Reseña Concierto: Dospájarosyuntrio tributan a Sabina y Serrat, en el Arteria Paral·lel de Barcelona.


El pasado 26 de marzo actuó en Arteria Paral·lel el grupo musical Dospájarosyuntrio, con un espectáculo tributo al repertorio musical de Joaquín Sabina y Serrat, un homenaje escénico a dos de los cantautores más reconocidos de la música española y catalana.

El grupo, integrado por once músicos y cantantes, interpretaron muchos de los temas compuestos por Serrat y Sabina, con una destreza y una admiración que se “nota” a lo largo todo el espectáculo.

La situación se la describo: Teatro Arteria Paral·lel, 26 de marzo de 2012, cerca de las 21:00 horas de la noche. El público va ocupando lentamente la mayoría de las butacas del teatro. La megafonía avisa de lo inmediato del comienzo del espectáculo musical. Las luces se van adaptando a las necesidades del concierto y, de pronto, comienzan a sonar algunos acordes de las canciones de Serrat, o a lo mejor es alguna de las melodías compuestas por Sabina… Todo parece preparado para que el grupo Dospájarosyuntrio se muestre sobre el escenario e inicie un homenaje musical que no solo reside en las canciones interpretadas, y en las formas y los tonos del evento musical, sino también en la calidad de las voces y de las actuaciones.

Comienza pues un espectáculo-evocación de dos grandes de la canción realizado por un grupo musical que se nota que no solo ha hecho suyas sino que ha integrado en su misma esencia las letras y la sabiduría que recorren las canciones de Serrat y Sabina. Les puedo asegurar que uno se siente en un concierto de Serrat y Sabina, no tan solo al cerrar los ojos, eso sería muy fácil, sino también con los ojos abiertos, ya que aunque evidentemente hay muchas cosas diferentes a Sabina y Serrat y a sus canciones, el espectáculo también está repleto de cosas, de estilos y de formas de hacer de los dos cantautores.

Detrás de la actuación de los once componentes del grupo se adivina un emotivo respeto y admiración hacia Serrrat y Sabina, que les permite trasladar interiormente al público los sentimientos y las sensibilidades que poseen los 25 temas interpretados. Se podría decir que cada una de las canciones interpretadas lleva atada, como muchos de los correos electrónicos que recibimos a diario, toda una serie de archivos adjuntos de memoria, de felicidad y de sentimientos diversos que nos permiten volver a saborear unas melodías y, sobre todo, unas letras, que nos han acompañado a todos desde hace muchos años, y que forman, seguro también, parte de la banda sonora de nuestra vida.

Como les decía el concierto homenaje Dospájarosyuntrio es toda una delicia no solo por las canciones interpretadas en él, sino por la delicadeza del grupo musical a la hora de recomponerlas y recrearlas ante el público, un obsequio que no solo gozan los espectadores, sino también, estoy totalmente seguro, los miembros del grupo. Se les nota en las caras!!

Próximos Conciertos 2012:

3 Mayo Teatro Campos Elíseos – Bilbao
21 Mayo Casino L’Aliança – Barcelona
24 JunioMutilva – (Navarra)
17 Agosto Torrelavega – (Santander)
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Entrevista: Jorge Díaz, autor de la novela La justicia de los Errantes.

En el último mes se han presentado una gran cantidad de novedades literarias. Una de ellas es La justicia de los Errantes, una excelente novela protagonizada por Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti, líderes anarquistas que en la década de 1920 estaban al frente del grupo armado los Solidarios, una obra de ficción con trasfondo histórico que llevará a sus protagonistas a América Latina, al mismo tiempo que son perseguidos por un policía sanguinario. En estos días de intensa promoción, su autor, Jorge Díaz, aceptó conversar unos minutos con Culturalia sobre su novela, una charla sobre historia y literatura en la que derrochó grandes dosis de simpatía.

La Guerra Civil es un tema recurrente en novelas y películas, pero los años veinte, claves en el estallido del conflicto, han pasado más desapercibidos. ¿Qué te hizo escoger esos años para ambientar tu libro? ¿Cuándo surge la idea?

Creo que la Guerra Civil es un tema muy utilizado porque debemos escribir sobre los momentos en los que las cosas no funcionan. Yo he sido guionista de Hospital Central y, si el paciente llega, le diagnostican una apendicitis, se la operan y se marcha a casa ya no hay historia, así que tienes que escribir desde el momento en el que no le diagnostican la apendicitis, le diagnostican otra enfermedad y se muere. Y ahí ya tienes la historia. Siempre hay que buscar la “antihistoria”, el momento en el que nada funciona. Y en España tenemos un acontecimiento tan grande como la Guerra Civil, en el que nada funciona, que tapa todo lo demás; pero desgraciadamente tenemos muchísimas más épocas en las que nada funciona, momentos que no llaman tanto la atención, y yo me he limitado a escoger una época atractiva para mí, esos años veinte convulsos en los que no se sabe si el rey Alfonso XIII quería ser Mussolini y tener un gobierno militar o no, o prefería una democracia falsa, acabamos en una República,… Aquellos años a mí me llamaban mucho la atención.

