, que sabe darle a todo un asunto un toque hiperrealista y afilado, en el que casi todas las frases hieren en algún momento. Las interpretaciones, de fondo, corren a cargo de Marta Aran, Muguet Franc, Guillem Motos, Laura Pujolàs i Gal Soler, y consiguen trasformar el escenario de la Sala Atrium en un verdadero infierno familiar, en el que todas las rivalidades, las carencias y los anhelos, explotan a fuego lento. Es difícil destacar la interpretación de alguno de los actores y actrices en este obra, en la que todos conocen a la perfección como han de desarrollar sus papeles. Si bien, y aunque sea por razón de edad, déjenme subrayar la interpretación de Gal Soler, basada no en la palabra, sino en los gestos y en la expresión facial y corporal (casi hasta el final de la obra), para dar vida a una persona amargada y que ha tensado hasta el límite el núcleo existencial de la familia.

Les puedo asegurar que La terra oblidada llega muy adentro y, lo que es mejor, de una forma no adulterada. La obra no necesita de ningún ingrediente exquisito y ostentoso, sino que comunica de forma directa y a un ritmo franco. Podríamos decir que trasmite de corazón a corazón, con los riesgos emotivos para el público que ello comporta.

Vale la pena, de esta forma, destacar la labor de un espacio pequeño como la Sala Atrium, que centra su actividad en la programación de calidad y que no realiza excéntricos viajes escénicos, sino que se interesa por la realidad cotidiana, a veces positiva y a veces no tanto, que en muchos casos, vivimos día a día.

La terra oblidada” se representa en la Sala Atrium del 27 de febrero al 10 de marzo de 2013.

Texto: Llàtzer Garcia
Dirección: Llàtzer Garcia
Intérpretes: Marta Aran, Muguet Franc, Guillem Motos, Laura Pujolàs y Gal Soler
Ayudante de dirección: Javier J. Moyano
Espacio escénico y vestuario: Albert Pascual
Producción: FlyHard Produccions S.L.
Producción ejecutiva: Roser Blanch

Horarios: de miércoles a sábado a las 21:00 horas y domingo a las 19:00 horas.
Precio: 19 €
Idioma: catalán

Escrito por Jorge Pisa Sánchez

Estreno teatral: Els antiquaris, en el Teatre Gaudí Barcelona.


El Teatre Gaudí Barcelona programa desde el pasado 18 de febrero Els antiquaris, un drama estrafalario sobre los negocios de una familia dividida en dos ramas, unas catalana y otra madrileña. Una reflexión sobre las rivalidades familiares y “territoriales” en la actualidad histórica del momento.

Un negocio de anticuarios sirve de tapadera a la familia Caspelino para llevar a cabo otros negocios mucho más rentables. Las dos ramas de la familia (la una en Barcelona y la otra en Madrid) están enfrascadas en rivalidades desmesuradas, la rama catalana se siente maltratada económicamente y aspira a formar su propia familia, la rama castellana no está dispuesta a permitir que la familia no sea sólo una. La aparición de un personaje con un gran parecido con el don de la rama catalana, hará que los primos castellanos pongan en marcha un plan para conseguir su objetivo. Lo que no se esperan es que el personaje en cuestión resulte ser un loco que se cree que es la reencarnación de Ferran el Catòlic. Mientras tanto la hija del don, heredera de la familia, ha sido declarada incapacitada y permanece recluida en un centro de recuperación para toxicómanos y el nieto está a punto de llegar de Chicago para hacerse cargo de los negocios de la familia.

Els antiquaris” se representa en el Teatre Gaudí Barcelona del 18 de febrero al 10 de abril de 2011.

Autor: Gerard Vàzquez
Dirección: Ever Blanchet
Reparto: Josep Minguell, Sergi Vallès, Karme Màlaga, Gal Soler, Abel Coll y Sílvia Aranda
Escenografía: Néstor Rubé
Vestuario: Ximena Topolansky
Diseño de luces: Dani Gener
Técnico de luces: Dani Rodríguez

Horarios:
De jueves a sábado a las 20:45 horas y domingos a las 18:30 horas.
Precio: 18 €.
Idioma: catalán y castellano.