¿Te has sentido cómodo escribiendo un relato protagonizado por personajes históricos?

Sí, me he sentido muy cómodo porque he escogido un momento en que los personajes históricos no estaban tan documentados: prácticamente se sabe todo de la vida de Durruti, excepto ese año y medio que estuvo por Sudamérica. He estado arropado por unos personajes que existían y que se conocían, Durruti y Ascaso, pero están situados en una época menos conocida que me daba más libertad para ficcionar.

¿Por qué elegiste a Francisco Ascaso como protagonista, y no a Buenaventura Durruti, sin duda una figura más conocida?

Porque a Durruti le conoce mucho todo el mundo, el lector ya tiene una imagen muy formada de él. ¿Os imagináis a Durruti ligando con una cubana? Yo no. Por otro lado tenía al otro personaje (Ascaso) que no conocemos tanto y a quién podía dar más humanidad; era igual de importante, menos famoso, la gente lo conoce menos, y eso me permitía ser más libre con él. ¿Qué me impide ponerlo a ligar con una cubana? Nada, mientras que Durruti era un hombre preocupado sólo por la revolución, más idealizado, y por eso tenía más posibilidades de que nadie dijera nada usando a Ascaso.

Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti hacían una pareja muy novelesca: el primero era más analítico y precavido, el segundo más carismático, impulsivo y con mayor capacidad de liderazgo; en definitiva el uno complementaba al otro. ¿La vida de ambos merecía ser convertida en novela?

Yo evidentemente lo creo porque la he escrito. A parte de su actividad revolucionaria Durruti era un personaje muy expansivo: era muy alto, para su época era un gigante, en cuanto llegaba a un sitio se veía que él había entrado, y por la calle todo el mundo sabía que ése que iba un palmo más arriba que los demás era Durruti; además, parece ser que tenía una simpatía desbordante, todo el mundo le conocía, le saludaba, etc. Y a su lado hay un personaje como Ascaso, mucho más apagado pero igual de importante. Aunque los periódicos los llamaran “La banda de Durruti” ellos dos tenían la misma importancia. Así, me encuentro con un personaje que ha renunciado a una parte de la fama por una amistad y unos objetivos (los Solidarios, los Errantes, la revolución, la CNT, la FAI,…); no son objetivos personales, sino que se han dado cuenta (me lo invento) que uno es el que piensa a qué hora se entra en el banco y el otro el que entra con la pistola en el banco, son complementarios pero en función de algo: del Anarquismo. Y por eso me parecía una amistad muy importante y muy literaria, y, además, si hubieran sido americanos los conocería todo el mundo. En su momento eran mucho más famosos que Sacco y Vanzetti, anarquistas italianos muertos en Estados Unidos, mientras que Durruti y Ascaso sólo son un leonés y un tipo de Almudévar (Huesca) pasados por Barcelona. Al final, Sacco y Vanzetti son más famosos que ellos cuando en su tiempo no lo eran, y tienen una película. Y éstos tendrán una película, yo voy a hacer justicia (risas).

Portada del libro

Francisco Ascaso es el protagonista de La justicia de los Errantes, pero Ernesto Valenzuela, su antagonista, es casi tan importante como él. Valenzuela es un tipo violento, sanguinario, dominado por el odio. ¿Su personaje es fruto de la imaginación o te has documentado en algún caso real? ¿Crees que, en esos días convulsos, existían policías como él?

El malo es muy importante porque el malo es quien te da el nivel del bueno: si el malo es tonto, el bueno lo tiene muy fácil. Así, cuanto mejor sea el malo, más complicado lo tiene el bueno y más mérito tiene superarle. Por eso para mí el malo es importantísimo, y creo que Valenzuela, fruto absolutamente de mi imaginación, es un malo de los buenos, por eso en la novela tiene tanta importancia como Durruti y Ascaso, ellos son los tres grandes protagonistas de esta historia.

La novela se centra en el periplo americano (La Habana, México, Chile, Argentina) de los dos líderes de los Solidarios (que acabarían siendo los Errantes). ¿Por qué te centraste en ese período? La situación del país en tiempos de Primo de Rivera también hubiera sido interesante, con las calles sufriendo las batallas entre pistoleros de los Solidarios y los fascistas del Sindicato Libre.

Previamente uno se plantea por dónde empezar: de todas las novelas que se pueden hacer de cada caso tienes que escoger una. Los pistoleros de Barcelona eran importantes, pero también venían de atrás, el barón de Koenig y todo eso, y tenía que escoger el momento en el que os protagonistas empiezan a ser ellos: ya han asesinado a Salvador Seguí (El Noi del Sucre), ya se ha producido el atentado contra Eduardo Dato, años atrás sucedieron los hechos de la Semana Trágica, así que éste es el momento en que ellos pasan a tener adversarios superiores; han echado a Martínez Anido del gobierno militar de Barcelona, pero triunfa Primo de Rivera y lo pone de ministro, y su obsesión es acabar con ellos. Hasta ese momento los Solidarios estaban crecidos, por primera vez en la historia se había matado a un arzobispo en España, y ellos piensan que ya han vencido en su guerra, pero ahora su adversario será más importante. Por eso me gustaba ese momento, el de la muerte de Soldevila, me parecía muy literario empezar por ahí.

Afirmas que ésta no es una novela histórica, a pesar de estar repleta de nombres y situaciones reales. ¿No te gustan las etiquetas?

No me gustan, yo creo que las novelas tienen que ser buenas o malas. Entiendo que la novela histórica es aquélla en la que los personajes inciden sobre la Historia. Por ejemplo: yo puedo iniciar una novela histórica e inventarme una amante de Hitler, y que esa amante incida en el hecho que se perdiera la Segunda Guerra Mundial. Para mí eso es novela histórica. La mía simplemente es una novela ambientada en otra época, pero una novela al fin y al cabo. Quizás estoy equivocado con mi definición, pero la mía tan sólo es una novela ambientada en 1920.

Intuyo un enorme esfuerzo de documentación. ¿Fue un proceso muy largo? Explícanos cómo fue ese proceso.

Yo he descubierto que la documentación es lo que más me gusta. Después de mi primera novela (para la que me fui un año a Brasil, y así es fácil que te guste la documentación) descubrí que escojo los temas de las novelas en función de lo que me apetece saber. Es decir, si tú quieres saber ahora mismo algo sobre el descubrimiento de América, lo mejor es escribir una novela porque leerás toda la información que exista. Me gusta mucho, y por lo tanto es llevadero. Además, tenemos una maravilla que es la Biblioteca Nacional donde hay de todo, cuando estás interesado en algún tema es tan fascinante ir tirando de un libro, y ver que nombra otro en el pie de página y pedirlo,… Puedes invertir muchas mañanas en la Biblioteca Nacional, de un libro a otro, y luego otro, y de un pie de página sacas otro libro,… A mí este proceso me divierte mucho, me gusta convertirme en un ratón de biblioteca. Casi es más divertido eso que escribir luego, aunque escribir también es muy divertido si te gusta, el que sufra no, pero no es mi caso, si a mí me costara no lo haría.

De La justicia de los Errantes se ha dicho que es una “apasionante novela”, un relato “tan de aventuras que parece irreal”, una “novela impecable desde el punto de vista técnico”, un libro de “ritmo vertiginoso”. ¿Esperabas que tuviera tan buen recibimiento?

Aunque no quiero pecar de inmodestia, sí que me esperaba este recibimiento por parte de la crítica. En este aspecto estoy muy mal acostumbrado. Ya me pasó con la primera novela…. Tengo una mala crítica y no la comento, porque me parece injusta.

Los Solidarios: Francisco Ascaso, Buenaventura Durruti, Gregorio Jover

¿Qué fue más complicado: reconstruir la personalidad de figuras históricas (como Ascaso o Martínez Anido, ministro de gobernación de Primo de Rivera), o inventar personajes que pudieran pasar por reales (como Valenzuela o Paz Vidal)?

Inventar personajes que puedan pasar por reales ha sido siempre mi trabajo, ya sea para una serie de televisión o para una novela. A mí me gusta llevar a los personajes históricos al límite, conseguir que situaciones o escenas que me he inventado sean creíbles para el lector o el espectador. Poder crear una situación que nunca existió, que no es real, y hacérsela protagonizar a dos personajes que sí existieron de verdad y conseguir que el lector se la crea. Eso es, para mí, muy divertido. Lo otro, crear personajes de ficción que parezcan reales es mi trabajo, o eres capaz de hacerlo o no acabas la novela.

En tus dos novelas el marco geográfico se sitúa en América latina (Brasil en Los números del elefante; Cuba, México, Chile y Argentina en La justicia de los Errantes). ¿Un territorio inmejorable para situar la acción de una novela?

A mí me gusta mucho y además así, si me hacen viajar, puedo ir a sitios que me gustan (risas). Además, siempre que viajas a América Latina ves tantas cosas nuestras que te parece mentira. ¡Son más españoles que nosotros! Me gusta además la idea de “territorio ignoto”, el personaje que llega a un sitio en el que nunca ha estado pero que se parece mucho a lo que conoce.

Como has comentado en algún otro medio, tus protagonistas “no dejan de ser terroristas”, si bien “actúan con honestidad”. ¿Algo impensable en la actualidad?

Yo creo que el Anarquismo es una ideología de la primera mitad del siglo XX y que la segunda mitad del siglo XX, o este comienzo de siglo XXI, presentan circunstancias distintas, por lo que tienen que presentar ideologías distintas. No se pueden juzgar los hechos actuales con criterios de hace un siglo, y tampoco se pueden aplicar soluciones del siglo XIX a problemas del siglo XXI, ni podemos juzgar acontecimientos de entonces ahora. Yo creo que Ascaso y Durruti eran terroristas, de eso no cabe ninguna duda. Si ellos fueran personas que estuvieran actuando en la actualidad, no podríamos tener la condescendencia que tenemos. Por otra parte, la mía es una visión literaria, nada más.

La justicia de los Errantes es una novela muy cinematográfica. ¿Te gustaría que se convirtiera en una película? ¿Imaginas algún actor encarnando a Ascaso, Valenzuela y Durruti?

Siempre me preguntan qué actores podrían encarnar a Ascaso y Durruti en una película, pero siempre me lo dan hecho, y siempre me dicen que Javier Bardem estaría estupendo como Durruti. Yo creo que sí.

¿Serías capaz de hacer el guión de la película?

No me gustaría, delegaría en otros. A no ser que me llamase Scorsese y me hiciera una oferta irrenunciable… No, creo que las historias las cuentas una vez y ya está. Estoy seguro que otro guionista aportaría una visión diferente y mucho más enriquecedora. Seguramente el guión no lo haría yo, pero todo puede ser.

Eres también guionista de series de televisión como MIR, 7 Días al desnudo u Hospital Central. ¿En qué medio te sientes más a gusto?

Hasta ahora la televisión es mi trabajo y la novela es mi hobby. Te diviertes mucho más con los hobbies que con el trabajo del día a día, por lo que disfruto mucho más escribiendo novelas. Aunque tengo mucha más experiencia en televisión, pero bueno intentaré arreglarlo (risas).

Fotografías no conocidas de la Sûreté de Juan García Oliver, Buenaventura Durruti y Francisco Ascaso. Centro de Archivos Contemporáneos Fontainebleau

Guionista, escritor, ¿son experiencias similares? ¿Existen muchas diferencias entre crear escenas literarias y escenas audiovisuales?

A mí no me parecen tareas muy diferentes, aunque esa puede ser una de las críticas que me hagan, que la novela tenga un formato muy televisivo. Pero bueno, a mí eso me parece que es bueno. En los agradecimientos del libro aparecen personas que son tanto novelistas como guionistas y especifico “guionistas unos, novelistas otros, escritores todos”. Creo que en el fondo no dejamos de ser gente que escribe con una técnica o con otra. Aunque, claro, de esto están muy orgullosos los guionistas y menos los novelistas, que son como la aristocracia de la escritura. Pero yo creo que es un poco igual.

Ésta es tu segunda novela. Supongo que ya tendrás pensada una tercera. ¿Puedes avanzarnos algo? ¿Tendrá un trasfondo histórico?

Estoy pensando en una nueva novela, aunque todavía no la tengo completamente definida. Lo que sí os puedo contar es que ahora mismo todo lo que no leo por placer tiene que ver con el final del franquismo. Probablemente mi tercera novela estará ambientada en ese periodo y probablemente esté ambientada dentro del régimen, o sea, el final del franquismo desde dentro, no desde fuera, que es lo que siempre se cuenta. Ahora bien, ¿qué significa esto? Pues nada, o sea, simplemente que mi interior ahora mismo está dirigiéndose hacia allí, que estoy leyendo cosas en este sentido, pero que a lo mejor dentro de quince días cambio de opinión y os encontráis con una novela de pieles rojas, pero vamos, me parece que mi próximo proyecto literario estará ambientado en la España del año 73, aunque de momento no es nada definitivo.

El día de Sant Jordi/Día del libro, Jorge Díaz firmará ejemplares de La justicia de los Errantes en Alcalá de Henares.

Jorge Diaz colabora en el blog Culturamas.

Título: La justicia de los Errantes
Autor: Jorge Díaz
Editorial: PLAZA & JANÉS
Páginas: 464 páginas
Fecha de publicación: Marzo 2012
ISBN: 9788401352270
Precio: 19,90 €
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Entrevista realizada por: Robert Martínez Colomé y Jorge Pisa Sánchez